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Las dos mitades de Saramago
Reinaldo Cosano Alén, Lux Info Press
LA HABANA, Cuba - Junio (www.cubanet.org) - ¡Sorpresa! El
portugués José Saramago, Premio Nobel de Literatura
1998 está en La Habana. Asistió al Sábado del
Libro, espacio de presentación de autores y su obra en la
capital cubana. Saramago presentó su última novela,
"El evangelio según Jesucristo", publicada por
una editorial de la Isla.
De Saramago se recuerda en nuestro país su actitud cívica
cuando denunció al gobierno cubano por el encarcelamiento,
juicios sumarios y excesivas penas de prisión impuestas a
75 disidentes pacíficos y periodistas independientes durante
la llamada "Primavera Negra de Cuba", de los cuales sólo
seis han sido excarcelados con licencia extrapenal debido a serios
problemas de salud, entre ellos Raúl Rivero y Manuel Vázquez
Portal, que abandonaron el país rumbo a España y los
Estados Unidos.
El escritor portugués denunció también el
fusilamiento de tres jóvenes cubanos que intentaron secuestrar
una embarcación con la intención de viajar a los Estados
Unidos.
Fue entonces cuando Saramago declaró: "¡Hasta
aquí llegué con la revolución cubana! ¡Me
bajo del tren!"
Por eso causa sorpresa la presencia en Cuba del autor de "El
año de la muerte de Ricardo Reis", olvidando sus terminantes
palabras de 2003 sobre los prisioneros de conciencia cubanos.
Más sorprendente aún es su declaración en
suelo cubano: "Sencillamente hay que hacer justicia" -dijo.
Pero no en alusión a los 75, sino al manido caso de Posada
Carriles, calificado por las autoridades cubanas como terrorista,
para el que el escritor lusitano pide la extradición a Venezuela.
Para colmo, el escritor de tan lúcidas palabras en 2003,
olvidadizo y contradictorio hoy, firmó también el
documento "Detengamos una nueva maniobra contra Cuba",
enfilado contra el gobierno de los Estados Unidos, para evitar otra
condena al gobierno de la Isla en Ginebra como consuetudinario violador
de los derechos humanos.
Luego de las duras palabras de censura de Saramago al gobierno
cubano en 2003, recibió la visita especial de la entonces
embajadora de Cuba en España, y para sorpresa de los cubanos
del patio, la entrevista fue publicada por la prensa oficialista,
aunque, como era de esperar, no hubo referencia a su postura "disidente"
de 2003, resolviéndose el asunto en una sucesión de
anécdotas personales del escritor, entre ellas su apresurado
y un poco tormentoso viaje de Portugal a España para encontrarse
con una mujer joven que lo esperaba al otro lado de la frontera.
En fin, a sus 82 años cualquier cosa puede ocurrir: olvidar
lo que se dijo y afirmó en 2003, presentarse en La Habana
después de haber sido "filtrado" por una embajadora,
o con inusitados ímpetus juveniles correr tras unas faldas.
La postura contradictoria de Saramago, ¿será resabios
de su vieja militancia comunista?, o dicho bíblicamente,
¿es el caso de la oveja descarriada que vuelve al redil?
En lenguaje callejero bien pudiera endilgársele a Saramago
la plástica expresión cubana: ¿Te peinas o
te haces papelillos?
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