22 de junio de 2005
 

 

Hostigan a la única mujer bicitaxista de La Habana

LA HABANA, Cuba -21 de junio (Richard Roselló / www.cubanet.org) - "Maltratos y mucha humillación es lo que me ha tocado vivir", expresó en tono desvalido Rosario Navalón Lozano, única mujer bicitaxista de la capital, quien sufre un reiterado hostigamiento y amenazas por parte de oficiales de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en su municipio Habana Vieja.

Según Navalón, de 47 años, el capitán Nilvi y el subteniente Osmani Rodríguez Arias le propiciaron agresiones físicas y verbales en una estación policial de la calle Muralla el pasado 26 de enero. Navalón acusó a los oficiales ante la Fiscalía Militar municipal.

Mientras esperaba la citación de Fiscalía, el ex jefe de sector de la zona 16 de Plaza Vieja de La Habana, teniente Héctor Blanco Céspedes se presentó en su domicilio de la calle Habana No 551, ultimo piso entre Amargura y Teniente Rey el 20 de marzo.

El policía traía órdenes precisas, según relató Rosario. El oficial la requería por tener alto el volumen de su radio una mañana en que como de costumbre se preparaba para salir a la calle a pedalear en su bici taxi. "Estaba prohibido poner música en su casa sin antes solicitar previo aviso a la unidad de policía correspondiente a su territorio por orden de Fidel Castro y el Ministro del Interior Abelardo Colomé Ybarra", dijo.

Después, continuó el hostigamiento contra Rosario. En varias ocasiones fue citada a la Unidad de Policía de Dragones y Zulueta, donde fue entrevistada por el jefe de la estación, teniente coronel Salvá, y la capitana Ofelia, quienes la conminaron a que se retractara de las denuncias que había impuesto contra los subalternos de la entidad.

Ahora es nuevamente el subteniente Osmani Rodríguez Arias quien le amenaza en la vía pública con la advertencia de "que si a él le sucede algo que se atenga a las consecuencias".

Como si fuera poco, a la victima de este quebradero de cabeza, dos miembros de la Brigada Especializada que opera en la Habana Vieja le impusieron en abril dos multas, que fueron retiradas luego de pacientes reclamaciones, por falta de evidencias.

Por demás, pese a la torpeza de los maltratos que recibe, Rosario asevera "ser una revolucionaria" que no cede ante las injusticias.

De firme carácter, Rosario manifiesta rechazo por la burocracia y las organizaciones de masas, Comité de Defensas de la Revolución (CDR), Federación de Mujeres Cubanas (FMC) incluyendo delegados de zonas cederistas y jefes de sector de su localidad por considerar que ninguno ellos resuelve los problemas más aquejantes de la comunidad, incluyendo los suyos.