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Hostigan a la única
mujer bicitaxista de La Habana
LA HABANA, Cuba -21 de junio (Richard Roselló / www.cubanet.org)
- "Maltratos y mucha humillación es lo que me ha tocado
vivir", expresó en tono desvalido Rosario Navalón
Lozano, única mujer bicitaxista de la capital, quien sufre
un reiterado hostigamiento y amenazas por parte de oficiales de
la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en su municipio
Habana Vieja.
Según Navalón, de 47 años, el capitán
Nilvi y el subteniente Osmani Rodríguez Arias le propiciaron
agresiones físicas y verbales en una estación policial
de la calle Muralla el pasado 26 de enero. Navalón acusó
a los oficiales ante la Fiscalía Militar municipal.
Mientras esperaba la citación de Fiscalía, el ex
jefe de sector de la zona 16 de Plaza Vieja de La Habana, teniente
Héctor Blanco Céspedes se presentó en su domicilio
de la calle Habana No 551, ultimo piso entre Amargura y Teniente
Rey el 20 de marzo.
El policía traía órdenes precisas, según
relató Rosario. El oficial la requería por tener alto
el volumen de su radio una mañana en que como de costumbre
se preparaba para salir a la calle a pedalear en su bici taxi. "Estaba
prohibido poner música en su casa sin antes solicitar previo
aviso a la unidad de policía correspondiente a su territorio
por orden de Fidel Castro y el Ministro del Interior Abelardo Colomé
Ybarra", dijo.
Después, continuó el hostigamiento contra Rosario.
En varias ocasiones fue citada a la Unidad de Policía de
Dragones y Zulueta, donde fue entrevistada por el jefe de la estación,
teniente coronel Salvá, y la capitana Ofelia, quienes la
conminaron a que se retractara de las denuncias que había
impuesto contra los subalternos de la entidad.
Ahora es nuevamente el subteniente Osmani Rodríguez Arias
quien le amenaza en la vía pública con la advertencia
de "que si a él le sucede algo que se atenga a las consecuencias".
Como si fuera poco, a la victima de este quebradero de cabeza,
dos miembros de la Brigada Especializada que opera en la Habana
Vieja le impusieron en abril dos multas, que fueron retiradas luego
de pacientes reclamaciones, por falta de evidencias.
Por demás, pese a la torpeza de los maltratos que recibe,
Rosario asevera "ser una revolucionaria" que no cede ante
las injusticias.
De firme carácter, Rosario manifiesta rechazo por la burocracia
y las organizaciones de masas, Comité de Defensas de la Revolución
(CDR), Federación de Mujeres Cubanas (FMC) incluyendo delegados
de zonas cederistas y jefes de sector de su localidad por considerar
que ninguno ellos resuelve los problemas más aquejantes de
la comunidad, incluyendo los suyos.
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