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Ataque a la iniciativa privada
José Moreno Cruz, Cubanacán Press. CubaNet.
SANTA CLARA, Cuba - Junio (www.cubanet.org) - Desde que en una
intervención televisiva el gobernante cubano llamó
a combatir lo que llamó ilegalidades, la Policía Nacional
Revolucionaria (PNR), no ha tenido respiro en la batalla sin cuartel
contra la iniciativa privada.
Es raro el día en que no se comente entre los habitantes
de Santa Clara, que la policía está asestando en ese
momento otro golpe a un gestor de la economía informal, o
que ocurrió hace unas horas o el día anterior.
El cubano siempre ha tenido fama de arreglárselas como puede
ante momentos difíciles. Inventa lo mismo un bistec de cáscara
de plátano burro como acondiciona un camión para cruzar
el Estrecho de la Florida. Son la respuesta de los entes privados
a las formas de vida de subsistencia y el deseo de trocar el rumbo
del control vertical de todos los recursos que circulan en el país
y las formas de producción.
Los últimos operativos de que se tienen noticia ocurrieron
recientemente en diferentes puntos de la ciudad, donde desmantelaron
una fábrica artesanal de fideos y otra de ron casero. Sus
producciones eran destinadas a la venta ilícita en las calles
de la ciudad y en la red gastronómica, lo que reportaba ganancias
no sólo a los operarios y comercializadores, sino también
a sus propietarios.
Pero sucede que para mantener una fábrica clandestina de
producción de fideos es necesario ante todo tener la materia
prima para la elaboración del producto y el mercado para
su venta, generalmente a precio inferior con que es comercializado
por las entidades estatales.
Pero es justo en este punto donde surgen las dudas y preguntas.
La existencia de una demanda segura para una mercancía como
el fideo indica que el Estado no abastece el mercado con cantidades
suficientes del producto o que los precios con que se expenden son
extremadamente exagerados.
Por otro lado, nadie se logra explicar la procedencia de las materias
primas. Digamos, por ejemplo, que para elaborar el fideo se necesita
harina de trigo como elemento principal de la producción.
En la red dolarizada se puede adquirir la harina de trigo, pero
a un precio muy alto, que difícilmente ofrecería ganancias
a los productores. Eso nos hace mirar de reojo hacia otra fuente
de suministro: la ilegal.
En Cuba la mayoría de los productores que utilizan la harina
de trigo para elaborar pizzas, fideos u otros alimentos, compran
esa materia prima en los almacenes de las panaderías estatales,
en complicidad de administrativos y personal a cargo. Con el desvío
del producto aparecen los primeros síntomas de la corrupción,
donde unos pocos se aprovechan de sus puestos para lucrar con los
bienes del Estado.
Esa es una práctica normal en la Cuba de hoy, debido a que
el Estado mantiene asfixiada la iniciativa privada de los ciudadanos
y en caso de que la permita, no suple las materias primas, ni respalda
a los entes económicos de la pequeña empresa privada
en el proceso laboral y de comercio.
Según el último informe de la policía, las
producciones ilegales pueden traer consigo riesgos a la vida de
los ciudadanos, especialmente a niños, enfermos y ancianos,
que son quienes más utilizan este alimento, debido a las
condiciones antihigiénicas de la elaboración, como
el caso de los fideos tipo "Cabello de Ángel" los
que eran empaquetados en su nylon original y vendidos como si fueran
de fábricas estatales. En el operativo fueron incautados
76 paquetes de fideos listos para la venta, 760 envases de nailon
con las etiquetas originales de una fábrica cienfueguera,
70 libras de harina de pan, una balanza y el equipo de producción.
El informe señala también el decomiso de una fábrica
de "Chispa de Tren", o sea un ron casero extraído
de la fermentación de la miel de purga. Allí decomisaron
tanques plásticos llenos de la miel (producto residual de
la caña de azúcar) en estado de fermentación,
dos termómetros y dos tubos de enfriamiento con una torre,
así como una olla criolla de acero inoxidable con una resistencia
eléctrica. El decomiso abarcó dos cubetas del producto
ya destilado de 25 galones cada una.
Según la nota de la policía, el ron casero se expende
en sustitución del verdadero ron cubano, cada vez más
adulterado en bares y lugares públicos.
Otros enfrentamientos al "delito y actividades ilícitas"
dieron al traste con la ocupación de 104 sacos de soya en
dos almacenes diferentes y en otra vivienda fueron incautados 50
postas de pollo, 710 huevos y ocho pomos de refresco Tu Kola.
Por su parte, los bicitaxis también fueron agredidos ferozmente,
cuando les incautaron a sus propietarios 16 reproductoras de audio
de dudoso origen, al ser sorprendidos violando una disposición
de la Asamblea Municipal del Poder Popular encaminada a disminuir
el ruido en nuestras calles.
Días antes la prensa local anunció la ocupación
de una fábrica de refrescos y otra de cerveza de las que
operan en la ciudad. Todas las personas involucradas en estas actividades
clandestinas están sometidas a medidas cautelares, acusadas
de "delito a la actividad económica ilícita agravada"
mientras continúa el proceso investigativo y el esclarecimiento
del origen de los recursos empleados en las empresas individuales.
Un simple paseo por una de las calles aledañas al mercado
de San Miguel demuestra que la cura de la enfermedad no está
en los decomisos, multas u otras acciones represivas contra los
agentes de la economía informal. Allí son cientos
los multados que continúan en sus actividades económicas.
"Aquí nadie va a dejar morir de hambre a sus hijos",
dijo un agente de las actividades consideradas por el estado de
"ilícitas".
Noticias de actividades ilícitas a todos los niveles he
conocido desde que tengo uso de razón. Han ocurrido en las
diferentes décadas del siglo pasado. Ahora se acentúan.
La nomenclatura no puede liquidarlas. Sabe que está herida
de muerte, y ahora da sus zarpazos. Unos irán a los tribunales
y de allí a las cárceles, pero más tarde surgirán
otros que pongan su ingenio a favor de la libre empresa mientras
exista la pobreza y el desabastecimiento. Contra la mayoría,
no se puede.
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