14 de noviembre de 2005
 

 

Ulloa: Escribe con letras mayúsculas la libertad de Cuba

La Habana,14 de noviembre - Cuando le pregunté al ex preso político cubano Evidio Emilio Ulloa Soris cual ha sido el acontecimiento más importante en su vida, respondió sin vacilación: "Haber luchado contra las dictaduras de Fulgencio Batista y Fidel Castro".

Campesino y oriundo de Jicotea, un pueblo situado en la provincia de Ciego de Avila, en 1958 siendo joven se incorporó al Ejército Rebelde, y al igual que otros cubanos vio en el triunfo de la Revolución liderada por Fidel Castro como algo renovador. Pero a este hombre, curtido en la lucha por la libertad, razones poderosas le hicieron cambiar el pensamiento sobre el nuevo proceso político iniciado en Cuba. Ulloa cuenta los motivos: "La detención del comandante Huber Matos Benítez, y la misteriosa desaparición del comandante Camilo Cienfuegos me hicieron cambiar totalmente las ideas que yo tenia sobre Castro y su Revolución. Comenzaron a colocar en los puestos claves a personas que eran comunistas, yo no luché para eso, además que Castro engañó a todos, no puso en vigor la Constitución de 1940, no realizó elecciones libres en 18 meses, confiscó periodicos, radios y televisión, fusiló, encarceló y desterró a todo aquel que alzó su voz ante las promesas incumplidas y el naciente totalitarismo que se avecinaba."

Evidio Emilio Ulloa Soris se incorporó de forma activa a la lucha guerrillera contra el castrismo, integró los Movimientos Revolucionarios del Pueblo (MRP) y el Movimiento Demócrata Martiano (MDM) y finalmente como Jefe de Acción en Camagüey del Frente Unido Revolucionario Escambray (FUREN).

Fue detenido por el G-2, como se le conocía en aquella ocasión a la Seguridad del Estado, y posteriormente llevado ante los tribunales a pesar de tener 17 años de edad. En el juicio el fiscal González Tenas le pidió la penal capital.

"El 8 de mayo de 1962,en la calle Joaquín de Aguero del reparto La Vigía, en Camagüey, el G-2 fue a detenerme, yo portaba una pistola Star de 9 milímetros, por lo que no me entregué, originándose un tiroteo que duró 2 horas. Recibí múltiples heridas por todo el cuerpo, y cuando vinieron a rematarme un jefe militar impidió que el G-2 consumara el hecho. Posteriormente fui juzgado, se me pidió por el tribunal revolucionario la pena de fusilamiento, pero se me conmutó por 30 años de prisión".

Ulloa estuvo confinado en las prisiones de Camagüey, Cabañas, Morón e Isla de Pinos, De este último lugar guarda historias tristes y dolorosas. "Cuando se vaya a hablar del presidio político histórico cubano, indiscutiblemente hay que citar a Isla de Pinos, por los crímenes cometidos en ese lugar por el régimen castrista contra los presos políticos. En estos momentos me vienen a la memoria Ernesto Díaz Madruga, Julio Tang Texier, asesinados durante el Plan de Trabajo Forzado que se llevó a cabo entre los años 1964-1967, Diosdado Aquiet Manrique, y otros tantos compatriotas que pagaron con sus vidas la inquebrantable decisión de traer la libertad para Cuba. Sin dudas el presidio político histórico cubano siempre ha sido un puño de combate que desde las cárceles le han exigido a la Dictadura de Castro libertad y democracia para Cuba".

Ulloa a sus 61 años de edad, dice sentirse un hombre realizado, ya que siempre estuvo convencido de los ideales por los cuales ha luchado. En 1973 fue liberado tras cumplir 11 años de encierro. Actualmente casado y con 3 hijos se mantiene activo en la lucha por la libertad de la patria, siendo integrante del Grupo de Apoyo al Colegio de Pedagogos Independientes de Cuba (CPIC), asesor de la Coalición Juvenil Martiana y representante en la Habana del Proyecto Cívico Cultural Julio Tang Texier.

Hombres como Evidio Emilio Ulloa Soris, que escriben con letras mayúsculas la libertad de Cuba, son al decir del apóstol José Martí: "Todo hombre honrado puede dar cuenta de sus actos."

Reportó desde la Habana el periodista Carlos Serpa Maceira, de la Agencia Lux Info Press y Director del Buró de Prensa Independiente del Puente Informativo Cuba Miami.