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La Cuba de hoy no fue la que
soñó José Martí
La Habana,16 de noviembre.- El gobierno de Fidel Castro en el
poder desde 1959 habitualmente le ha restado importancia al nacimiento
de la República de Cuba, reduciendo el hecho histórico
a una enrevesada historia antipatriótica.
La República, nacida el 20 de mayo de 1902, se fue estableciendo
gracias a la habilidad y sabiduría mostrada por los cubanos
de aquel entonces. Prestigiosos historiadores han coincidido en
afirmar que el debate público fue quizás el logro
más notable de esa época. La población de un
millón y medio de habitantes públicamente tuvo la
posibilidad de denunciar e interpelar los errores y males surgidos,
esto debido a la existencia en la época de la libertad de
expresión, de prensa y de varios partidos políticos,
y la independencia del Poder Judicial, lo que no sucede en la Cuba
de hoy.
Los que imponen el poder en la sociedad cubana de estos tiempos
nunca han reconocido los logros cosechados por la República
antes de la llegada de Castro al poder. Un imparcial análisis,
destaca que en 1958 ,el salario promedio diario de los trabajadores
agrícolas situó a Cuba en el séptimo lugar
a nivel mundial. En ese período el país ocupaba el
cuarto lugar en recibir el mayor porcentaje de la remuneración
de obreros y empleados en relación con el ingreso nacional.
En Cuba había 64,231 médicos en ejercicio de su profesión.
En número de habitantes por médicos, el archipiélago
cubano ocupaba el segundo lugar, con 980. El índice de mortalidad
infantil por mil nacidos vivos era el más bajo de América
Latina, con 5,8, Argentina 8,1, Canadá 8,1 Estados Unidos
9,4 y México 11,6.
Cuba contaba con 13 universidades, 21 Institutos Técnicos,
19 Escuelas Normales de Maestros, 14 Escuelas del Hogar, 19 Escuelas
de Comercio, 7 Escuelas de Artes Plásticas, 22 escuelas Técnicas
Industriales, 6 Escuelas de Oficio, 6 Escuelas de Periodismo y Publicidad
y 13 instituciones docentes de nivel medio superior. Además
de dedicar el mayor porcentaje del gasto público para fines
educacionales con el 23 % del presupuesto nacional.
A escala continental ocupaba el quinto lugar con una cifra de 273
en relación entre el número de habitantes por estudiantes
universitarios. Desde el año 1933, los trabajadores cubanos
se beneficiaban con una jornada de trabajo máximo de 8 horas
diarias, con un pago de 48 semanales. Igualmente se les confería
un mes de descanso retribuido por cada 11 meses de trabajo. La Ley
# 5 promulgada en 1955, concedió a los trabajadores del transporte
público una jornada de 6 horas de trabajo, con un pago de
8. Durante los meses de verano los obreros de la actividad comercial
cesaban sus actividades a partir de la una de la tarde los martes
y jueves, con la finalidad de que pudieran participar en eventos
recreativos.
El gobierno de Castro al asumir el poder frustró el avance
hacia una sociedad mejor organizada, más justa y con el debido
respeto a los derechos humanos. Desde el principio el castrismo
dio riendas sueltas a la demagogia y la mentira. Traigo a la memoria
fragmentos de las declaraciones ofrecidas a periodistas nacionales
y extranjeros por el gobernante cubano los días 7 y 22 de
enero de 1959: "Cuando se suprime un derecho se termina por
suprimir todos los demás derechos, desoyendo la democracia.
Las ideas se defienden con razones, no con las armas. Soy amante
de la democracia. Soy un convencido que el derecho real es el respeto
de los derechos humanos." . Castro continuó manifestando:
"El día que no podamos mantener el respaldo de la mayoría,
que no estemos con la verdad en la mano, nos retiramos, porque no
queremos revolución de otra forma".
Han transcurrido más de 46 años de tales afirmaciones.
Los cubanos fueron engañados, el anuncio de la celebración
de elecciones libres en 18 meses con la puesta en vigor de la Constitución
de 1940 se incumplió. Se fomentó despiadadamente los
fusilamientos, encarcelamientos y destierro de los cubanos que enfrentaron
al totalitarismo desde sus inicios. Dichas prácticas todavía
hoy, al cabo de más de cuatro décadas, son una espada
de Damocles para los hombres y mujeres que públicamente alcen
su voz en demanda de cambios democráticos en la isla. La
Habana no ofrece alternativa, continúa perpetuándose
en el poder y ha recrudecido la represión política
para acallar el reclamo de libertad y democracia. La Cuba de hoy
no fue la que soñó José Martí, quien
quiso para Cuba "fundar un pueblo nuevo y de sincera democracia."
Reportó desde la Habana el periodista Carlos Serpa Maceira,
de la Agencia Lux Info Press y Director del Buró de Prensa
Independiente del Puente Informativo Cuba Miami.
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