16 de noviembre de 2005
 

 

La Cuba de hoy no fue la que soñó José Martí

La Habana,16 de noviembre.- El gobierno de Fidel Castro en el poder desde 1959 habitualmente le ha restado importancia al nacimiento de la República de Cuba, reduciendo el hecho histórico a una enrevesada historia antipatriótica.

La República, nacida el 20 de mayo de 1902, se fue estableciendo gracias a la habilidad y sabiduría mostrada por los cubanos de aquel entonces. Prestigiosos historiadores han coincidido en afirmar que el debate público fue quizás el logro más notable de esa época. La población de un millón y medio de habitantes públicamente tuvo la posibilidad de denunciar e interpelar los errores y males surgidos, esto debido a la existencia en la época de la libertad de expresión, de prensa y de varios partidos políticos, y la independencia del Poder Judicial, lo que no sucede en la Cuba de hoy.

Los que imponen el poder en la sociedad cubana de estos tiempos nunca han reconocido los logros cosechados por la República antes de la llegada de Castro al poder. Un imparcial análisis, destaca que en 1958 ,el salario promedio diario de los trabajadores agrícolas situó a Cuba en el séptimo lugar a nivel mundial. En ese período el país ocupaba el cuarto lugar en recibir el mayor porcentaje de la remuneración de obreros y empleados en relación con el ingreso nacional.

En Cuba había 64,231 médicos en ejercicio de su profesión. En número de habitantes por médicos, el archipiélago cubano ocupaba el segundo lugar, con 980. El índice de mortalidad infantil por mil nacidos vivos era el más bajo de América Latina, con 5,8, Argentina 8,1, Canadá 8,1 Estados Unidos 9,4 y México 11,6.

Cuba contaba con 13 universidades, 21 Institutos Técnicos, 19 Escuelas Normales de Maestros, 14 Escuelas del Hogar, 19 Escuelas de Comercio, 7 Escuelas de Artes Plásticas, 22 escuelas Técnicas Industriales, 6 Escuelas de Oficio, 6 Escuelas de Periodismo y Publicidad y 13 instituciones docentes de nivel medio superior. Además de dedicar el mayor porcentaje del gasto público para fines educacionales con el 23 % del presupuesto nacional.

A escala continental ocupaba el quinto lugar con una cifra de 273 en relación entre el número de habitantes por estudiantes universitarios. Desde el año 1933, los trabajadores cubanos se beneficiaban con una jornada de trabajo máximo de 8 horas diarias, con un pago de 48 semanales. Igualmente se les confería un mes de descanso retribuido por cada 11 meses de trabajo. La Ley # 5 promulgada en 1955, concedió a los trabajadores del transporte público una jornada de 6 horas de trabajo, con un pago de 8. Durante los meses de verano los obreros de la actividad comercial cesaban sus actividades a partir de la una de la tarde los martes y jueves, con la finalidad de que pudieran participar en eventos recreativos.

El gobierno de Castro al asumir el poder frustró el avance hacia una sociedad mejor organizada, más justa y con el debido respeto a los derechos humanos. Desde el principio el castrismo dio riendas sueltas a la demagogia y la mentira. Traigo a la memoria fragmentos de las declaraciones ofrecidas a periodistas nacionales y extranjeros por el gobernante cubano los días 7 y 22 de enero de 1959: "Cuando se suprime un derecho se termina por suprimir todos los demás derechos, desoyendo la democracia. Las ideas se defienden con razones, no con las armas. Soy amante de la democracia. Soy un convencido que el derecho real es el respeto de los derechos humanos." . Castro continuó manifestando: "El día que no podamos mantener el respaldo de la mayoría, que no estemos con la verdad en la mano, nos retiramos, porque no queremos revolución de otra forma".

Han transcurrido más de 46 años de tales afirmaciones. Los cubanos fueron engañados, el anuncio de la celebración de elecciones libres en 18 meses con la puesta en vigor de la Constitución de 1940 se incumplió. Se fomentó despiadadamente los fusilamientos, encarcelamientos y destierro de los cubanos que enfrentaron al totalitarismo desde sus inicios. Dichas prácticas todavía hoy, al cabo de más de cuatro décadas, son una espada de Damocles para los hombres y mujeres que públicamente alcen su voz en demanda de cambios democráticos en la isla. La Habana no ofrece alternativa, continúa perpetuándose en el poder y ha recrudecido la represión política para acallar el reclamo de libertad y democracia. La Cuba de hoy no fue la que soñó José Martí, quien quiso para Cuba "fundar un pueblo nuevo y de sincera democracia."

Reportó desde la Habana el periodista Carlos Serpa Maceira, de la Agencia Lux Info Press y Director del Buró de Prensa Independiente del Puente Informativo Cuba Miami.