26 de diciembre de 2005
 

 

Oxígeno para una economía moribunda

LA HABANA, 23 de diciembre - La firma de varios acuerdos para la colaboración entre los gobiernos de Cuba y Venezuela el pasado 28 de abril en sectores tan importantes como el energético, financiero y de bienes y consumo en condiciones muy ventajosas, le quita al gobierno de Fidel Castro temporalmente una gran preocupación. Al referirse a las firmas de los acuerdos, el Presidente de Venenzuela Hugo Chávez Frías apuntó que "su gobierno estará siempre listo para suplir las necesidades energéticas de Cuba y de darle créditos en aras de ayudar al proceso de recuperación económica."'

Ante la crisis económica que atraviesa la nación cubana, los nuevos convenios de colaboración con Venezuela representan un respiro, un bacón de oxígeno que no sacará al país del callejón sin salida que se encuentra, pero por lo menos por ahora evitará un desenlace fatal. La Habana ha mostrado habilidad en manejar a su antojo las estadísticas sobre el panorama económico, ocultándole a la población de la isla la crisis imperante. La problemática que nos ocupa podrá ser solucionada sólo cuando en el archipiélago cubano existan los cambios económicos, políticos y social.

Basta decir que en la cúpula del Partido Comunista y del gobierno en modo alguno no existe interés en que sucedan los cambios. Hasta ahora todo lo que indica es el ánimo por fortalecer el poder absoluto que vienen materializando desde 1959.

Durante más de una década en Cuba se han reducido las importaciones de combustible. El consumo del mismo en la agricultura se programó a través de la reducción del uso del petróleo y sus derivados, implementándose como alternativa el empleo de la tracción animal. Varias fábricas en las 14 provincias cubanas y el municipio especial Isla de la Juventud (conocida antiguamente por Isla de Pinos) fueron paralizadas y en otras se eliminaron turnos de trabajo.

Los ingresos obtenidos por la venta del azúcar, correspondientes a la zafra 1999-2000, fueron menores, mientras que en el turismo, según informaciones oficiales, las utilidades en período de alza fueron inferiores. El plan de llegadas de visitantes, ascedentes a 2 millones para el 2000, no se pudo cumplir, llegándose sólo a la cifra de 1,8 millones.

El gobierno se ha enfrascado en cerrar los espacios al trabajo por cuenta propia. Si en 1995 había 205 mil cuentapropistas, en el territorio cubano hoy no rebasan los 110 mil, debido a la sistemática elevación de los impuestos, el retiro de la licencia por cualquier pretexto, imposición de multas elevadas, así como la negativa a autorizar la realización de oficios. Las autoridades han recrudecido la represión contra los habitantes que exigen el respeto a sus derechos.

Los acuerdos suscritos con Venezuela resultan un oxígeno para una economía moribunda, que sólo tendrá solución cuando en la patria de José Martí prevalescan la democracia, la libertad y el cabal respeto a los derechos humanos.

Reportó desde la Habana el periodista Carlos Serpa Maceira, de la Agencia Lux Info Press y Director del Buró de Prensa Independiente del Puente Informativo Cuba Miami.