27 de enero de 2006
 

 

"Con un poco de luz en la frente no se puede vivir donde mandan tiranos"

La Habana, 27 de enero - El pueblo de Cuba desbordó las calles desde Oriente hasta Occidente. Miles de personas de todas las edades se concentraron en pueblos y ciudades para saludar la caravana del Ejército Rebelde encabezada por Fidel Castro. Para los cubanos fue un acontecimiento histórico. Ningún otro mandatario de Latinoamérica disfrutó de tanto apoyo popular.

Desde el primer día que descendió de la Sierra Maestra el hoy gobernante de 79 años de edad contó con un voto de confianza de una nación llena de esperanzas. Habló de derechos para el pueblo y negó categóricamente cualquier afiliación comunista.

Traigo a la memoria fragmentos de un discurso de Castro en 1959: "Y toda esa campaña de comunista contra el Gobierno Revolucionario, campaña falsa, campaña canallesca, que ni nos preocupa ni nos asusta, el pueblo de Cuba sabe que el Gobierno Revolucionario no es comunista."

La euphoria, la buena voluntad y el entusiasmo popular que existió al comienzo de la Revolución Cubana llegó acompañada de la pena de muerte y del restablecimiento del paredón de fusilamiento, el que sólo había existido cuando la isla era colonia de España y los cubanos luchaban por su libertad. Al principio fueron ejecutados los colaboradores del gobierno de Batista, poco después comenzaron los encarcelamientos y fusilamientos de muchos que habían apoyado la lucha contra el régimen batistiano.

Basta decir que tras la llegada al poder del régimen comunista cubano el 1 de enero de 1959 comenzó un proceso de pérdida de los derechos más elementales de los seres humanos en Cuba. En su afán por perpetuarse en el poder, Castro desató una desenfrenada escalada represiva contra todo aquel que alzó su voz frente al naciente totalitarismo.

Comenzaron los llamados "juicios revolucionarios" con condenas preestablecidas por el Departamento de Seguridad del Estado, carentes de pruebas incriminatorias, y sin la opción a una defensa justa.

El Presidio Político Cubano es hoy el más numeroso que recuerde la historia de las dictaduras en el continente americano. Hombres como Mario Chanes de Armas, Huber Matos Benítez, Ernesto Díaz Rodríguez, Angel de Fana Serrano, Eusebio Peñalver Mazorra, mujeres como Cary Roque, Vivian de Castro, Reina Penate, Ana Lazara Rodríguez, Martha de la Paz y Anette Escandon, entre otros que cumplieron largos años de encierro, enaltecen el espíritu de rebeldía que siempre ha caracterizado a los presos políticos y de conciencia en Cuba.

Una mujer y tres hombres fueron encarcelados por atreverse a redactar el documento "La Patria es de Todos", que criticaba al Partido Comunista de Cuba (PCC). Martha Beatriz Roque Cabello, Vladimiro Roca Antúnez, Rene Gómez Manzano y Félix Antonio Bonne Carcasés, cumplieron injustas condenas de prisión pero no capitularon.

Por otra parte más de 11 mil 20 cubanos corrieron el riesgo de ser enviados a prisión al suscribir el Proyecto Varela, iniciativa ciudadana que pide cambios en las leyes de la nación amparándose en la propia Constitución comunista de 1976. Fidel Castro, quien negó al principio su filiación comunista y luego juró ser marxista leninista, sistemáticamente ha dicho respectar la voluntad de los más de 11 millones de cubanos, pero viola fragantemente sus Derechos, así lo ha reconocido la Organización de Naciones Unidas(ONU) donde la nación cubana tiene el peor expediente entre los violadores de Derechos humanos en el hemisferio occidental.

El gobernante de Cuba ha creado un mecanismo psicológico para mantenerse en el poder e imposibilitarle a los habitantes del archipiélago el acceso a la realidad exterior. Los niños cubanos forman parte de ese tenebroso mecanismo de lavado de cerebro, desde que se inician en el círculo infantil. Existe un propósito intencional de la Habana en el sistema educacional, que es la creación de hombres que respondan a sus intereses, para perpetuar el sistema político imperante en el país. Los padres no pueden decidir la educación que van a recibir sus hijos, es el Estado quien lo decide.

Se cumplieron casi 5 décadas de la llegada al poder de Fidel Castro, y aun el pueblo de Cuba se mantiene oprimido, hace tres años el gobernante declaró el carácter irrevocable del socialismo, patentizando de esa manera que no permitirá ningún tipo de apertura política. No le preocupa en lo absoluto la libertad de la nación, el bienestar de sus ciudadanos, es sencillamente mantenerse en el poder. 75 opositores encerrados en prisión y tres jóvenes que pretendían vivir en libertad fusilados, fue el saldo de la ola represiva desatada en la primavera del año 2003. La fiscalía castrista solicitó condenas que oscilaban desde los 10 años de privación de libertad hasta la cadena perpetua, a 11 opositores se les solicitó esta última. Sin la posibilidad del ejercicio de una defensa justa, sin la presencia de pruebas incriminatorias, y con los testimonios de 12 agentes de la policía política infiltrados en las filas opositoras, los 75 promotores de la sociedad civil fueron sometidos a juicios sumarios y sentenciados a más de 1,400 años.

La represión y las amenazas a los opositores y periodistas independientes que continúan en la calle es una constante. Las Damas de Blanco, madres, esposas y otros familiares de los encarcelados por motivos políticos, se hicieron acreedoras de recibir el Premio Sajarov otorgado por el Parlamento Europeo en diciembre del 2005.

El régimen de Castro ha intentado desarticular el creciente movimiento de oposición interna, pero el mismo ha renacido y coge fuerza.

Nadie como el Apóstol José Martí, antes ni después, logró despertar en el alma del cubano la fe en un destino superior, convocando a la magna empresa de la independencia nacional. Su ideario está presente en los ideales de libertad y democracia que tanto necesita nuestra nación. Martí soñó y luchó por una Cuba libre y murió por la república nueva. Su mensaje de libertad y de amor resuena hoy más que nunca, como una condena a la brutal dictadura de Fidel Castro.

En diferentes lugares de Cuba han sido colocadas vallas y carteles con la inscripción: "47 años de luchas y de victorias." Pero la realidad es otra, han sido 47 años de opresión y sin derechos, al decir de José Martí: "Con un poco de luz en la frente no se puede vivir donde mandan tiranos."

Reportó desde la Habana el periodista Carlos Serpa Maceira, de la Agencia Lux Info Press y Director del Buró de Prensa Independiente del Puente Informativo Cuba Miami.