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"Con un poco de luz en la
frente no se puede vivir donde mandan tiranos"
La Habana, 27 de enero - El pueblo de Cuba desbordó las
calles desde Oriente hasta Occidente. Miles de personas de todas
las edades se concentraron en pueblos y ciudades para saludar la
caravana del Ejército Rebelde encabezada por Fidel Castro.
Para los cubanos fue un acontecimiento histórico. Ningún
otro mandatario de Latinoamérica disfrutó de tanto
apoyo popular.
Desde el primer día que descendió de la Sierra Maestra
el hoy gobernante de 79 años de edad contó con un
voto de confianza de una nación llena de esperanzas. Habló
de derechos para el pueblo y negó categóricamente
cualquier afiliación comunista.
Traigo a la memoria fragmentos de un discurso de Castro en 1959:
"Y toda esa campaña de comunista contra el Gobierno
Revolucionario, campaña falsa, campaña canallesca,
que ni nos preocupa ni nos asusta, el pueblo de Cuba sabe que el
Gobierno Revolucionario no es comunista."
La euphoria, la buena voluntad y el entusiasmo popular que existió
al comienzo de la Revolución Cubana llegó acompañada
de la pena de muerte y del restablecimiento del paredón de
fusilamiento, el que sólo había existido cuando la
isla era colonia de España y los cubanos luchaban por su
libertad. Al principio fueron ejecutados los colaboradores del gobierno
de Batista, poco después comenzaron los encarcelamientos
y fusilamientos de muchos que habían apoyado la lucha contra
el régimen batistiano.
Basta decir que tras la llegada al poder del régimen comunista
cubano el 1 de enero de 1959 comenzó un proceso de pérdida
de los derechos más elementales de los seres humanos en Cuba.
En su afán por perpetuarse en el poder, Castro desató
una desenfrenada escalada represiva contra todo aquel que alzó
su voz frente al naciente totalitarismo.
Comenzaron los llamados "juicios revolucionarios" con
condenas preestablecidas por el Departamento de Seguridad del Estado,
carentes de pruebas incriminatorias, y sin la opción a una
defensa justa.
El Presidio Político Cubano es hoy el más numeroso
que recuerde la historia de las dictaduras en el continente americano.
Hombres como Mario Chanes de Armas, Huber Matos Benítez,
Ernesto Díaz Rodríguez, Angel de Fana Serrano, Eusebio
Peñalver Mazorra, mujeres como Cary Roque, Vivian de Castro,
Reina Penate, Ana Lazara Rodríguez, Martha de la Paz y Anette
Escandon, entre otros que cumplieron largos años de encierro,
enaltecen el espíritu de rebeldía que siempre ha caracterizado
a los presos políticos y de conciencia en Cuba.
Una mujer y tres hombres fueron encarcelados por atreverse a redactar
el documento "La Patria es de Todos", que criticaba al
Partido Comunista de Cuba (PCC). Martha Beatriz Roque Cabello, Vladimiro
Roca Antúnez, Rene Gómez Manzano y Félix Antonio
Bonne Carcasés, cumplieron injustas condenas de prisión
pero no capitularon.
Por otra parte más de 11 mil 20 cubanos corrieron el riesgo
de ser enviados a prisión al suscribir el Proyecto Varela,
iniciativa ciudadana que pide cambios en las leyes de la nación
amparándose en la propia Constitución comunista de
1976. Fidel Castro, quien negó al principio su filiación
comunista y luego juró ser marxista leninista, sistemáticamente
ha dicho respectar la voluntad de los más de 11 millones
de cubanos, pero viola fragantemente sus Derechos, así lo
ha reconocido la Organización de Naciones Unidas(ONU) donde
la nación cubana tiene el peor expediente entre los violadores
de Derechos humanos en el hemisferio occidental.
El gobernante de Cuba ha creado un mecanismo psicológico
para mantenerse en el poder e imposibilitarle a los habitantes del
archipiélago el acceso a la realidad exterior. Los niños
cubanos forman parte de ese tenebroso mecanismo de lavado de cerebro,
desde que se inician en el círculo infantil. Existe un propósito
intencional de la Habana en el sistema educacional, que es la creación
de hombres que respondan a sus intereses, para perpetuar el sistema
político imperante en el país. Los padres no pueden
decidir la educación que van a recibir sus hijos, es el Estado
quien lo decide.
Se cumplieron casi 5 décadas de la llegada al poder de Fidel
Castro, y aun el pueblo de Cuba se mantiene oprimido, hace tres
años el gobernante declaró el carácter irrevocable
del socialismo, patentizando de esa manera que no permitirá
ningún tipo de apertura política. No le preocupa en
lo absoluto la libertad de la nación, el bienestar de sus
ciudadanos, es sencillamente mantenerse en el poder. 75 opositores
encerrados en prisión y tres jóvenes que pretendían
vivir en libertad fusilados, fue el saldo de la ola represiva desatada
en la primavera del año 2003. La fiscalía castrista
solicitó condenas que oscilaban desde los 10 años
de privación de libertad hasta la cadena perpetua, a 11 opositores
se les solicitó esta última. Sin la posibilidad del
ejercicio de una defensa justa, sin la presencia de pruebas incriminatorias,
y con los testimonios de 12 agentes de la policía política
infiltrados en las filas opositoras, los 75 promotores de la sociedad
civil fueron sometidos a juicios sumarios y sentenciados a más
de 1,400 años.
La represión y las amenazas a los opositores y periodistas
independientes que continúan en la calle es una constante.
Las Damas de Blanco, madres, esposas y otros familiares de los encarcelados
por motivos políticos, se hicieron acreedoras de recibir
el Premio Sajarov otorgado por el Parlamento Europeo en diciembre
del 2005.
El régimen de Castro ha intentado desarticular el creciente
movimiento de oposición interna, pero el mismo ha renacido
y coge fuerza.
Nadie como el Apóstol José Martí, antes ni
después, logró despertar en el alma del cubano la
fe en un destino superior, convocando a la magna empresa de la independencia
nacional. Su ideario está presente en los ideales de libertad
y democracia que tanto necesita nuestra nación. Martí
soñó y luchó por una Cuba libre y murió
por la república nueva. Su mensaje de libertad y de amor
resuena hoy más que nunca, como una condena a la brutal dictadura
de Fidel Castro.
En diferentes lugares de Cuba han sido colocadas vallas y carteles
con la inscripción: "47 años de luchas y de victorias."
Pero la realidad es otra, han sido 47 años de opresión
y sin derechos, al decir de José Martí: "Con
un poco de luz en la frente no se puede vivir donde mandan tiranos."
Reportó desde la Habana el periodista Carlos Serpa Maceira,
de la Agencia Lux Info Press y Director del Buró de Prensa
Independiente del Puente Informativo Cuba Miami.
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