22 de febrero de 2006
 

 

"Hay un cúmulo de verdades esenciales que caben en el ala de un colibrí y son, sin embargo, la clave de la paz pública,l a elevación espiritual y la grandeza patria."

La Habana,14 de febrero.- El bosque de las banderas negras frente a la Sección de Intereses de Estados Unidos (SINA), en pleno malecón de la Habana, ha sido la respuesta del gobierno de Fidel Castro a las noticias y mensajes de derechos humanos que emite Washington desde un gigantesco panel electrónico instalado en la quinta planta de la misión diplomática. Construido en el antiguo aparcamiento de la SINA, un espacio de unos 40 metros de ancho que lo separa de la llamada Tribuna Antiimperialista José Martí, el bosque fue construido en 13 días de trabajo por varios centenares de obreros en turnos de 24 horas. En la obra 138 mástiles de unos 20 metros de altura donde ondean el mismo número de banderas negras con una estrella blanca en el centro, una por cada año según las autoridades cubanas, desde el inicio de la lucha por la independencia de Cuba, en 1868. Ese es el nuevo sitio escogido por la Habana para fomentar el odio hacia la nación del norte.

A pesar del ingente esfuerzo desplegado para bloquear a la pantalla electrónica instalada hace más de tres semanas en el edificio que alberga la oficina estadounidense, la realidad es otra. Un taxista me comentó que desde las calles 21 y M en la barriada del Vedado son visibles las letras rojas de unos dos metros de alto que reproducen en movimiento fragmentos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, citas de líderes como Abrahan Linccoln, Martin Luther King Jr. y Mahatma Ghandi, y noticias de actualidad.

Traigo a la memoria alguno contenidos del rótulo difundido a la población: "Ningún hombre es suficientemente bueno para gobernar a otro, sin el acuerdo de ese otro."; "Siempre ha habido tiranos y asesinos. Parecen invencibles, pero al final, siempre caen"; "Sólo una sociedad abierta puede incitar una verdadera Batalla de Ideas."; "La repetición de una mentira no la hace verdad."; "La única cosa que queremos promover con nuestro cartelito es el libre flujo de ideas y voces. El gobierno cubano que ha sometido a la población de más de 11 millones de habitantes a una férrea censura de la información nunca podrá aceptar los mensajes de libertad y las noticias sin censura que ponen en peligro su colapsada ideología."

Desde mi óptica martiana siento una enorme pena por la acción del gobierno de impedir que mensajes de derechos humanos, citas de libertad y democracia de conocidos líderes mundiales y noticias del mundo libre lleguen a los cubanos.

La historia del gobierno de Fidel Castro, en el poder desde hace más de 47 años, aún está por escribirse. Sus cuartillas narrarán el alto costo que ha padecido el pueblo de Cuba por la falta de libertades universalmente reconocidas, donde la opresión ha sido una constante. Viene al caso, y merece honda reflexión en su sentido real, este pensamiento del Apóstol José Martí: "Hay un cúmulo de verdades esenciales que caben en el ala de un colibrí y son, sin embargo, la clave de la paz pública, la elevación espiritual y la grandeza patria."

Reportó desde la Habana el periodista Carlos Serpa Maceira, de la Agencia Lux Info Press y Director del Buró de Prensa Independiente del Puente Informativo Cuba Miami.