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Comunicado de Jorge Olivera
Castillo
Como estaba previsto el martes 21 en horas de la mañana
asistí a la convocatoria del Presidente del Tribunal Municipal
de la Habana Vieja. Un juez de ejecución me comunicó
la obligatoriedad de vincularme laboralmente en un centro decididó
por la instancia judicial, donde sería chequeado por las
instituciones partidistas, sindicales y por funcionarios del Tribunal.
Además a partir de ese momento se me hizo saber que no podía
salir de los límites de Ciudad de la Habana sin una autorización
del Tribunal, ni tampoco asistir a ningún evento, ni festejo
de carácter público.
Como parte del programa represivo, el Funcionario me advirtió
que me presentaría ante los "factores", eufemismo
utilizado para calificar a los miembros de las Brigadas de Respuesta
Rápida y demás dirigentes vinculados a organizaciones
afines al gobierno, entre ellos los líderes de los Comités
de Defensa de la Revolución, la Asociación de Combatientes
de la Revolución Cubana, entre otras.
De no acatar las disposiciones se practicaría la revocación
de la Licencia Extrapenal por motivos de Salud otorgada, sin yo
pedirla, el 6 de Diciembre de 2004.
Quiero acotar que desde el mes de Febrero de 2005 espero por el
permiso de salida de las autoridades de inmigración cubana
para poder partir al exilio junto a mi familia. En el mes de Octubre
de 2002 tengo visa de entrada a Estados Unidos.
Agradezco el apoyo brindado por la Unión Europea que envío
una representación al Tribunal mostrando su preocupación
por esta nueva escalada.
Representantes de Alemania, Gran Bretaña y Austria pudieron
observar de primera mano una de las maneras de imponer el terror
a un ciudadano sometido a la impunidad institucional por el hecho
de disentir y ejercer el periodismo sin la férrea censura
oficial.
Es muy posible que tenga que regresar a la cárcel, porque
continúo creyendo firmemente en la pluralidad inherente a
una democracia plena. Por lo tanto insisto en que lo que hago no
constituye delito. Solo escribo la realidad que la prensa oficial
se niega a abordar. Por eso fuí condenado en los sucesos
de la Primavera de 2003 a 18 años de privación de
libertad.
Llamo a la Comunidad Internacional sobre este nueva acción
que evidencia la naturaleza de un gobierno que desconoce el respeto
a la integridad y la dignidad del ser humano.
Jorge Olivera Castillo.
Periodista independiente del Grupo de los 75.
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