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S.O.S. de prisionero político
CAMAGUEY, Cuba - 10 de marzo (Marilyn Díaz Fernández,
Lux Info Press / www.cubanet.org) - El prisionero de conciencia
René Montes de Oca envió desde la prisión camagüeyana
Cerámica Roja, donde se encuentra recluido, un S.O.S. dirigido
a la comunidad internacional, a las Naciones Unidas, a su excelencia
Benedicto XVI, a la relatoría especial para Cuba, solicitando
que "cese el secuestro y la arbitrariedad oficialista contra
pacíficos activistas de derechos humanos en nuestro país".
El presidente del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, afiliado
a la Fundación Andrei Sajarov, se refiere en su mensaje,
específicamente a Miguel López Santos, "defensor
de los derechos humanos en la Isla, detenido por efectuar una protesta
pacífica frente a la embajada de Francia en Ciudad de La
Habana. López Santos protestaba por el injusto encierro que
sufrimos varios activistas desde el 12 de julio de 2005".
Según Montes de Oca, López Santos "permaneció
varios meses en los calabozos de la unidad de la Policía
Nacional Revolucionaria, en la avenida Acosta, en Ciudad de La Habana,
y después fue trasladado a la unidad de la sala de penados
de la Seguridad del Estado, en el hospital militar Carlos J. Finlay,
donde permaneció 13 días, afectado psicológicamente
y muy deteriorado físicamente.
"El 24 de enero de 2006", expresa Montes de Oca, "fue
trasladado conmigo para las provincias orientales. El teniente coronel
Atencio, oficial jefe operativo dejó a López Santos
en la Seguridad del Estado de la provincia Camagüey".
Más adelante, Montes de Oca agrega: "López Santos
me confesó que lo traían para las provincias orientales
porque allí existen varios presos comunes al servicio de
la Seguridad del Estado que son sus enemigos. Y que él sabía
que lo iban a asesinar. Incluso mencionó el nombre de una
persona que se llama José, Felipe o Félix García".
René Montes de Oca denuncia que Miguel López Santos
está desaparecido, que no tiene familia, que las autoridades
se niegan a informar sobre su paradero, y que durante el traslado
desde La Habana le dijo: "René, yo no me voy a suicidar,
quiero que se lo digas al mundo entero. Además, pide que
se intensifique la campaña contra las violaciones de los
derechos humanos en Cuba".
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