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Maltrato en las cárceles
cubanas
Marilyn Díaz Fernández, Lux Info Press
CAMAGUEY, Cuba - Mayo (www.cubanet.org) - Golpear a los reclusos
se ha convertido en una práctica en las prisiones cubanas.
Desde cualquier recinto carcelario la prensa independiente recibe
la denuncia de que la guarnición propinó una golpiza
a un reo por cualquier motivo. No sólo los prisioneros políticos
son agredidos por los uniformados, sino también los presos
comunes son víctimas de maltratos.
La prensa cubana, por su posición de representante de los
intereses del gobierno, no publica noticia alguna relacionada con
estos hechos ocurridos dentro de las cárceles de Cuba. Por
su parte, las autoridades carcelarias y del Ministerio del Interior
(MININT), niegan que estos desmanes ocurran.
Por esta razón, los periodistas independientes se esfuerzan,
arriesgando su libertad, para dar a conocer hechos como el que nos
narró en una nota sacada clandestinamente de la prisión
camagüeyana Kilo 8 el prisionero político Leoncio Rodríguez
Ponce.
En la misiva, Leoncio expresa que se encuentra en la celda de castigo
número 3, primera fase del régimen de mayor severidad
desde la noche del 21 de mayo, cuando fue sacado del cubículo
5 del destacamento 7, donde se encontraba recluido, por los guardias
Yosvany Alma Figueroa, y un tal "Dominguito", y llevado
a un salón de grandes dimensiones donde fue agredido por
los carceleros hasta derribarlo, y golpeado entonces con bastones
de goma, trozos de marabú, patadas y piñazos. A la
golpiza se sumaron otros dos miembros de la guarnición de
la penitenciaría.
"Luego -refiere Leoncio- fui golpeado mientras me encontraba
en el piso. No hay quien llegue al minuto recibiendo esa cantidad
de golpes. En cuestión de minutos lo tumban a uno, lo desmayan
con unos golpes asesinos. Ellos se ensañan; no me dieron,
me destrozaron". El saldo de esta salvaje golpiza fue innumerables
hematomas, hinchazones y marcas de los bastonazos y los palos en
todo el cuerpo.
La golpiza anterior Leoncio la recibió en Kilo 8, en octubre
del año 2005, de parte de otros miembros de la guarnición
que también se enseñaron con su inofensiva presa.
Leoncio Rodríguez comenta sobre lo que expresó un
tal Ramonet al referirse al libro "Fidel Castro, biografía
a dos voces". El mencionado periodista dijo: "Quería
con estas conversaciones que la gente que leyera el libro conociera
a la persona sensible, sintieran su gran humanidad y vivieran con
ese excepcional líder el dolor de Fidel Castro ante las miserias
del mundo". Y agrega: "El texto cumple su objetivo de
que Fidel sea oído, no juzgado por lo que dicen de él",
y se refirió a las calumnias mediáticas difundidas
contra Fidel. "Esto -expresa Leoncio- lo leí en el periódico".
Ante estas frases de Ramonet razonó el preso político:
"Debido a esa preocupación por todos los hombres del
planeta, a su humanidad y sensibilidad, yo estoy todo golpeado y
adolorido. Debido a todas esas calumnias mediáticas y a no
juzgar por lo que se diga de él, por poco me matan, y gracias
a ese dolor y miserias, el dolor está en todo mi cuerpo.
Este mundo es una farsa grotesca e hiriente".
Para tristeza y dolor del mundo, Leoncio Rodríguez Ponce
no es el único que es brutalmente golpeado en las cárceles
cubanas. Se podría confeccionar una larga lista de estas
víctimas desamparadas. Basta sólo recordar a Carlos
Luis Díaz Fernández, Lamberto Hernández Plana,
Juan Carlos Herrera Acosta y Jorge Luis García Pérez
"Antúnez".
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