Julio 28, 2006
CAMAGUEY, Cuba - 27 de julio (Marilyn Díaz Fernández, Lux Info Press / www.cubanet.org) - El sindicalista independiente Lázaro González Adán continúa en un limbo judicial, recluido en la prisión camagüeyana Cerámica Roja, luego de 21 meses de su detención por los delitos de desobediencia, resistencia y desacato. Las autoridades no han hecho ninguna petición fiscal contra González Adán, y han violado todas las normas de derecho establecidas para los procesos penales.
En este tiempo, la fiscalía general se ha negado en dos ocasiones a dar respuesta sobre la ilegal situación en que permanece arrestado el sindicalista independiente y prisionero de conciencia, mientras que la fiscalía municipal de Sibanicú, donde reside, y la provincial de Camagüey dicen a los familiares del recluso no tener ninguna respuesta para el caso.
Lázaro González se considera rehén del gobierno cubano, y opina que su detención fue injusta y arbitraria, pero que lo mantienen prisionero para amedrentar a otros sindicalistas y bibliotecarios independientes.
La salud de González Adán se deteriora cada día en medio de las condiciones adversas de su encierro y del hostigamiento a que es sometido.
El pasado 21 de julio la guarnición le decomisó el libro Lecciones de historia, de Raúl Rivero, y Estudio económico, político y social, de Martha Beatriz Roque Cabello, en una de las innumerables requisas a que es sometido.
El reo político denunció, además, que en todo el tiempo que ha permanecido en prisión, sólo ha recibido asistencia religiosa una vez, porque los que detentan el poder en la cárcel le niegan ese derecho, sin tener en cuenta que él es católico, y que el reglamento penitenciario establece que se brinde este servicio a los recursos.
Lázaro González Adán forma parte de un grupo de alrededor de cincuenta opositores pacíficos detenidos después de la ola represiva de 2003, que permanecen en las cárceles de manera arbitraria, privados de sus derechos, y sin que se les haya celebrado juicio.