Octubre 9, 2006
Cuando los regímenes autoritarios se acercan a su fin, los sectores de élite, la nomenclatura, registran un proceso de radicalización y de sectaria exclusión que llega hasta la exacerbación casi irracional. La historia se repite con la conducta de los sectores de la oligarquía política de la CTC en el XIX Congreso de ese organismo para estatal, que usurpa la representación de los trabajadores cubanos. El miedo al cambio y a ser sometidos a una evaluación democrática los conduce hasta el paroxismo. Por ello, la radicalización sectaria que mostró el Congreso solo augura cambios profundos en el futuro cercano.
El recientemente concluido Congreso de la CTC, mas que una farsa se constituyo en un insulto, una burla a los trabajadores cubanos y a toda la comunidad laboral internacional que comparte los principios básicos de libertad, ética, responsabilidad y democracia, cuya vigencia debe signar las relaciones laborales en un estado de derecho.
Las propuestas, debates y discursos registrados en este evento, no contuvieron una sola reivindicación real de los trabajadores. Consignas dictadas desde el Estado (Gobierno- Partido Único), constituyeron la esencia de todo lo planteado y aprobado.
Los cambios cosméticos en la dirección, se dieron sin ninguna explicación.
En su mejor tradición antidemocrática, las sustituciones se impusieron sin ninguna consulta. Cuadros del partido y del Gobierno, sustituyeron a otros cuadros del partido y del Gobierno.
Control, ahorro, disciplina, producción, apoyo incondicional al Gobierno y al Partido y el reforzamiento de los sindicatos como mecanismo de opresión y control son la espina dorsal del cuerpo de resoluciones. Todas las propuestas, discusiones y resoluciones, eran consignas gubernamentales y ordenes que revelaban en su cruda realidad, el carácter de control y opresión de esta cúpula sindical, sobre la totalidad de los trabajadores.
Estamos seguro que en los cuadros medios, cuadros básicos y en las bases, otros asuntos vitales muy diferentes, conforman la realidad.
La defensa del salario, las condiciones de trabajo, las mejoras en los sistemas asistenciales y la redes sociales, la salud y seguridad ocupacional y el medio ambiente, el derecho y la evolución de la contratación colectiva, los problemas de calidad de vida en general, salud, educación etc., como aspiraciones legítimas de los trabajadores, estuvieron ausentes. Ni hablar de aspectos como la libertad de expresión, de asociación, de libre tránsito, de libre circulación de las ideas y pertenencia a organizaciones sociales autónomas u organizaciones políticas divergentes y por supuesto, la flagrante y cotidiana violación de los derechos humanos que ejerce el régimen.
Ni una sola moción sobre el comportamiento del capital extranjero en Cuba, la manera que explota a los trabajadores a su servicio o de la responsabilidad de estas actividades económicas con la sociedad. Ni de la corrupción oficial hoy intensificada de manera exponencial con sus oscuras asociaciones económicas con Chávez y su entorno íntimo.
Sabemos que las bases trabajadoras, obligadas a permanecer inscrita en las estructuras seudo sindicales oficiales, son ajenas a las intenciones y objetivos políticos de la cúpula corrupta de la CTC. Sabemos que los perciben como un mecanismo más de represión y control de la dictadura.
Los trabajadores si saben cuales son sus verdaderas reivindicaciones y estarán prontos a reclamarlas llegado el momento oportuno.
El GIRSCC se identifica con las carencias y aspiraciones reales de los trabajadores cubanos y se dispone a colaborar al desarrollo y fortalecimiento de las mismas. Exigimos responsabilidad social en todas las actividades económicas en la Isla y luchamos por un presente mejor para los trabajadores y sus familiares y un futuro democrático y de justicia social.
Por sindicatos libres y autónomos;
Por la responsabilidad social de toda gestión económica;
Por el derecho al trabajo y a una justa remuneración;
Por el derecho a la vida en paz y en libertad;
Por la democracia y la justicia social.
Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba (GIRSCC)
Miami, 9 de octubre de 2006.