Junio 19, 2007
Juan Tomás Sánchez, Secretario General de la Asociación de Colonos de Cuba que representa a los 65 mil colonos que cultivaban caña en Cuba.
Las Reclamaciones a Cuba por las confiscaciones a las empresas americanas no deben ser tema de preocupación ni para los confiscados ni para un gobierno cubano libre y práctico.
De las Reclamaciones originales, hasta 1976, de $1,875 millones las mayores (38%) con de las compañías de electricidad y teléfono; un 27% a las petroleras y mineras; 27% en agricultura; y 8% en manufactura. El tiempo ha enseñado que todas estas inversiones han sido revalorizadas a muchas veces su valor original.
No debe sorprendernos que las inversiones mineras y petroleras valgan hoy muchísimo más que cuando el barril de petróleo estaba a $6 y hoy está a más de $60. El Níquel, por las nubes. Las inversiones en manufacturas son mayormente de empresas con una gran inversión en sus marcas para el reconocimiento entre los consumidores que vale mucho más que una fábrica en Güines. Todos van a preferir la Restitución. La alternativa del Reclamante es ponerse en manos del Departamento de Estado Americano a que negocie su Reclamación, o ir al sistema judicial cubano. Con un valor actual de 10 (DIEZ) veces mayor al de la reclamación original por la tierra, a nadie le vale la pena reclamar otra cosa que la Restitución. Buscarse un comprador o un operador me adelanto a pronosticar va a ser la generalidad.
El mejor negocio posible para todos es la Restitución. No se pierde un día en pleitos, se comienza la reconstrucción sin demoras, el beneficio va a todas las capas de la sociedad, hasta posiblemente el mayor beneficio proporcional lo ve el trabajador que recupera su dignidad y derechos laborales, y la sociedad cubana en general. El negocio para un gobierno cubano libre sería con una mano transar la reclamación por una fracción y revenderlas. Pero ese tipo de acción debe evitarse. Los cubanos debemos dedicarnos a cosas más importantes que pleitear a costa de retrasar la economía de la Nación.
El caso típico que señalo es el de las empresas azucareras. Tomemos por ejemplo a The United Fruit Company. La Reclamación por los Centrales Boston y Preston son de $46 y $29 millones respectivamente. La reclamación del Boston establece un valor de $5 millones a las tierras sembradas de caña de unos $3,800 por caballería en 1,342 caballerías ($282/ha., $113/acre; 18,000 ha., 44,500 acres) basado en el precio promedio del azúcar del año 1959 de 3.891¢ la libra, un rendimiento industrial del 12.13% y un rendimiento agrícola de 66,569 arrobas por caballería (56.25 toneladas por ha., 22.5 toneladas por acre.) (Siempre en toneladas largas de 2,204.6 libras).
El Boston también tiene 250 kilómetros de ferrocarril de vía ancha de 56-1/2” que aunque se hayan desparecido los raíles, queda el incalculable valor de una “servidumbre de paso” conocido por easements en ingles. Si recalculamos el valor por los mismos parámetros de precio del rendimiento agrícola, hoy pudiéramos multiplicarlos por un factor correspondiente a una tonelada de caña para etanol para el mercado mundial o americano de 21 galones a $2.30 el galón; y un rendimiento agrícola del doble de lo obtenido en 1959.
El cálculo usado en la Reclamación es a base de una tonelada de caña (2,204 libras a un rendimiento del 12.13%, unas 267.4 libras de azúcar a 3.89¢ la libra concluye que valía $10.40 la tonelada de caña). Hoy, para el mercado de etanol una tonelada de caña rinde 21 galones de etanol a $2.30 el galón, valdría $48.30 la tonelada de caña. Un múltiplo de 4.6 veces sobre caña para azúcar en 1959.
Pero si calculamos cuan lucrativo es caña en 1959 y etanol en el presente, vemos que si a 3.891¢ la libra la utilidad se puede estimar en 2¢ la libra, unos $5.35 en tonelada de caña, la utilidad en etanol es de $1.30 el galón, es de $27.30 por tonelada de caña..Unas 5 veces la utilidad del azúcar en 1959.
Probamos que es casi 5 veces el aumento en el valor de la tierra, con el rendimiento de entonces.. Pero tenemos que incluir que hoy el rendimiento es el doble de lo que fue en 1959. Esto quiere decir que la caballería que valía $3,800 en 1959, hoy vale 10 veces eso, $38,000 la caballería ($2,831/ha., $1,147/acre). Yo he comprobado que en Brasil, a 10¢ el azúcar y el etanol a $1 el galón, la caballería en tierra sin desarrollar en el Estado de Minas Gerais, se vendía a $50,000 la caballería, $3,725/ha., $1,510/acre.
¿Qué inversión seria necesaria para ganar $27.30 por tonelada de caña? La inversión para restaurar el Boston puede estar entre los $2 a $3 por galón de etanol anual, $52.5 por tonelada de caña. La inversión no es de “un cantaso”. Se va haciendo proporcionalmente a como vaya desarrollándose la siembra de caña. Así se van acumulando utilidades para ir pagando por la inversión. En Brasil se acostumbra a ver que con el 60% de la inversión se logra el 50% de la capacidad industrial final.
Las utilidades antes de amortización de inversión e impuestos, en etanol: $27.30 por tonelada de caña. Inversión: $52.5 Rentabilidad, 52%. Para empezar a moler, por supuesto hace falta caña de primera y en abundancia, algo en lo que tenemos 200 años de experiencia y1 millón de hombres y mujeres deseosos de volver a trabajar. Solo hace falta que no deje de llover.