Agosto, 2007
Reinaldo Cosano Alén, Sindical Press
LA HABANA, Cuba (www.cubanet.org) - El registro del clima en Cuba durante los últimos diez años reveló un aumento general sostenido de 0.5 grados de temperatura (mayor en algunas provincias), con incidencia negativa en varias esferas económicas del país, particularmente en la agricultura y la ganadería.
Un ejemplo es la papa, alimento imprescindible en la dieta del cubano, y hoy por hoy la vianda más barata en el mercado. El tubérculo crece principalmente de noche, cuando desciende la temperatura y la humedad del terreno es mayor.
Ocurre que el nivel de calor en estos momentos, tanto diurno como nocturno es tan alto, que perjudica el normal desarrollo de la papa. Grandes extensiones de tierra, en especial en las provincias La Habana y Matanzas, están sembradas de papas. En la década de 1980, para aumentar la producción del tubérculo fueron demolidas grandes siembras de plátanos.
La semilla, por lo general, se importa de Canadá y Holanda. Antes de 1959, de los Estados Unidos. Ahora está entrando al ruedo de la competencia Dakota del Sur, en el vecino país, con la venta a Cuba de 100 toneladas de semillas, a pesar del embargo comercial de Estados Unidos a la Isla, y debido a la dispensa del Congreso norteamericano, que en 2001 autorizó las ventas de productos agrícolas y medicinas a Cuba.
Mediante técnicas de cultivo in vitro, se vienen produciendo plántulas para utilizarlas como semillas y obtener especies más resistentes al clima y las enfermedades.
Los especialistas recomiendan también reducir la siembra intensiva y llevarla a menor escala y tapada, y a la vez importar papa para el consumo directo.
De acuerdo a los medios de prensa locales, la cosecha de 2006 fue exitosa por los volúmenes obtenidos, que permitieron cumplir la norma per cápita de ocho libras durante los meses finales de ese año y los primeros del actual, pero los meses siguientes fue racionada a la mitad, y no hay certeza de lo que va a suceder en el futuro inmediato.
La papa, oriunda de América, específicamente de los Andes, se extendió prácticamente por todo el mundo tras la conquista europea, aclimatándose muy bien a las zonas frías, y en países cálidos, como Cuba, gracias a su clima más suave y lluvioso, y al auxilio del regadío.
La papa, hoy en declive, se está alejando de la mesa del cubano.