Septiembre, 2007
Reinaldo Cosano Alén, Sindical Press
LA HABANA, Cuba (www.cubanet.org) - En los últimos tiempos, cuando se camina por las calles de La Habana, llama la atención escuchar una lengua muy diferente al castellano, que trae a la mente el recuerdo de los filmes y documentales que se adueñaron de las pantallas de cine y televisión en la década de 1970. Se trata de turistas chinos.
En Tarará, balneario a 25 kilómetros de La Habana, se reconstruyen a toda máquina edificios y casas abandonados durantes años para el disfrute de veraneantes chinos, y dar cabida también a los mil ciudadanos de aquel país que se alistan para estudiar español.
Por su parte, un selecto número de cubanos estudian el chino pekinés en una cátedra creada en la Universidad de La Habana. Como antes los soviéticos, ahora asesores de la República Popular China adiestran a técnicos y trabajadores cubanos en la Isla en varias ramas de la economía nacional, particularmente en la agricultura.
Lo que ya no es noticia en ninguna parte, la penetración y dominio chino en el mercado mundial, para Cuba sí lo es donde. China sigue acaparando el área de las comunicaciones en la Isla: radio, televisión, teléfono, satélite, internet, aportando equipos y tecnología.
También se siente la presencia de China en el turismo, la industria ligera, energética y en las Fuerzas Armadas, factores que habrá que tener en cuenta en un futuro cambio democrático en la Isla, debido a la dependencia económica y también por la afinidad política de ambos regímenes.