Noviembre 6, 2007
La Primavera de Cuba, 6 de noviembre de 2007.
Representantes del exilio cubano participaron en el Foro de Trabajo: “La experiencia de los países bálticos en la promoción de la democracia en Cuba”. La Primavera de Cuba estuvo presente en el encuentro, llevado a cabo en la capital de Lituania, Vilnius. Allí conversamos con Joel Brito, director del Grupo Internacional para la Responsabilidad Corporativa en Cuba”.
Acerca de la actual situación de Cuba y los hermanos Castro manifestó Brito que lo que viene sucediendo con los bastante anunciados debates entre cubanos sobre los problemas nacionales no es más que otra de los artificios del régimen cubano para mantenerse en el poder. Recordó Brito que “una vez que desapareció el campo socialista y los subsidios de más de 5 mil millones de dólares al año, se le dio la oportunidad por primera vez a los cubanos de realizar unas reuniones que fueron llamadas “parlamentos obreros”. En estos foros, académicos, trabajadores y funcionarios del gobierno tuvieron la oportunidad de expresar de forma abierta cuáles eran las razones de la problemática económica que existía, y se pidió que se hiciera bajo los marcos estrictos de la revolución”.
Fue el caso del Centro de Estudios de América, que era un grupo de académicos cubanos, politólogos y especialistas en las relaciones Cuba-EE UU, que luego fueron inhabilitados para continuar en sus carreras ya que sus conclusiones fueron críticas hacia el gobierno. “Por supuesto fueron condenados a desaparecer dentro de las estructuras académicas”, expresó Brito al respecto.
Sobre el régimen del hermano de Fidel señaló que “desde mi punto de vista, como ex funcionario del gobierno de Cuba lo que Raúl Castro está haciendo ahora mismo es mantener el poder de una forma muy inteligente. Es decir, yo no creo que a corto plazo haya por parte del régimen interés por el cambio en la isla. Están tratando de reformar el sistema para que éste realmente funcione con ellos dentro. Esa es la disyuntiva en la que nos encontramos en este momento, que estamos en el proceso de sucesión de una dinastía.
Una dinastía que trata de legitimar su poder a través de las próximas elecciones del Poder Popular. Lamentablemente sabemos lo que va a pasar. Va a ser una farsa electoral que pretende legitimar el proceso de sucesión de Raúl Castro”.
Empresas mixtas
Brito, especialista en temas laborales, comentó además acerca de la situación del trabajador cubano, que desde el decreto ley 150, y posteriormente la ley número 77, son empleados en las empresas mixtas establecidas por los inversionistas extranjeros en el país.
En ese momento aún Hugo Chávez y los petrodólares no habían entrado en el juego. “Es entonces que llegan a Cuba una gran cantidad de inversionistas con deseos de tener muchas utilidades. Llegaron las cadenas hoteleras, Melia, y empresas de comunicación como Telecom Italia, entre otros”.
Acerca de Telecom Italia, informó Brito que el grupo que dirige está trabajando en ése país en aras de evitar que la tecnología que la compañía provee se utilice en detrimento de los cubanos. Expresó que esta compañía tiene el 30% de los activos que están basados en inversión tecnológica. “Esa tecnología es utilizada para interferir las comunicaciones de la población cubana con el extranjero, en específico con la oposición. Por otra parte es también la que facilita que los cubanos no tengan acceso a internet”.
En cuanto a las condiciones laborales, señaló que lamentablemente existe un sistema draconiano en el cual el cubano no es trabajador de una empresa mixta, sino que labora para una agencia empleadora cubana que subcontrata la fuerza de trabajo, y además retiene el 95% del salario. “Por ejemplo, una compañía canadiense en Cuba que se dedica a la explotación del níquel cuando contrata a un ingeniero cubano, que debería ganar mensualmente unos 6 mil dólares mensuales, que es lo que ganan los canadienses, se le paga sólo 500 pesos cubanos, y el régimen cubano retiene el resto de ese dinero”.
También relató otro de los procesos que violan los derechos laborales de los cubanos hoy en día y que se ha desarrollado a través de lo que llaman el “Socialismo del siglo XXI”, que se manifiesta a través de la exportación de profesionales cubanos, médicos, profesores y entrenadores deportivos a Latinoamérica. Estos profesionales, mantiene Brito, no son remunerados de manera justa sino que se paga a Cuba en petróleo, dentro de los marcos de la alternativa bolivariana, que funciona como contraposición del área de libre comercio de las Américas.
“Por suerte recientemente tuvimos una victoria en Costa Rica, donde la mano de Cuba y Venezuela estuvo muy presente en fomentar protestas callejeras, porque se sabe que contribuyeron para organizar manifestaciones en contra del tratado de libre comercio (TLC). El drama es que este “Socialismo del siglo XXI” ha tenido logros enormes en otros países, como es el caso de Bolivia, Ecuador y Nicaragua”, señaló finalmente.
Redacción Primavera