Sitio oficial del Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba

Enero 21, 2008

Cuba, honroso lugar 156 en el Indice de Libertad Económica

Joel Brito

MIAMI, 21 de enero (www.cubasindical.org) - Buscando información económica y social sobre Cuba encontré ayer el Indice de Libertad Económica del 2008, en su 14 edición. Este valioso reporte es elaborado por destacados especialistas en la temática, y es el fruto del trabajo conjunto entre The Heritage Foundation y The Wall Street Journal.

Como cada año, es un trabajo acabado, profesional y que da la visión del estado en que se encuentran este índice, del cual incuestionablemente depende la capacidad de prosperidad económica de los países, en un mundo donde las relaciones financieras y económicas y lo que se derivan de ellas, deciden hasta quien será el próximo presidente de un país democrático.

Según el informe: “La idea de producir un ‘índice de  libertad económica’ de fácil uso como una herramienta para los encargados de formular políticas y los inversores se debatió por primera vez en The Heritage Foundation a finales de 1980. El objetivo entonces, como hoy, era el desarrollo de un sistema empírico de la medición de la libertad económica en todos los países el mundo. Con este fin, se adoptó la decisión de establecer un conjunto de criterios económicos objetivos que, desde la edición inaugural en 1995, se han utilizado para estudiar y evaluar varios países para la publicación anual del Indice de Libertad Económica.”

Las 10 libertades económicas consideradas por la metodología que calcula el índice de libertad económica se clasifican como: libertad comercial, libertad de comercio internacional, libertad fiscal, libertad frente al gasto gubernamental, libertad monetaria, libertad de inversión, libertad financiera, derechos de propiedad, libertad frente a la corrupción, libertad laboral.

Como siempre, busqué cuales países encabezaban la lista y cuáles quedaban de últimos. Sabía que no habría mucha sorpresa. 

Según el reporte: “Altas puntuaciones llegando a 100 significan más altos niveles de libertad. Mientras más alta la puntuación en un factor, menor la interferencia del gobierno en la economía.”

Los diez  primeros de acuerdo a la puntuación son: Hong Kong 90.25, Singapur  87.38, Irlanda 82.35, Australia 82, Estados Unidos, Nueva Zelandia y  Canadá en 80 y Chile, Suiza e Inglaterra en 79 puntos.

Acto seguido fui a la última página del reporte, allí me imaginaba lo que vería. Creo que a nadie sorprende que los dos últimos lugares en la lista son Cuba con un “honroso” 156 y una puntuación de 27.5 y Corea del Norte el último lugar 157 con 3.0.

Cuba, según cifras oficiales

No quiero aburrir a nadie con informaciones que provienen de los gobernantes de la Isla, pero valdría la pena apuntar algunos datos ofrecidos en la Asamblea Nacional del Poder Popular, celebrada el pasado diciembre, cuando fueron presentados el Informe sobre los Resultados Económicos del 2007 y los lineamientos del Plan Económico y Social  para el 2008.

Aquí van algunas de las cifras ofrecidas por José Luis Rodríguez, a quien ya no le debe quedar mucho más tiempo en su puesto de Ministro de Economía y Planificación:

La economía creció un 7.5 %, y -según el capacitado ministro- fue inferior en un 10 % a la cifra que se había planificado. La culpa, como siempre, la tienen la agricultura, la construcción, las afectaciones climáticas, el retraso en las importaciones de bienes de consumo y el bloqueo imperialista. Muy importante este último en la retórica económica e ideológica de los designados en el poder, en Cuba sin los “yanquis” no hay país.

Según José Luis, Cuba ostenta un destacado lugar en América Latina y de sus palabras se infieren que el crecimiento y fortaleza económica de la Isla humillan al resto de los países de la región y a muchas potencias “imperiales”, si se tiene en cuenta que -según las “confiables cifras estatales”- la sofocada, desgastada y cancerosa  economía cubana crece más que la del “imperio norteamericano”, el cual está “al borde de la recesión”. Brillante comparación.

No se sorprendan. Hay datos aún más interesantes, que serian capaces de retorcer en la tumba a los economistas más lucidos del siglo XX. Por ejemplo: el PIB de Cuba acumula un incremento de un 42,5 % entre el 2004 y 2007. Creo que a José se le fue la mano, como decimos los cubanos “apretó y duro”. Su desfachatez avanza desenfrenada, llegando a decir que el “PIB de Cuba resulta hoy perfectamente comparable con cualquier país del mundo”. Creo que a estas alturas mi antiguo conferencista ídolo debería entregar el título de Doctor en Ciencias Económicas y que el presidente de la oficial Asociación de Economistas de Cuba debería inhabilitarlo por tiempo indefinido. Nada personal.

El voraz apetito de satisfacer a sus superiores hace al ministro aportar cifras aun más “alentadoras para la población”:

“Se incrementó la entrega normada a 10 huevos por persona en todo el país, y se mantienen los incrementos en las entregas de arroz, granos, chocolate y café puro. Continuó incrementándose la calidad de las instalaciones de salud y educación y se concluyen alrededor de 110 000 viviendas, cifra 2.8 veces superior a la del pasado año.”

También: “Los cubanos consumen 3287 kilo calorías diarias.” Es decir, los cubanos consumen más calorías que los europeos.

Estas cifras, si uno no conociera a Cuba, dan la impresión que estamos hablando de un país en pleno despegue, en vez de una economía estructuralmente deformada y anómala, como es realmente.

Hay otras cifras que también, en una autosatisfacción incontrolada, se ofrecen en la citada asamblea, como es el aporte de Osvaldo Martínez, Presidente de la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Cubano.

Osvaldito, como es conocido este destacado académico, comienza elogiando las reflexiones del comandante, las cuales considera “verdaderas cátedras de sabiduría política… que han hecho posible el funcionamientos ordenado del país, sin parálisis ni confusión”.

Ahora tomen asiento y acomódense.

Desde ahí parte con gran desparpajo a repetir más o menos las mismas cosas que había expresado el Ministro José Luis, pero avanza, como una de esas locomotoras chinas recién adquiridas por Cuba y que nunca serán pagadas, para decir: “La producción porcina total alcanzó 268 mil toneladas, estableció record para el país”. Nótese que en Cuba siempre tiene que romperse un récord, es el país que más “crece” en el papel, pero donde la pobreza pulula, el desorden se ha entronizado como forma de dirección y como medio de vida y la corrupción cabalga como un jinete de competencia y un mal endógeno del sistema.

Ante esta “cifra récord” no me quedó más remedio que acudir nuevamente a informaciones que proceden de fuentes dentro de la Isla. La respuesta fue: “En todo el 2007 no vimos ni las patas del puerco. La carne de cerdo que hemos consumido o la compramos de las que se roban los que trabajan en los mataderos y hoteles, o la tenemos que comprar a 40 pesos la libra en el llamado mercado libre”.

De ahí acudo a Nefasto, destacado personaje callejero cubano, que me dice que para cocinar un espagueti nocturno con vergüenza hay que gastarse 100 pesos cubanos, algo así como una semana del salario promedio del país.

Dicen mis amigos Víctor, Aurelio, Carmelo, Cosano, “la flaca” y Jorge que el periódico Granma sin José Luis y sus números no sería Granma, que el papel resiste, -aún reciclado- todo lo que se le pone. Comentan, además, que la productividad en Cuba es tan elevada que se necesitan tres empleados para vender una caja de cigarros.

Regresando al Indice de Libertad Económica por el cual empecé este artículo, creo que se acerca bastante a lo que se vive en Cuba. Esto es lamentable. Nuestro país debería estar en esa lista junto a Chile, ese país cuyo caudal de laboriosidad, cordura e inteligencia, lo ha hecho algo diferente en América Latina. Me consta su pueblo trabajador, sus sindicalistas solidarios, sus dirigentes al servicio del pueblo.

Del socialismo caribeño, bajo Raulito y su comparsa, no esperemos nada nuevo, aun cuando ingenuos insistan en que habrá cambios. Mi opinión: habrá menos retórica, menos Plaza de la Revolución, pero el sistema no cambiará. Tratarán de reconvertirlo y venderlo al exterior en una envoltura nueva, si es que no actuamos con celeridad e inteligencia.

Para aquellos que conforman las estructuras del poder en Cuba -y que lamentablemente han tenido que subsistir bajo un sistema de opresión constante-, en estos momentos de definición sólo quedan dos caminos: continuar pactando con un sistema en decadencia o intentar sumarse a los que hace ya años lo arriesgan todo para que en Cuba exista un mejor futuro.

Mi opinión personal, de la cual libro a la organización en que trabajo, es que tendrán que venir procesos de negociación, de cambios, reajustes y reacomodos. Ninguna  democracia verdadera se logra imponiendo verdades o importando realidades o defendiendo sólo mi posición. Los cubanos necesitamos un cambio. Quizás el camino no está aún definido, pero creo que nos toca a todos trillarlo, los de aquí y los de allá, la oposición en sus diferentes modalidades y formas, los de izquierda y los de derecha, los funcionarios y los ex funcionarios, los militantes y los no militantes, los que tienen las manos manchadas de culpa y no de sangre. Si no llega el reacomodo habremos perdido todos la oportunidad del cambio, y en el 2009 Cuba seguirá en el lugar 156 y los designados repartiéndose la piñata.

Fuentes:

José Luis Rodríguez; Osvaldo Martínez: Intervenciones ante la Asamblea Nacional del Poder Popular. Granma, 28 de diciembre del 2007.

Heritage Foundation; The Wall Street Journal: Indice de Libertad Económica 2008.

IMPRIMIR