Sitio oficial del Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba

Mayo 15, 2008

GIRSCC celebra su IV Conferencia Internacional

SAN JOSE DE COSTA RICA, 15 de mayo de 2008 (GIRSCC) - Por cuarto año consecutivo el Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba organiza su conferencia internacional, con la participación de EEUU y diversos países de América Latina y Europa, con el objetivo de dar a conocer la grave situación que viven los trabajadores cubanos, a la vez que busca estrategias de actuación mancomunadas, solidaridad y apoyo internacionales.

Este año la conferencia se realizó en San José de Costa Rica. Durante el primer día, sindicalistas procedentes de Argentina, Chile, Brasil, Colombia, Venezuela, EEUU y representantes de ONG y de la sociedad civil de Holanda y España han debatido acerca del papel social de los sindicatos, de la necesidad de fomentar la solidaridad internacional como estrategia altamente efectiva para consolidar las democracias o hacerla avanzar en países en riesgo de perderla, como puede ser la actual Venezuela.

Primer panel

Durante el desarrollo del primer panel, los sindicalistas destacaron la fuerza del sindicalismo y su protagonismo en el avance democrático de los pueblos.

José Ibrahim, representante del movimiento sindical brasileño, con una larga trayectoria como dirigente sindical contra la dictadura brasileña desde su cargo como presidente de la Confederación Metalúrgica brasileña, destacó la importancia del movimiento sindical como arma de lucha política de los trabajadores. Encarcelado en varias ocasiones, José Ibrahim defendió la trascendencia del sindicalismo y su fundamental papel en la lucha por el cambio político, que incluye la lucha por los derechos humanos en cualquier lugar donde no sean respetados.

Igualmente, Rodolfo Seguel, dirigente sindical chileno y activista contra la dictadura de Chile, fundador de la central sindical más grande del momento, destacó la importancia del movimiento sindical como elemento fundamental de confrontación política. Seguel expuso que la primera meta que se trazó la central fue terminar con el régimen -eliminando de forma preliminar el miedo de los ciudadanos a la dictadura- como paso previo y necesario para poder emprender cualquier reforma en cualquier campo. De esta forma el movimiento sindical chileno lideró un movimiento social pacífico contra la dictadura en el que participaron todas las fuerza políticas de la oposición, empresariales, sindicales y sociales, anteponiendo la necesidad de recuperar la democracia a la propia lucha por los derechos sindicales. Con el fin de la dictadura y la implantación del Parlamento, que conllevó la estabilidad democrática del país, la central recuperó el objetivo de la lucha por los derechos laborales y sindicales. 

Seguel destacó la semejanza de todas las dictaduras -provengan del rango político que provengan- y la necesidad de la lucha externa para ayudar a la interna en un movimiento de fuera hacia adentro. En el caso de Cuba, el sindicalista opina que el momento histórico por el que atraviesa el país supone el principio del fin de la era Castro, y que precisamente por esto es imperiosa la creación de un movimiento de solidaridad internacional.

A continuación tomó la palabra Carlos Ortega, presidente de la Confederación del Trabajo de Venezuela, condenado a 16 años de cárcel por el gobierno venezolano tras la desafiante huelga liderada por la Confederación y con la participación de amplísimos sectores sociales, empresariales y estudiantiles. Carlos Ortega alerta a la Comunidad Internacional sobre lo que está ocurriendo en Venezuela y cómo esto puede adoptar un carácter de “dominó” -movido por los dólares y la chequera del Presidente del gobierno, Hugo Chávez,- con graves consecuencias desestabilizadoras para toda América Latina.

También destacó el papel activo y pleno de dignidad de las mujeres en el movimiento de resistencia a Chávez en la lucha por la libertad y la democracia.

Según el sindicalista venezolano, el paralelismo entre la situación venezolana y cubana es primordial para comprender el proceso de desestabilización tendente a la eliminación de la democracia en el continente. Y acentuó tanto la necesidad de alertar sobre las consecuencias de la alianza Cuba-Venezuela como del protagonismo de la fuerza del movimiento sindical  venezolano sobre los propios partidos políticos y las demás fuerzas sociales y económicas.

Añadió que la CTV se plantea como objetivo el enfrentamiento al régimen chavista, pues las consecuencias desastrosas de la actual política venezolana afectan en primer y fundamental lugar a los trabajadores.

La huelga por la que fue condenado por rebelión civil fue una estrategia coyuntural entre movimientos empresariales y sindicales con el objetivo de instaurar el sistema democrático en Venezuela, expuso. Su condena, y el despido de 20 mil trabajadores de la industria petrolera, fue un intento del gobierno para terminar con el derecho fundamental de los trabajadores a la huelga y sus derechos reivindicativos sindicales y laborales.

El fin de la huelga supuso la debacle de Venezuela -mayor exportador de droga del mundo por encima de países como la propia Colombia- a nivel empresarial, social, cultural y sindical del país. 

Ortega expuso que la situación actual de Venezuela se caracteriza por la falta de alimentos básicos como huevos, carne o leche, por el desempleo, por la extensión de la economía informal, en un país con una renta petrolera de 650 mil millones de dólares.

Por todo ello, el sindicalista hace un llamamiento a la solidaridad internacional sindical y a la necesidad urgente de crear un amplio movimiento internacional contra el deterioro de la democracia y la amenaza de su desaparición en el mundo.

Tom Donahue, presidente del Comité Por un Sindicalismo Libre, dio comienzo a su intervención afirmando que no puede haber sindicalismo sin libertad. Las dictaduras, sostuvo, ven al movimiento sindical como elementos del empresariado para aumentar la productividad de los trabajadores. Frente a este planteamiento, los sindicatos por el contrario son vías altamente positivas para luchar por la mejora de las condiciones laborales, económicas y sociales de los trabajadores. Destacó que la OIT no ha planteado con la necesaria contundencia el estado del sindicalismo libre cubano. Predijo que el sindicalismo cubano tendrá un papel protagonista en el periodo de transición democrática en Cuba.

Gina Zayas excusó la ausencia de David Dorn, de EEUU, profesor y sindicalista del sector de la enseñanza y leyó sus palabras.

Dorn centró el problema actual de Cuba en la situación que, inevitablemente, se creará tras la dictadura. Un escenario que, a su juicio, debe contemplar la situación laboral y de justicia hacia lo trabajadores. Escenario que exige un liderazgo limpio y democrático y que podría tener como referencia países como el Brasil de Lula.

Otro punto fundamental a considerar en ese predecible futuro, destaca Dorn, es la situación educativa. Hoy, la educación en Cuba presenta un estado desolador, caracterizado por una alarmante falta de profesorado, sueldos misérrimos que no incentivan la labor, ratios elevadísimos de alumnos por clase, pocas computadoras y sin acceso a Internet, muchos cuasiadolescentes sin preparación docente al frente de las aulas y faltas de recursos. La educación, que en los inicios fue uno de los puntos estrella de la Revolución, se encuentra hoy sumergida en una crisis profunda. El futuro cubano deberá retomar esta cuestión como uno de sus principales objetivos.

Segundo panel

El segundo panel se desarrolló sobre el concepto y el alcance actual de la responsabilidad social empresarial en el mundo de la globalización. Gerardo Castillo, dirigente de la OIT, fue el responsable del desarrollo de este panel.

Castillo llamó la atención sobre el cambio sufrido por la empresa en la función social que debe representar en la sociedad. Desde los tiempos de Freeman, quien aseguró que el único papel que incumbía a la empresa era el de la ganancia, la RSE actualmente supone una estrategia empresarial con fuertes implicaciones económicas, de mercado. sociales, medioambientales, en el que la RSE ha demostrado ser "un buen negocio". Según Castillo, si la empresa está inserta en la sociedad tiene una corresponsabilidad directa en el desarrollo social y comunitario. La RSE agrega valores de responsabilidad y compromiso a la actuación empresarial. El objetivo hoy ya no es sólo "ganar dinero".

No obstante, es necesario separar las funciones que incumben a la RSE de las leyes que está obligada a cumplir. La ley no es competencia de desarrollo de las empresas. Es pues, necesario, aclarar qué elementos son los componentes de la RSE basados en el compromiso social y comunitario voluntariamente desarrollados por las empresas. La introducción de elementos relacionados con el desarrollo de los derechos laborales ha caracterizado la propia historia de la RSE. Ello convierte en injustificable comportamientos empresariales distintos de una misma multinacional en los distintos países en los que tiene implantación.

Según lo expuesto por Castillo, las empresas reciben diferentes presiones desde distintos ámbitos.

Una de estas presiones proviene del banco Mundial, quien impone condiciones al otorgamiento de créditos relacionados con el respeto a los principios marco de la RSE, como son las políticas medioambientales y los derechos laborales.

Por otro lado, se ven presionadas por entidades sociales y ONGs, y vigiladas en sus actuaciones.  Las empresas ya no son aquel ente privado con autonomía casi absoluta. Hoy están profundamente imbricadas en el tejido social y sus comportamientos tienen repercusiones de alto contenido y alcance.

Dichos comportamientos empresariales entroncan igualmente con las políticas gubernamentales. Ante el debilitamiento de los Estados frente al avance de la globalización, las empresas pueden apoyar y ser determinantes en cambios y avances sociales. No de manera altruista, pues los objetivos últimos de las empresas no han variado, pero son precisamente dichos objetivos los que se transforman en elementos justificativos de sus actuaciones responsables. La presión y vigilancia constante ejercidas por instituciones y ONGs y la de un cliente cada vez más informado, concienciado y asociado en la defensa de sus intereses constituyen elementos decisorios de presión sobre las empresas, obligándolas al compromiso en el cumplimiento de los principios de la RSE.

Otro campo importante de análisis en la RSE son las relaciones entre empresas y gobiernos. Cuestiones medioambientales, de cumplimiento de derechos humanos y laborales, de respeto hacia comunidades y poblaciones indígenas -cuya cultura, valores, formas de vida han de ser respetadas y no invadidas-  suponen otras tantas exigencias de establecimiento de mecanismos reguladores y de control.

En definitiva, la RSE implica la adopción de políticas concretas a problemas concretos,  que se definirán en políticas concretas adoptadas por gobiernos y organismos internacionales y que podrán terminar constituyéndose en leyes. No obstante, es necesario destacar que la RSE no puede suplantar a las leyes, aunque sí incidir en su cambio.

Asimismo, es necesario considerar el impacto de la RSE en la cadena productiva de un mundo globalizado con fuerte implantación en países subdesarrollados o en vías de desarrollo.

El talón de Aquiles de la RSE es, sin embargo, el campo laboral. Este está movido por los intereses confrontados de sus dos actores: trabajadores y empresarios. Este tema se vuelve  capital en países en los que la democracia es débil o deficitaria y donde puede darse una fuerte controversia y llegar a la confrontación sindical, como en Cuba y Venezuela,  donde no existe el sindicalismo libre y sí una deficiente protección y desarrollo de la legislación laboral.

En el sentido de la relación entre la RSE y los sindicatos, Castillo destacó cómo América Latina es hoy una de las regiones en la que existen mayor acumulación de denuncias relativas al incumplimiento normativo de la OIT: dirigentes sindicales asesinados -sólo en Colombia y en lo que va de año, son más de 35 asesinados-, violación de principios sindicales, inseguridad en temas básicos de los derechos de los trabajadores como la negociación colectiva y la libertad sindical. Al mismo tiempo, Castillo señala la insensibilidad por parte de la OIT respecto a la situación vivida por los trabajadores de países como Cuba o Venezuela.

Tras la exposición de Gerardo Castillo se abrió un dinámico debate en el que se profundizó sobre la situación de los trabajadores cubanos y en la responsabilidad de empresas extranjeras con fuerte inversión en la Isla -procedentes de países como Italia, España, Canadá, EEUU- con RSE en sus países de origen y, en contraste, un incumplimiento alarmante en ésta.

Otros elementos de debate fueron los relativos a la implicación sindical en el comportamiento empresarial, y la escasa sensibilidad de los sindicatos hacia temas como la educación o el medioambiente y la necesidad consiguiente de ejercer presión en tal sentido..

En la sesión de la tarde se presentó el documental grabado sobre los trabajadores cubanos en Curazao, seguido de un debate acerca del papel jugado por Holanda en este caso y las dificultades encontradas para llevar a buen término las negociaciones emprendidas con el fin de sacar a diversos trabajadores cubanos del astillero de dicha isla.

Por último se mantuvo una conversación telefónica con el sindicalista cubano Pedro Pablo Álvarez, recientemente excarcelado gracias a las negociaciones mantenidas por el gobierno español con el cubano. Sin embargo, no fue posible establecer comunicación telefónica con sindicalistas cubanos, acto previsto en el programa.

Homenaje a Luis Alberto Monge

La primera jornada terminó con un emotivo homenaje al Ex Presidente de la República de Costa Rica Luis Alberto Monge, quien destacó la debilidad democrática de diversos países latinoamericanos y el riesgo de retroceso de la democracia en otros motivado por la influencia negativa de estos. En una brillante exposición, Monge consideró que América Latina vive una regresión democrática aliada con el terrorismo.

La Resolución

Durante la jornada del día siguiente se firmó la Resolución de esta IV Conferencia, precedida por un rico debate en el que se planteó la política europea hacia Cuba. Cuatro asistentes a la Conferencia mostraron su oposición a la aprobación e inclusión de este punto en la Resolución.

El GIRSCC

Constituido en el año 2005 en Madrid, el GIRSCC sigue avanzando en su lucha por el mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores cubanos, que conlleva la denuncia de las violaciones laborales del derecho internacional del trabajo cometidas por el propio gobierno. El carácter internacional del GIRSCC determina su principal característica -que no es otra sino la búsqueda de un amplio movimiento internacional de solidaridad hacia el pueblo cubano. 

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