Febrero 26, 2009
LA HABANA, Cuba – 26 de febrero (Reinaldo Cosano Alén, Sindical Press / www.cubasindical.org) - La patriótica fecha del 24 de Febrero, que dio reinicio a la Guerra de Independencia contra el colonialismo español en 1895, ha devenido en día luctuoso y motivo de represión desde l996.
El 24 de febrero de ese año la dictadura castrista ordenó el derribo de dos avionetas civiles de Hermanos al Rescate, asesinando así a sus cuatro tripulantes.
Días antes habían sido encarcelados en la isla más de trescientos activistas de organizaciones no oficialistas pro-democracia agrupadas en Concilio Cubano, el cual había convocado una asamblea magna unitaria en La Habana precisamente para el 24 de febrero.
Como ocurre desde 1996, también este año desde días antes a la fecha se han producido actos de fuerza contra miembros de la oposición interna, activistas y organizaciones disidentes a todo lo largo de la isla.
Según un reporte entregado a esta agencia por la Confederación Obrera Nacional Independiente de Cuba (CONIC), hubo múltiples detenciones e intimidaciones de sindicalistas independientes en varias provincias de la Isla.
Entre el 18 y el 24 de febrero, 3 activistas fueron detenidos y 11 intimidados en sus viviendas o en las oficinas del Departamento de Seguridad del Estado (DSE).
En Nueva Gerona, Isla de la Juventud, dos miembros del sindicato independiente William Le Santé, José Vladimir Arana Rosas, director de la Cooperativa Independiente de Ceramistas y Sergio Santacruz Oviedo, fueron detenidos el 24 de febrero por agentes de la DSE, según informó Lázaro Ricardo Pérez, delegado de la CONIC en dicho territorio.
En Santiago de Cuba, Raudel Avila, delegado provincial de la CONIC, salió el 24 a visitar a su padre y no había regresado aún a su casa, según informó ese día su esposa a la CONIC, quien temía que su esposo estuviera detenido.
En Isla de la Juventud, el 19 de febrero, Lázaro Ricardo González Pérez, delegado de la CONIC en el territorio pinero, fue citado por el oficial del DSE Angel González Romero, junto a otro oficial, a la oficina de la Seguridad para amenazarlo de que no le permitirían la realización de actividad conmemorativa por el 24 de febrero ni siquiera en su vivienda, y que de contravenir la orden podría ser procesado judicialmente.
En ese mismo municipio Angel Rafael Pagés, Ramón Salazar Infante, Raisa Campanioni y Raydel Pérez Diéguez, del sindicato independiente William Le Santé, fueron contactados en sus viviendas el 21 de febrero y advertidos por del DSE de que les estaba prohibido realizar o participar de cualquier acción por el 24 de febrero.
En La Habana, María Elena Mir Marrero y Reinaldo Cosano Alén, miembros del Ejecutivo Nacional de la CONIC, fueron visitados temprano en la mañana del 18 y advertidos de que no podían convocar ni autorizar actividad algunas en días siguientes referidas a la fecha, dejándoles claro de que sus pasos estaban vigilados.
Otros dos miembros más del ejecutivo de la CONIC, Emilio Jerez, secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Ligera, y Antonio Rizo Rizo, del Ejecutivo del SITIL, fueron visitados el 24 en horas tempranas por oficiales del DSE para advertirles de que no tolerarían recordatorios sobre los sucesos del 24 de febrero, y que pudieran ser procesados.
En Perico, Matanzas, Osvaldo Antonio Castillo, delegado provincial de la CONIC comunicó que agentes de la policía política lo visitaron el 22 en su vivienda y en tono severo le hicieron conocer que no le permitiría acto alguno de conmemoración y que no podía salir de su localidad hasta pasada la fecha.