Sitio oficial del Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba

Septiembre 29, 2009

Plazas vacantes

Jorge Olivera Castillo, Sindical Press.

LA HABANA, Cuba - Septiembre (www.cubasindical.org) - Es posible que no pocos candidatos vayan tras la carnada, a conciencia de que van a ser atrapados por el dueño (el Estado) de todos los avíos, encerronas y atropellos.

El cebo esta vez viene de la Empresa Importadora y Exportadora del Ministerio de la Industria Ligera, ubicada en una de las calles de la Habana Vieja.

La entidad oferta varios empleos ante la necesidad de cubrir plazas como Especialista en Compra y Venta del Comercio Exterior, Jurista de Comercio Internacional, Especialista B en Gestión Económica, Especialista C en Gestión Comercial, Técnico A en Gestión Económica y Especialista en Información Comercial.

El cóctel de ofertas comienza en el ridículo y termina en la ofensa. Tal definición se justifica a instancias de los salarios que devengarán quienes finalmente se hagan partícipes de las propuestas.

Sin dudas habrá personas que a pesar de esos obstáculos irán a disputarse las plazas anunciadas. Algo natural en un país donde se penaliza la desocupación, incluso con la cárcel bajo un precepto jurídico conocido como Peligrosidad Social Pre-Delictiva. A través de este instrumento “legal”  el gobierno mantiene actualmente tras las rejas a decenas de miles de ciudadanos ante la suposición de que podrían ser protagonistas de algún delito en un futuro.

No tener vinculación laboral en Cuba es considerado un acto contrarrevolucionario. En otras palabras, no figurar en las nóminas de alguna empresa estatal, se traduce en peligros reales que van del acoso sistemático a la privación de libertad. El mercado laboral en la Isla está controlado por el Estado en más de un 90%.

Las pocas actividades particulares autorizadas no son del agrado de las autoridades. Al margen de la concesiones hechas en este sentido se esconden sutilezas marcadas con el ánimo del boicot para impedir que se fortalezca un sector contrapuesto al diseño del régimen de controlarlo todo. Agobiantes exigencias y supervisiones, draconianos impuestos –entre otras modalidades de hostigamiento- determinan que miles de personas que optaron por esta forma de procurarse el sustento hayan desistido.

Quizás no le resulte complicado al Ministerio de Industria Ligera conseguir la empleomanía que necesita.

Los que finalmente pasen a ocupar los puestos en las respectivas especialidades lo harán por motivos ajenos a los que deberían mover a cualquier trabajador, independientemente de la sociedad y al país que pertenezca. Es decir, aportar el máximo de sus capacidades a cambio de una retribución acorde con los esfuerzos invertidos en cada jornada laboral.

A ninguno se le ocurrirá pensar en una posibilidad de tal naturaleza. Estarán allí por pura rutina, mirando el reloj para cumplir con exactitud el horario de salida.

En el ámbito laboral cubano eso de “a cada cual según trabajo y de cual según su capacidad”, queda en el terreno cenagoso de la retórica.

El robo en todos los centros de trabajo y los endémicos índices de improductividad son los dos carriles de la vieja locomotora socialista que insiste en continuar la marcha hacia el barranco, sin prestarle atención a las señales de advertencia.

Como fundamento a mis sombríos pronósticos, obra la nota sobre el salario a recibir por los potenciales empleados en la empresa de marras.

El pago más alto está en el orden de los 395 pesos cubanos que representan alrededor de 15 pesos convertibles. A esto podría añadírsele el aumento ascendente a un 30 % del  sueldo básico si el resultado, al final del mes, es bueno.

De producirse esto, el monto a cobrar ascendería a 514 pesos cubanos equivalentes a poco más de 20 pesos convertibles. Está última cifra no rebasa el listón de los 25 dólares. Ojo: algunos de los detalles fueron tomados del semanario oficial capitalino, Tribuna de La Habana. Obviamente, el análisis corrió por mi cuenta.

Tal vez Jesús Álvarez Ferrer, el director del órgano de prensa oficial, haya pensado en esos cálculos. Escribirlos o citarlos no está en el orden de sus intenciones. Tal vez esté esperando por un momento más oportuno para hacerlo. Por ahora seguirá en el equipo de los que pretenden  tapar el sol con el dedo pulgar.

oliverajorge75@yahoo.com

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