Enero 13, 2010
Reinaldo Cosano Alén, Sindical Press
LA HABANA, Cuba, enero (www.cubanet.org) - La emulación socialista, palanca copiada a la extinta Unión Soviética para incrementar el trabajo y la producción enfrenta su época de vacas flacas.
Salvador Mesa Valdés, secretario general de la oficialista Central de Trabajadores de Cuba (CTC) dijo en reunión reciente sobre el tema:''La emulación nos debe conducir a la realización de aportes extraordinarios de los trabajadores y colectivos e impulsar vigorosamente la economía. La emulación no debe ser condicionada a la estimulación (premios). Primero hay que producir.''
En 1973, el actual gobernante, Raúl Castro dijo ''reconocer el esfuerzo, pero premiar sólo los resultados''.
Valdés Mesa puntualizó que en los momentos actuales los sindicatos tendrán que organizar la emulación (¿competencia?) en los centros ''que dispongan de los aseguramientos para garantizar o incrementar sus niveles de actividad, en particular los destinados a la exportación y al ahorro efectivo por sustitución de importaciones''.
Se entiende por sus palabras que sólo los mayores y muy específicos establecimientos de entre el bulto serán los emuladores.
Valdés aclara que no es posible destinar presupuesto central para premiaciones, ''no resulta viable en las condiciones en que hoy se desenvuelve nuestra economía. Ello no es posible.''
En cambio, el representante de la CTC señala: ''Premiar altos y sostenidos logros individuales y colectivos con condecoraciones y títulos honoríficos de la República de Cuba''. De guaniquiqui ¡nada!
Los nuevos vanguardias (sin guaniquiqui) llegan tarde al reparto del pastel, consumido opíparamente en la época de vacas gordas por los hoy desfasados “vanguardias nacionales” –rayano en el escándalo por la vida muelle en hoteles de primera y constantes viajes por la isla y el exterior a expensas de las arcas públicas.
El “vanguardia nacional” individual es sustituido por el “vanguardia nacional” colectivo , pero no se habla de primación.
''La emulación en su conjunto requiere perfeccionar su mecanismo y su control, haciéndolos más prácticos y eficaces'', enfatiza Mesa.
Lo mismo que una golondrina no compone verano, una vieja palanca oxidada no sacará del bache a la economía.
El camino lo marca una real apertura de mercado y, como dijo Osvaldo Martínez, presidente de la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional en diciembre de 2008, ''el salario cumpla su función como retribución por el trabajo y el estímulo a la productividad''.