Marzo 2, 2010
LA HABANA, 2 de marzo, 2010 (Héctor Cedeño / cubasindical.org) - Este 28 de febrero se constituyó en la Ciudad de La Habana el Sindicato de Mecánicos Automotores Independientes (SMAI), en una de las sub-sedes de la Confederación de Trabajadores Independientes de Cuba (CTIC), del municipio Habana Vieja.
El acto estuvo presidido por el ejecutivo del referido sindicato y se encontraban como invitados Carmelo Díaz Fernández y Minaldo Ramos Salgado, Presidente y Vicepresidente de la CTIC, respectivamente. Igualmente asistieron delegados de otros sindicatos también adscritos a la confederación sindical.
Con la entonación del himno nacional comenzó el acto. Seguidamente se guardo un minuto de silencio en memoria de Orlando Zapata Tamayo, Prisionero de Conciencia fallecido, luego de una prolongada huelga de hambre. A continuación se elevó una plegaria por su eterno descanso.
Más tarde se presentó el ejecutivo elegido, el cual quedó constituido de la siguiente forma:
Secretario General – Carlos Cabrera Aldama.
Secretario de Organización – Humberto Bello Laffita.
Secretario de Asuntos Laborales – Nelson Arcia Romero.
“Hoy estamos aquí presentes porque queremos echar a andar nuestra maquinaria de sindicalistas independientes, por lo propio pedimos nuestra afiliación a la CTIC, para de esa manera darnos a conocer. Ahora nos sentimos respaldados, sabemos que no estaremos solos y que vamos a adquirir los conocimientos gremiales que nos servirán en la defensa de nuestros derechos como trabajadores”, expresó Carlos Cabrera Aldama.
El presidente de la CTIC, Carmelo Díaz Fernández hizo el resumen de la reunión, expresando lo siguiente: “El sector de oficio de los mecánicos automotores nació con la era moderna de la humanidad y ha sido muy grande el progreso que han facilitado a la sociedad mundial. La CTIC accede con gran entusiasmo a tener en sus filas de democracia sindical a estos trabajadores.”
“Gracias hermanos por contar con nosotros. La CTIC se fortalece aun más con su representación en nuestra organización”, concluyó Fernández.