Junio 24, 2010
Víctor Manuel Domínguez, Sindical Press
LA HABANA, Cuba - Junio (www.cubasindical.org) - La celebración del Primer Activo Sindical correspondiente al año 2010 sentó pautas en el funcionamiento y perspectivas de la Confederación de Trabajadores Independientes de Cuba (CTIC).
No sólo por el alcance temático, la solidez argumental de las demandas, ni la profundización en la búsqueda y aplicación de fórmulas que articulen el respeto a los derechos sociolaborales y sindicales de los trabajadores cubanos, sino también por el optimismo generador que prima en los sindicatos afiliados a esta organización.
Presidida por el prisionero de conciencia Carmelo Díaz Fernández, integrante del grupo de los 75 y con libertad extrapenal por enfermedad, la CTIC se perfila como el proyecto más sólido dentro del movimiento sindical independiente de la Isla.
La vasta experiencia del líder sindical, así como su incursión en los amplios debates que sobre el tema sindical se realizan en Cuba y en el extranjero (dado su reconocida experiencia en las diversas facetas del sector), hacen de la CTIC el instrumento esencial en el seguimiento de las violaciones socio laborales y sindicales cometidas en el país por el contubernio de la oficialista CTC y el gobierno cubano.
Durante el activo, que contó con la presencia de sindicatos independientes de diversos sectores de la producción y los servicios, la educación, y el trabajo por cuenta propia, entre otros, se abarcaron diferentes problemáticas y se exigió un paquete de demandas acorde con el contexto actual que atraviesa la Isla.
En el caso de los problemas que golpean a los trabajadores cubanos en la actualidad, fueron señalados como causas fundamentales las violaciones de los convenios 87, 95 y 111 de la Organización Internacional del trabajo (OIT), así como la centralización de la economía, la exigencia de incondicionalidad ideológica al régimen, los bajos salarios, y las pésimas condiciones de los centros laborales, por solo citar las de mayor incidencia en este sector.
En cuanto a las demandas y acuerdos tomados en este primer activo, se destacan el llamamiento al cese a las arbitrariedades que se cometen en contra de los trabajadores, la demanda a que el gobierno permita las múltiples formas y autonomía e independencia sindical, y la exigencia de que los productos de primera necesidad tengan precios acordes al salario de los trabajadores.
Además, exigieron que cese el monopolio de las administraciones estatales sobre los mecanismos de de producción o cualquier medio de divulgación que impida con esos procedimientos a personas, agrupaciones o instituciones no gubernamentales el derecho a unificarse y pronunciarse libremente.
También, y de forma especial por su connotación humana, se exigió la puesta en libertad incondicional de los sindicalistas encarcelados durante la Primavera Negra de Cuba, que aún purgan sus injustas y desproporcionadas condenas en las cárceles del país por ejercer su derecho a la libre sindicalización. Ellos son:
-Miguel Galván Gutiérrez, condenado a 26 años
-Iván Hernández Carrillo, 25
-Alfredo Felipe Fuentes, 26
-Nelson Molinet Espino, 21
-Héctor Raúl Valle Hernández, 14.
En las palabras de clausura del evento, el presidente de la CTIC, Carmelo Díaz Fernández, ratificó el acuerdo de los sindicalistas independientes de denunciar las violaciones que se cometen en la Isla, y dar a conocer a la opinión pública mundial la situación de los integrantes de este movimiento que son amenazados y perseguidos constantemente por la policía política del régimen.
Como colofón de la actividad, el líder sindical señaló que “el gobierno cubano debe respetar el artículo 23, inciso 4 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los Convenios de la OIT, así como también respetar la libre emisión de pensamiento. Debemos aclarar, recalcó para finalizar, que no estamos implorando dádivas, sino exigiendo nuestros derechos como cubanos, trabajadores y seres humanos”.