5 de noviembre de 2003
 

 

Argentina: Masivo desafío al Presidente de los piqueteros más duros

Sindicato Mercosul, noviembre 5, 2003.

La protesta social: fuerte movilización ante el Congreso y la Casa Rosada

Unas 40 agrupaciones coparon el centro porteño y criticaron a D´Elía y Alderete

Llamaron a un "argentinazo" de protesta para el 20 de diciembre La marcha se hizo contra la "judicialización" de los reclamos sociales y por puestos de trabajo

Miles de piqueteros redoblaron ayer la apuesta contra el gobierno de Néstor Kirchner, y en una marcha multitudinaria, que llegó a las puertas de la Casa Rosada, repudiaron la "criminalización de las protestas" y prometieron más cortes de calles.

En la mayor manifestación piquetera contra Kirchner -unas 50.000 personas para los organizadores, cerca de 7000 para la policía-, los dirigentes de unas 40 agrupaciones rechazaron la judicialización de los reclamos sociales y exigieron un millón de puestos de trabajo.

Durante un acto en las cercanías del Obelisco, y con decenas de columnas de manifestantes que ocupaban parte de las avenidas 9 de Julio, Roque Sáenz Peña y Corrientes, los líderes de la Asamblea Nacional de Trabajadores reiteraron que realizarán un "argentinazo" el 20 del mes próximo, al conmemorarse el segundo aniversario de la caída de Fernando de la Rúa, y prometieron convocar para ese día a unos 100.000 manifestantes en la Plaza de Mayo.

"Cuando nos preguntan a los piqueteros cuál es el límite de la protesta, decimos que no nos van a parar porque el límite es la vida y son las calles", sostuvo el líder del Movimiento Territorial de Liberación (MTL), Alberto Ibarra.

Ibarra defendió a los cinco grupos piqueteros que, entre la noche del miércoles 22 y la madrugada del 23 del mes último, realizaron un virtual bloqueo de los accesos al Ministerio de Trabajo. "No son secuestradores", gritó el dirigente.

El referente del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), Raúl Castells, fue un poco más allá y levantó la temperatura del acto. "Este movimiento no le fue a chupar las b... a Kirchner -dijo, sin que hiciera falta nombrar al líder de la Federación Tierra y Vivienda de la CTA, Luis D´Elía-. Este movimiento tiene el compromiso de ayudar a los obreros. Hoy hay que entrar y tomar las casas de gobierno (de América latina)."

Castells, uno de los oradores más aplaudidos frente al Obelisco, dijo que "no es momento de dar una tregua" al Gobierno e insistió: "No queremos este sistema capitalista, podrido, corrupto y miserable.

"Por más que digan que son los hijos de las Madres de Plaza de Mayo -destacó en obvia alusión al Presidente-, nacieron burgueses, son burgueses y van a morir burgueses".

El rechazo al fallido proyecto oficial para crear una brigada antipiquetera se vio reflejado durante toda la jornada en el estribillo que entonó la multitud: "Qué bol..., ahora a la brigada se la meten en el c..."

El referente del Polo Obrero, Néstor Pitrola, también repartió críticas: "Diremos que no a la entrega de las empresas y, si no, que se vayan".

Bloqueo en el subte

La protesta comenzó prácticamente en la mañana de ayer, cuando los piqueteros arribaron a las estaciones de trenes de Constitución y Once. Desde las 10.30, las estaciones de subte Constitución (línea C) y Carlos Pellegrini (B) eran un caos. Unos 500 manifestantes bloquearon las boleterías para impedir que los pasajeros compraran sus boletos.

Ante el desconcierto de los usuarios, los piqueteros exigieron, hasta las 14, que la empresa Metrovías les ofreciera fuentes de trabajo.

Ya desde las 15, en el microcentro porteño se preveía un verdadero caos de tránsito. A esa misma hora, la plaza del Congreso y unas siete cuadras de la Avenida de Mayo estaban copadas por manifestantes.

Sólo desde las 16.15 avanzó la primera fila de los piqueteros hacia la Plaza de Mayo. Una bandera, que ocupaba el ancho de la Avenida de Mayo, rezaba: "Por trabajo y salario. Romper con el FMI y no a la criminalización de la protesta".

Dos horas después, cuando todavía varias columnas ingresaban en la Plaza de Mayo, miles de piqueteros ya habían emprendido la caminata hacia el Obelisco.

La avenida Roque Sáenz Peña y las calles aledañas eran un caos: peatones, autos y colectivos quedaron demorados ante el paso de los manifestantes. "Estoy indignada porque hace 22 minutos que estoy arriba del colectivo y lo tomé dos cuadras atrás. Es una vergüenza lo que están haciendo los piqueteros", dijo Patricia Dalesio, una empleada administrativa.

Jorge Esclavo, conductor de la línea 56 de colectivos, también se mostró preocupado por la protesta. "No sé qué hacer porque los pasajeros se quejan, no se puede avanzar, y también tenemos derechos", afirmó.

Pasadas las 19, las avenidas cercanas al Obelisco eran una marea de piqueteros que retornaban a sus hogares. Muchos de ellos eligieron viajar en subte, aunque no hubo incidentes.

Tras nueve horas de movilización, los piqueteros dejaron el microcentro con la fecha de una nueva protesta: el 20 del mes próximo, cuando una vez más llegarán a las puertas de la Casa Rosada. (©La Nación)

Data da notícia: 05/11/2003

IMPRIMIR