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Los jubilados le doblaron
el brazo al gobierno: el Parlamento levantó el veto sobre los cajeros
automáticos
Sindicato Mercosul,
noviembre 12, 2003.
*Y la tercera fue la vencida. La Asamblea General del Poder Legislativo
levantó ayer el veto del Poder Ejecutivo al proyecto de ley
por el que se prohíbe la instalación de cajeros automáticos
en locales del Banco de Previsión Social (BPS), para el pago
de las pasividades.
Cuando el presidente del Cuerpo legislativo, el vicepresidente
Luis Hierro López, daba cuenta de que se alcanzaron los votos
para levantar las observaciones interpuestas por el gobierno, la
barra, colmada de jubilados y de algunos trabajadores de la seguridad
social, dio rienda suelta al júbilo y la algarabía,
y al cerrado aplauso, le siguieron algunos gritos como "Uruguay",
"justicia", y el histórico "El pueblo unido
jamás será vencido".
A la hora de la votación, los integrantes del Encuentro
Progresista, el Nuevo Espacio, y Alianza Nacional, votaron en ambas
Cámaras para levantar el veto.
En Diputados, también lo hicieron con la misma postura,
el forista Guzmán Acosta y Lara, la independiente Alejandra
Rivero, Raúl Argenzio y Beatriz Argimón de Correntada
Wilsonista, y los herreristas Gustavo Borsari, Fernando Araújo,
Jorge Chápper, Luis Leglise, José María Mieres
(suplente de Jaime Trobo), y Nelson Bosch.
Lo hicieron en contra en la Cámara de Representantes, todos
los colorados presentes, a excepción de Acosta y Lara, los
diputados del Partido Independiente, Iván Posada, Ricardo
Falero y Pablo Mieres, el herrerista Ricardo Berois, y Alvaro Alonso
(Desafío Nacional).
En el Senado, además de los doce senadores del EP-FA, de
Rafael Michelini (Nuevo Espacio), Jorge Larrañaga y Carlos
Garat de Alianza Nacional, también expresaron su disposición
a dejar sin efecto la norma, Carlos Julio Pereyra (Movimiento Nacional
de Rocha), y Francisco Gallinal de Correntada Wilsonista.
En tanto los senadores herreristas Luis Alberto Heber, Julia Pou
y Guillermo García Costa optaron por no ingresar, lo que
indirectamente --en caso de ser contrarios al levantamiento del
veto-- favoreció a sus promotores al requerirse menos quórum.
Votaron 82 diputados, y se requerían 50 afirmativas, lográndose
55. En el Senado, al votar 27 era necesario el respaldo de 17, que
fue justamente los que manifestaron esa voluntad.
Los fundamentos
Cuando el reloj marcaba la hora 14.36 --de una sesión prevista
a las 14.30-- el vicepresidente Hierro López daba cuenta
del quórum presente, y que en ese mismo momento se cumplía
en la Cámara de Representantes con el ingreso del diputado
encuentrista Juan José Bentancor.
Un minuto más tarde, al existir número, los colorados,
que especularon con dejar sin quórum la sesión, comenzaron
poco a poco a ingresar a sala.
En ese momento hizo uso de la palabra la senadora comunista Marina
Arismendi, quien fundamentó que "los jubilados deben
tener la capacidad de decidir si optan por cobrar en los locales
del BPS o de hacerlo por el sistema de cajeros".
"Lo que reclamamos y el Parlamento reclamó por parte
de una ley, es el derecho, la libertad del jubilado, del que recibe
una pasividad para hacer uso de esa libertad, y ésta no se
puede ejercer cuando se ponen obstáculos de tipo administrativo,
locativo", agregó.
Para el socialista José Luis Blasina "lo que está
en juego es si se cumple o no con la ley". También recordó
que de 68 jubilados de 30.000 que habían expresado su disposición
de cobrar en cajeros, la cifra disminuyó a 42.
El nacionalista Julio Lara cuestionó el manejo que desde
el BPS hicieron su presidente, Enrique Gasparri y la gerente general,
Myra Tebot "en este proceso privatizador".
En tanto, el herrerista Gustavo Borsari sostuvo que existió
"un pésimo manejo de la gerencia general del BPS y de
la no reglamentación de la ley de parte del Poder Ejecutivo".
"Las razones de inconstitucionalidad que se esgrimen sobre
esta ley son insostenibles", dijo el senador encuentrista,
José Korzeniak.
"Modernización"
Por su parte, el diputado del Partido Independiente, Ricardo Falero
expresó que levantar este veto "es coartar el libre
derecho de los jubilados".
El colorado Nahúm Bergstein y el quincista Alberto Brause
defendieron el veto del Poder Ejecutivo, en tanto, el forista Washington
Abdala dijo que "es un tema de modernización. La historia
nos va a dar la razón. Todos defendemos a los jubilados y
nadie tiene el monopolio de la defensa de la sensibilidad social".(©La
Republica)
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