12 de enero de 2004
 

 

Despidieron a algunos hispanos en EEUU por ir a protestas

Yahoo! News.

SAN JOSE, California, EE.UU. 9 (AP) _ Decenas de trabajadores hispanos afirman haber perdido sus empleos por no ir a trabajar el 12 de diciembre para unirse a una huelga de un día.

Un cocinero de un restaurante mexicano, Alvaro Tejeda, faltó al trabajo ese día, para asistir a la huelga en protesta por la revocación de una ley que habría permitido obtener licencias de conducir a trabajadores indocumentados.

Tejada esperaba recibir una advertencia, o ser degradado. En lugar de ello, dice, fue despedido al día siguiente. Grupos defensores de los hispanos afirman que les ocurrió lo mismo a decenas de trabajadores como él.

Aunque ha sido difícil salir adelante sin un empleo, muchos de los despedidos dicen que el boicot fue un éxito, y algunos esperan unirse a acciones similares planeadas para mayo y diciembre.

"Entre más seamos, más podremos hacernos escuchar", dijo Tejeda, un inmigrante indocumentado de 23 años que vive en San José. "Tenemos que apoyarnos unos a otros".

El ex patrón de Tejeda, el restaurante El Torito, emitió un comunicado en el que afirma que fue cancelada la relación laboral con los empleados porque violaron una política de asistencia de la compañía. Tejeda dice que le dijo con tiempo a su supervisor que a lo mejor se adhería al boicot.

No está claro cuántas personas participaron en total; los organizadores calculan que decenas de miles se les unieron en todo el estado.

Salvador Sandoval, fundador de Latino Focus en Redwood City, dijo que su grupo ha recibido unas 150 llamadas telefónicas de personas que perdieron sus trabajos después de la huelga.

Las organizaciones de hispanos han realizado seminarios de la comunidad para ayudar a la gente a encontrar nuevos empleos y obtener entrenamiento y ayuda legal, dijo Sandoval, que ha hablado en cinco de esas reuniones.

Si su patrón tiene una política de licencia, a los empleados no se les puede negar un día libre sin ir al trabajo porque piensen participar en actividades políticas, dijo Tomás Margain, un abogado de San Francisco que habló en uno de los seminarios.

Sin embargo, la mayoría de los trabajadores con los que habló no solicitó, o se les negó, tiempo libre ese día y podrían tener pocos recursos para defenderse, dijo.

Por error algunos creyeron que su patrón apoyaba el boicot, mientras que otros pensaron estar seguros porque muchos de sus colegas faltaron. Algunos simplemente decidieron correr el riesgo.

IMPRIMIR