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La economía informal en Polonia:
el escándalo de los falsos autónomos
CIOSL, Entrevista
realizada por Anne Renaut. 14 de enerode 2004.
Bruselas, 12 de enero de 2004 (Enlínea ): Primer plano de
Janusz Sniadek, Presidente de NSZZ Solidarnosc, quien se subleva
contra el problema de los falsos autónomos de Polonia. En
el sector de la construcción y en el del transporte, muchísimos
ex asalariados se ven obligados a ponerse como autónomos
luego de ser despedidos. Continúan entonces trabajando para
sus antiguos empleadores pero desprovistos de toda protección.
¿Cuál es la realidad de la economía informal
de Polonia?
En primer lugar, resulta difícil disponer de datos. Oficialmente,
la economía informal representa el 15 por ciento del PBI.
Pero, en realidad, es mucho más que eso. Y no son los migrantes
quienes constituyen la mayoría de las personas que integran
la economía informal sino los mismos ciudadanos polacos.
En la economía informal trabajan alrededor de 2 millones
de polacos y unos 150.000 extranjeros.
Este fenómeno está aumentando desmesuradamente y
se va convirtiendo en un problema grave. Se trata de empleos atípicos,
sobre todo de trabajadores autónomos, que no están
cubiertos por ningún contrato laboral ni convenio colectivo.
No hay nada más que un contrato entre dos empresas que, en
realidad, son dos personas.
Hoy en día, debido al elevado índice de desempleo
(de casi el 20 por ciento), los trabajadores de la economía
informal son sobre todo desempleados. Antes, esos trabajadores tenían
dos trabajos, el formal y el informal. No obstante, este hecho resulta
difícil de mensurar.
Estos empleadores oficialmente pagan nada más que salarios
mínimos, para reducir el monto de los impuestos, y luego
entregan un sobresueldo en negro.
La economía informal se desarrolló en los sectores
donde los sindicatos no tienen mucha presencia. En Polonia hay 3,5
millones de empresas, de las cuales 2,5 millones tienen nada más
que un asalariado, solamente 100.000 empresas tienen más
de 9 asalariados y 10.000 son organizaciones más grandes.
En el sector del transporte y en el de la construcción,
se despide a los trabajadores y se los obliga a instalarse como
autónomos. El gobierno también impulsa a esa gente
hacia ese sistema al ofrecerles exenciones impositivas. Y si desean
tener una protección social, pueden contratar un seguro mínimo,
que deben pagar ellos mismos.
Se trata de una forma de dumping (competencia desleal) contra las
empresas que continúan teniendo los asalariados clásicos.
Eso lleva a que las empresas tradicionales terminen por cerrar y,
como es natural, sus antiguos asalariados pasan a trabajar en la
economía informal.
¿Ayudan los sindicatos de Polonia a estos trabajadores?
La manera más sencilla de combatir esa situación
consiste en denunciar a las empresas que llevan a cabo actividades
informales. Se puede indicar el hecho a las inspecciones del trabajo.
Sin embargo, el problema es que los trabajadores de esas empresas,
que cobran el salario mínimo y un suplemento en negro, no
harán nada para denunciar a su empleador, ya que temen perder
el empleo o el salario.
Sindicalizarse significaría para ellos perder el empleo
ya que, según la legislación polaca, una persona puede
afiliarse a un sindicato solamente cuando dispone de un contrato
de trabajo legal.
En lo que nos concierne, nuestro primer cometido consiste entonces
en evitar que se pierdan los empleos de la economía informal.
En ese ámbito queda aún mucho por hacer. En primer
lugar, debemos proteger a nuestros miembros del despido. El problema
actual de los sindicalistas es tratar que sus empresas sobrevivan
y que subsistan sus sindicatos.
Para poner término a la economía informal no podemos
hacer uso de la reglamentación, de la policía ni de
la persuasión. La economía informal desparecerá
el día en que haya disminuido la enorme brecha entre el Este
y el Oeste de Europa. La única manera de salir adelante consiste
en desarrollar nuestra economía. Cuando hayamos conseguido
una cierta igualdad entre los países del Oeste y del Este
de Europa desaparecerá la emigración ilegal y la economía
informal.
¿Cómo procuran preservar los empleos de la economía
informal?
Por el momento, no reclamamos ningún aumento de salario.
Nuestra prioridad es proteger los empleos de las empresas que corren
el riesgo de cerrar. Somos como un médico que atiende a un
enfermo.
Nuestra segunda reivindicación se refiere al pago de los
salarios. Alrededor del 10 por ciento de los trabajadores polacos
no perciben regularmente sus salarios.
Finalmente, en 2002 hemos hecho manifestaciones para conseguir
que se introdujeran mejoras en el código laboral para los
sectores que se están reestructurando. Por ejemplo, presentamos
una petición con más de 650.000 firmas respaldando
la promulgación de una ley para conseguir una jubilación
especial para los trabajadores más jóvenes y los de
más edad.
La CIOSL representa a 158 millones de trabajadores y trabajadoras
de 231 organizaciones afiliadas, repartidas en 150 países
y territorios. La CIOSL es asimismo miembro de la agrupación
Global Unions (Sindicatos
Mundiales): http://www.global-unions.org.
Para mayor información, favor de ponerse en contacto con
la Oficina de Prensa de la CIOSL al teléfono: +32 2 224 0206.
Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales
Libres(CIOSL)
Boulevard du Roi Albert II, B1, B-1210 Bruselas, Bélgica.
Para obtener mayores detalles, sírvase ponerse en contacto
con la Oficina de Prensa de la CIOSL a los teléfonos: +32
(2) 224 0232 - press@icftu.org
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