19 de enero de 2004
 

 

Mitin de huelguistas

Jorge Morales Almada, reportero de La Opinión. 18 de enero de 2004.

La Opinión, - GARDEN GROVE, California.- Un minuto antes de ser arrestado, el líder sindical Miguel García dijo: "No importa que me encarcelen. Es el sacrificio que tenemos que pagar. Vale la pena, porque esta lucha por defender los beneficios médicos la tenemos que ganar".

Casi de inmediato, un agente de la policía de Garden Grove le ató las manos y se lo llevó junto con otras 15 personas arrestadas por bloquear la entrada del supermercado Vons de la avenida Chapman y el bulevar Brookhurst de esta ciudad.

Las detenciones de los representantes de trabajadores se llevaron ayer a cabo durante una manifestación que reunió a más de mil personas, la mayoría de ellos trabajadores de Vons, Ralphs y Albertsons que desde hace exactamente cien días están en huelga.

Antonio Laguna, uno de los 70 mil trabajadores afectados por el paro laboral en contra de las 859 tiendas del sur de California, comentó: "Queremos que nos regresen nuestro trabajo, que no nos quiten nuestros beneficios médicos", al tiempo que su esposa María Elena y otra compañera de trabajo, Esperanza Navarro, alzaban los ya reconocidos letreros de huelga.

En una plataforma, líderes comunitarios, sindicales, religiosos y políticos expresaron discursos de apoyo a lo que han considerado una lucha por la dignidad de los trabajadores de los supermercados. Antes de que hablaran en las bocinas sonaba la canción Born in the USA, de Bruce Springsteen.

"Un día más de huelga, un día más de fuerza", podían traducirse los gritos en la multitud. Y le seguía el clásico: "Sí se puede".

La protesta fue organizada por el Sindicato de Empleados de Alimentos y Comercio (UFCW) aprovechando los festejos del fin de semana en honor del líder de los derechos civiles Martín Luther King Jr.

Como artistas de cine, algunos de los oradores estuvieron repartiendo autógrafos a los trabajadores. "Con cariño", acompañaba a la firma de la congresista Loretta Sánchez en uno de los letreros de huelga. Pero para el huelguista su preocupación es la falta de trabajo. Quiere la "chamba".

"No hay mucho que nosotros a nivel federal podamos hacer. La única persona que nos puede ayudar es el presidente George W. Bush, pero todavía no se quiere involucrar en esto. Ya hemos estado hablando con la gente de la Casa Blanca, pero no nos han dado respuesta", dijo Loretta Sánchez a La Opinión.

"Estamos aquí porque ya son 99 días desde que empezó esto y necesitamos que estas empresas vengan a la mesa de negociación", agregó.

Lou Correa, asambleísta de Santa Ana, consideró importante que la comunidad recuerde por qué están en huelga los trabajadores de los supermercados.

"Ellos pelean para que no les quiten sus beneficios médicos. Es importante también apoyar a los sindicatos, que buscan el beneficio de los trabajadores. Por eso, cuando vemos que están en huelga, hay que respetar las líneas y no comprar productos de esos mercados".

Otra funcionaria que se hizo presente fue la congresista Hilda Solís, quien aseguró que ya envió una carta al mediador federal solicitando se reanuden las pláticas entre las partes, aunque pronosticó que es muy difícil que esto se pueda solucionar al menos en un mes. "Para mí es una lucha de apoyo a los trabajadores, porque merecen un trato mejor. Por eso no les deben cortar los beneficios de salud".

Los manifestantes eran de todas las razas: blancos, negros, latinos y asiáticos. Se tomaron de las manos y formaron una "cadena humana" que abarcó gran parte del estacionamiento del centro comercial.

Entre la multitud también se encontraban miembros de organizaciones civiles que acudieron a apoyar a los huelguistas. Como Juan Carlos Cortez, integrante de Hermandad Mexicana Nacional. "Estamos aquí para apoyarlos y que tengan sus beneficios", mencionó mientras sostenía una imagen de la Virgen de Guadalupe.

Luego de terminados los discursos, la masa humana se aglomeró frente a la entrada del mercado, donde se infló una rata de unos cuatro metros de altura como representación de sus patrones, y ahí estuvo parada gritando consignas contra los dueños, en especial contra Steve Burd, presidente de Vons.

Se trató de una manifestación pacífica, aunque por poco se pone violenta cuando un cliente de la tienda salió con su carrito del mandado y pasó entre la multitud que lo abucheó, insultó y estuvo a punto de golpearle. Pero ahí estaban policías a caballo y el Equipo Especial de Rescate (SWAT) de Garden Grove.

Dos horas después de iniciada la protesta, a eso de las 4:00 de la tarde, el jefe del SWAT, un agente de apellido Sanders, dijo que las 16 personas apostadas en la entrada del mercado serían arrestadas si no se movían. No lo hicieron y entonces comenzaron las detenciones. Luego, por el altavoz se escuchó decir a uno de los organizadores que el mitin había concluido. Y la multitud se dispersó.

 

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