22 de marzo de 2004
 

 

Alto costo de seguro médico frena empleos nuevos en EEUU

Yahoo! News.

Por Andrea Hopkins

WASHINGTON, 15 (Reuters) - Renee Ray nunca ha tenido un empleo con el beneficio de un seguro de salud para ella, una madre soltera, y su hijo de tres años, pero su sueño es que al graduarse de sus estudios universitarios en mayo podrá conseguir un trabajo que finalmente se lo brinde.

"Eso es lo que estoy esperando con ilusión. Le digo a mi hijo todo el tiempo, 'mamá está esperando poder tener un seguro de salud para poder ir al dentista y mantener nuestros dientes en su lugar," dijo Ray, una estudiante de Trabajo Social de 41 años en Milwaukee.

Los analistas creen que el costo de ese sueño -compartido por más de 8 millones de desempleados estadounidenses- es una de las razones por las que las empresas se muestran reacias a incorporar trabajadores a sus nóminas.

"El creciente costo de los beneficios es definitivamente un factor que está desanimando las contrataciones," dijo Jared Bernstein, economista del Instituto de Política Económica, un cuerpo de investigación con sede en Washington que está respaldado por sindicatos.

Los costos de los beneficios, que representan cerca de una tercera parte del total de las compensaciones pagadas por los empleadores, crecieron 6,3 por ciento el año pasado, más del doble del incremento de los costos salariales.

La ausencia de un sistema nacional de salud en Estados Unidos significa que las empresas de este país cargan con un mayor peso respecto a los beneficios, que sus rivales en el extranjero.

Aunque las empresas de Estados Unidos deben pagar al sistema federal de pensiones y el seguro por desempleo, los beneficios como el cuidado de la salud, el retiro voluntario y las jubilaciones son opcionales.

EMPLEADOS DEBEN PAGAR MAS POR BENEFICIOS

Los empleadores están tratando de reducir sus costos laborales haciendo que los trabajadores paguen una buena porción de los costos de los beneficios, una práctica que fue el motivo central de la huelga de cinco meses en las minoristas de alimentos en California.

Un estudio realizado el año pasado por la fundación sin fines de lucro Kaiser Family Foundation, mostró que el 79 por ciento de las grandes empresas estaban algo o muy cercanas a incrementar el monto que sus empleados deben contribuir.

Pero los graduados universitarios, los oficinistas y los empleados de las fábricas con mayores sueldos esperan que las ofertas de empleo contengan también todos los beneficios, por lo que algunas empresas temerosas optan por contratar personas para medio tiempo o trabajadores temporales.

"Esto no es ciencia espacial, esos empleos usualmente no vienen con beneficios," dijo Bernstein y destacó que dos tercios de los trabajadores de tiempo completo tienen cobertura de salud, mientras menos del 20 por ciento de los trabajadores de medio tiempo cuentan con él.

Puesto que 2,4 millones de empleos se han perdido desde que comenzó la recesión en Estados Unidos, en marzo del 2001, es más fácil ahora que las empresas encuentren trabajadores que acepten no tener beneficios o seguro de salud.

En febrero, 4,4 millones de empleados de medio tiempo -o uno de cada cinco trabajadores- dijeron que preferirían trabajar tiempo completo.

Más aún, se han creado cerca de 200.000 empleos temporales en los últimos 12 meses -uno de las pocas categorías laborales que mostraron un fortalecimiento en el informe laboral mensual del gobierno- dejando muy atrás el escaso incremento de 122.000 en el total de las nóminas.

Pero si bien el incremento en las contrataciones temporales se considera usualmente como un precursor de las contrataciones permanentes, el reciente anémico incremento del empleo sugiere que las empresas están aprovechando la desesperación de la fuerza de trabajo.

"Lo peor del mercado laboral es que más personas están dispuestas a aceptar un sueldo menor sueldo y también beneficios menores," dijo Drew Matus, economista de Lehman Brothers.

MAS BARATO EN EL EXTERIOR

En ninguna parte, la cultura de pagar el total de los beneficios está más profundamente arraigada que en el sector de las fábricas, donde los manufactureros argumentan que la carga de los beneficios les dificulta enormemente competir globalmente.

La economía de Estados Unidos ha perdido 3 millones de empleos manufactureros desde julio del 2000.

Un estudio preparado por la Alianza de Manufactureros/MAPI, un grupo de investigaciones y de política pública, encontró que el costo de los beneficios en Estados Unidos estaba 5,5 puntos porcentuales por encima de los de sus nueve mayores socios comerciales.

La carga se agiganta cuando se compara con China y México, dos de los países a los que las empresas estadounidenses han trasladado más empleos y que tienen una ventaja de 12,6 y 9,4 puntos porcentuales, respectivamente.

"Justamente eso hace más difícil la competencia, en términos de costos, a un nivel global," dijo el presidente de Alliance, Thomas Duesterberg.

"Eso desanima la contratación, y es una razón más por la que las empresas son más o menos forzadas a apoyar la mayor productividad sobre los hombros de los empleados existentes," agregó.

Para Ellen Bravo, directora de 9a5, la Asociación Nacional de Mujeres Trabajadoras, la ssolución es cambiar la cultura única de Estados Unidos que espera que sean los empleadores los que proporcionen los fondos para el seguro médico en Estados Unidos.

"No podemos decir, recárgalo sobre el empleador. Debemos encontrar alguna solución como nación. El problema no será resuelto mientras no tengamos alguna forma de seguro universal de salud," señaló.

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