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El emirato de Abu Dabi da
marcha atrás a la adquisición del 10% de Volkswagen
Los sindicatos alemanes del grupo automovilístico amenazan
con huelgas si la dirección no cede en su plan de recorte
de costes, que podría llevar a la calle a 30.000 empleados.
Silvia Román. El
Mundo, España, 16 de Septiembre de 2004.
BERLIN.- Jornada intensa y decepcionante para el primer fabricante
de automóviles europeo. Volkswagen recibió ayer dos
duras noticias que intentó encajar con frialdad. Por una
parte, el emirato de Abu Dabi renunció a entrar en su capital.
A su vez, los trabajadores de sus seis plantas de Alemania Occidental
anunciaron que comenzarán una serie de huelgas si las negociaciones
en las que se hayan sumergidos empresa y operarios no les satisfacen.
La retirada del atractivo emirato de Abu Dabi debió de caer
como un jarro de agua fría sobre Wolfsburg, pero el grupo
germano emitió un elegante comunicado en el que lamentaba
el fin de las conversaciones, al tiempo que aclaraba que la ruptura
se había realizado "de mutuo acuerdo" y debido
'a las condiciones existentes actualmente en los mercados'.
El emirato, representado por el jeque Mohammed bin Zayed al Nahyan,
negociaba la compra del 9,8% del fabricante de coches, gracias a
lo cual VW podría financiar los 1.000 millones de euros que
le cuesta comprar el 50% de la compañía de vehículos
LeasePlan.No hubo acuerdo, pero el grupo germano presidido por Bernd
Pischetsrieder dejó entrever que ejecutará la compra
de LeasePlan con operaciones corrientes y que tanto Abu Dabi como
la saudí Olayan Group serán sus socios en la operación.
Respecto a los problemas con la plantilla, Volkswagen dio el pistoletazo
de salida a las negociaciones entre empresa y trabajadores para
conjurar las amenazas que pueden desembocar bien en huelgas, bien
en despidos masivos.
'Las conversaciones serán más duras que una roca',
auguraba el representante de los empleados, Hartmut Meine.
El fabricante ha anunciado que recortará 30.000 empleos
de los 103.000 que existen en las seis plantas de Alemania Occidental
si no se congelan los salarios en los próximos dos años,
además de reducir en un 20% los sueldos de los nuevos empleados.
El sindicato IG Metall, representante de los operarios, ha aclarado
que no aceptará ninguno de los anuncios realizados por VW
y que la empresa deberá asimismo aumentar un 4% el salario
de los empleados.
'Si la compañía busca conflicto, estamos preparados
para defender nuestras quejas y peticiones. Lo advertimos: puede
haber huelgas', señaló Meine en el diario alemán
Die Welt.
Meine hizo estas declaraciones en el inicio de las negociaciones
como respuesta a la entrevista aparecida días atrás
en The Wall Street Journal, en la que el director de Finanzas de
Volkswagen, Hans Dieter Pötsch, adelantó que el grupo
germano podía enviar a 30.000 personas al paro. El fabricante
alemán alega que su recorte de plantilla responde a la necesidad
de reducir los costes de personal en un 30% hasta el año
2011.
© Mundinteractivos, S.A. elmundo.es
se edita en Madrid (España, UE)
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