22 de septiembre de 2004
 

 

El emirato de Abu Dabi da marcha atrás a la adquisición del 10% de Volkswagen

Los sindicatos alemanes del grupo automovilístico amenazan con huelgas si la dirección no cede en su plan de recorte de costes, que podría llevar a la calle a 30.000 empleados.

Silvia Román. El Mundo, España, 16 de Septiembre de 2004.

BERLIN.- Jornada intensa y decepcionante para el primer fabricante de automóviles europeo. Volkswagen recibió ayer dos duras noticias que intentó encajar con frialdad. Por una parte, el emirato de Abu Dabi renunció a entrar en su capital. A su vez, los trabajadores de sus seis plantas de Alemania Occidental anunciaron que comenzarán una serie de huelgas si las negociaciones en las que se hayan sumergidos empresa y operarios no les satisfacen.

La retirada del atractivo emirato de Abu Dabi debió de caer como un jarro de agua fría sobre Wolfsburg, pero el grupo germano emitió un elegante comunicado en el que lamentaba el fin de las conversaciones, al tiempo que aclaraba que la ruptura se había realizado "de mutuo acuerdo" y debido 'a las condiciones existentes actualmente en los mercados'.

El emirato, representado por el jeque Mohammed bin Zayed al Nahyan, negociaba la compra del 9,8% del fabricante de coches, gracias a lo cual VW podría financiar los 1.000 millones de euros que le cuesta comprar el 50% de la compañía de vehículos LeasePlan.No hubo acuerdo, pero el grupo germano presidido por Bernd Pischetsrieder dejó entrever que ejecutará la compra de LeasePlan con operaciones corrientes y que tanto Abu Dabi como la saudí Olayan Group serán sus socios en la operación.

Respecto a los problemas con la plantilla, Volkswagen dio el pistoletazo de salida a las negociaciones entre empresa y trabajadores para conjurar las amenazas que pueden desembocar bien en huelgas, bien en despidos masivos.

'Las conversaciones serán más duras que una roca', auguraba el representante de los empleados, Hartmut Meine.

El fabricante ha anunciado que recortará 30.000 empleos de los 103.000 que existen en las seis plantas de Alemania Occidental si no se congelan los salarios en los próximos dos años, además de reducir en un 20% los sueldos de los nuevos empleados.

El sindicato IG Metall, representante de los operarios, ha aclarado que no aceptará ninguno de los anuncios realizados por VW y que la empresa deberá asimismo aumentar un 4% el salario de los empleados.

'Si la compañía busca conflicto, estamos preparados para defender nuestras quejas y peticiones. Lo advertimos: puede haber huelgas', señaló Meine en el diario alemán Die Welt.

Meine hizo estas declaraciones en el inicio de las negociaciones como respuesta a la entrevista aparecida días atrás en The Wall Street Journal, en la que el director de Finanzas de Volkswagen, Hans Dieter Pötsch, adelantó que el grupo germano podía enviar a 30.000 personas al paro. El fabricante alemán alega que su recorte de plantilla responde a la necesidad de reducir los costes de personal en un 30% hasta el año 2011.

© Mundinteractivos, S.A. elmundo.es se edita en Madrid (España, UE)

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