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6-8 de octubre de 2004: Reuniones
sindicales con las instituciones financieras internacionales
CIOSL en Línea,
Los sindicatos instan al FMI y al Banco Mundial a considerar la
dimensión social de la globalización
Bruselas, 8 de octubre de 2004 (CIOSL EnLínea): Durante
tres días de reuniones con el Fondo Monetario Internacional
(FMI) y el Banco Mundial en Washington, una delegación de
dirigentes sindicales procedentes de más de 40 países
discutirán sobre sus recientes propuestas con el Presidente
del Banco Mundial, James Wolfensohn, el Director Gerente del FMI,
Rodrigo de Rato, Directores Ejecutivos de distintos países
y altos cargos del FMI y el Banco Mundial. Las discusiones, que
forman parte de un proceso estructurado de diálogo entre
los sindicatos y el FMI/Banco Mundial, acordado en 2002, incluye
una serie de sesiones que cubren temas como la política de
protección social, los Documentos de la Estrategia de Lucha
contra la Pobreza (DELP), iniciativas para la reducción de
la deuda, los Objetivos de Desarrollo del Milenio, las normas fundamentales
del trabajo y el seguimiento al informe de la Comisión Mundial
sobre la Dimensión Social de la Globalización.
En las reuniones con de Rato y Wolfensohn, el Secretario General
de la CIOSL, Guy Ryder y el Secretario General de la CMT, Willy
Thys, instaron a las instituciones financieras internacionales (IFI)
a dejar de promover una desregulación unilateral del mercado
laboral, citando su intervención en distintos países,
de Sudáfrica a la Unión Europea, fomentando la adopción
de normas que facilitan el despido y el desmantelamiento de otros
medios de protección de los trabajadores/as. Acogieron favorablemente
el proceso de diálogo iniciado por las IFI con los sindicatos,
al tiempo que subrayaron que aún queda mucho por hacer para
lograr un auténtico cambio de política por parte de
dichas organizaciones.
"Las IFI deben abandonar su apoyo simplista a favor de la
flexibilidad del mercado laboral y reposicionarse para trabajar
de forma más concertada con otras organizaciones internacionales
- particularmente la Organización Internacional del Trabajo
y otros organismos de la ONU - si queremos que los intentos por
alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) tengan éxito",
afirmó Ryder.
En su respuesta, Wolfensohn subrayó su determinación
a garantizar que el Banco Mundial desarrolle y consolide su compromiso
para conseguir el respeto de las normas fundamentales del trabajo,
e indicó que el Banco Mundial no implementaría ninguna
política que menoscabe la influencia de los/las trabajadores/as
organizados. El Banco Mundial se ha alejado considerablemente del
denominado "Consenso de Washington", y ahora reconoce
que la justicia social es un contrapeso esencial al crecimiento
económico. Una asistencia al desarrollo mucho mayor resulta
vital para alcanzar los ODM, y tanto los gobiernos como otros agentes
deben trabajar juntos para desarrollar sistemas de gestión
capaces de hacer que los compromisos políticos alcanzados
en reuniones internacionales se traduzcan en programas concretos
de seguimiento que puedan aplicarse de manera eficaz. Propuso que
se organicen discusiones de seguimiento más intensivas, en
grupos reducidos, entre los sindicatos y el Banco, recurriendo a
video-conferencias para facilitar debates globales.
En la reunión con Rodrigo de Rato, la delegación
sindical exhortó al FMI a introducir cambios en sus políticas,
a fin de conseguir la reducción de la pobreza, un nivel más
elevado de crecimiento y de empleo, en conformidad con las recomendaciones
de la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de
la Globalización. Llamaron la atención sobre los fracasos
del FMI en países como Argentina, que han tenido un serio
impacto sobre la pobreza, y criticaron la austeridad que inevitablemente
prescribe el FMI para los países en desarrollo.
Rodrigo de Rato subrayó igualmente la importancia de contar
con mayores recursos para los países en desarrollo y se declaró
a favor de cualquier nueva propuesta de facilidad financiera internacional
y otras formas de asistencia, destacando que los principales obstáculos
no son técnicos sino políticos. Expresó que
cree firmemente en el valor del diálogo con el movimiento
sindical, incluyendo la implementación de un auténtico
proceso de consultas con el FMI a escala nacional e internacional.
Con todo, añadió, y a pesar de las intervenciones
sindicales, el FMI sigue convencido de que las reformas del mercado
laboral resultan muchas veces necesarias para lograr una recuperación
macroeconómica adecuada.
La delegación sindical incluía representantes y afiliadas
de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales
Libres (CIOSL), La Confederación Mundial del Trabajo (CMT),
las Federaciones Sindicales Internacionales y la Comisión
Sindical Consultiva ante la OCDE.
La CIOSL representa a 158 millones de trabajadores y trabajadoras
de 231 organizaciones afiliadas, repartidas en 150 países
y territorios. La CIOSL es asimismo miembro de la agrupación
Global Unions (Sindicatos
Mundiales): http://www.global-unions.org.
Para mayor información, favor de ponerse en contacto con
la Oficina de Prensa de la CIOSL al teléfono: +32 2 224 0206.
Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales
Libres(CIOSL)
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con la Oficina de Prensa de la CIOSL a los teléfonos: +32
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