26 de octubre de 2004
 

 

No más discriminación en empleos a adultos mayores - Diario de México

Diario de México. 26 de octubre de 2004.

El director adjunto de la oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para México y Cuba, Marcelo Castro, llamó a que sean adoptadas las medidas necesarias para impedir la discriminación de los adultos mayores en el empleo y la ocupación.

Pidió que los gobiernos elaboren estrategias para permitir a los trabajadores de edad una transición gradual y flexible de la vida activa a la jubilación, para brindarles la oportunidad de permanecer activos tanto tiempo como les sea posible si así lo desean.

Marcelo Castro participó en la quinta conferencia del ciclo "La población de adultos mayores: retos y perspectivas", que organizan el Consejo Nacional de Población (Conapo) y el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam).

Expuso que muchas preocupaciones en torno al finaciamiento de los sistemas de seguridad social se basan en el supuesto de que el crecimiento no creará empleos para todos.

Eso tendrá como consecuencia la disminución del número de contribuyentes al sistema de seguridad social y el aumento del número de personas que procurarán utilizar por más tiempo sus servicios.

Ante ello, explicó, la OIT propone que no debería pensarse la solución en términos de distribución del empleo actualmente disponible en un mundo en el que el desempleo crece, sino en crear más y mejores empleos.

Además, indicó que la Recomendación 162 de la OIT pide a los gobiernos que identifiquen las actividades que pueden acelerar el envejecimiento o representar dificultades a medida que la edad aumenta, para poder corregir las condiciones de trabajo adversas y buscar soluciones. Entre ellas, mencionó métodos de trabajo diferentes para los trabajadores mayores y otorgarles capacitación en tiempo y forma, limitar las horas de trabajo en lo posible en forma gradual y con una compensación, e incrementar los periodos vacacionales.

Señaló que la mayoría de los gobiernos, en particular los de América Latina, tienden a aprobar marcos jurídicos de avanzada, pero en la práctica carecen de mecanismos que garanticen su aplicación.

La mayoría de los casos no contemplan sanciones para los empleadores que violen las normas de equidad y de no discriminación contra las personas de edades avanzadas, comentó Castro.

Por su parte, Carlos Welti Chanes, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, recordó que desde hace varias décadas la comunidad de demógrafos ha alertado acerca del creciente fenómeno de una discriminación no reconocida.

Dicho fenómeno, agregó, es particularmente intenso en el terreno laboral: el etarismo, la discriminación basada en prejuicios contra los ancianos, que se suma a otras formas de exclusión como el racismo, el sexismo y el clasismo.

En la actualidad, mientras hay progresos contra otras formas de discriminación, el etarismo campea sin más problemas pues, de acuerdo con diagnósticos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, 80 por ciento de las ofertas de empleo para cubrir vacantes son abiertamente etaristas.

Es decir, añadió, se ofrecen empleos condicionando expresamente la edad de los solicitantes, en abierta contradicción con las recomendaciones de la OIT.

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