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Dramas sociales ante el fin
de los cupos
CIOSL en Línea,
Bruselas, 23 de noviembre de 2004 (La CIOSL EnLínea):"El
sector del textil y el vestuario registrará una auténtica
revolución el 1 de enero de 2005" afirma un informe
de la CIOSL , publicado hoy, que teme la inminencia de un "drama
social a escala planetaria que se reflejará en la pérdida
de millones de puestos de trabajo en algunos países que figuran
ya entre los más pobres del mundo".
El informe de la CIOSL, titulado "El fin de los cupos anuncia
dramas sociales", se concentra en las repercusiones sociales
catastróficas que deberán provocar la supresión
del sistema de cupos de exportación y la competencia desleal
de China en varios países que han articulado su desarrollo
en el sector del textil y el vestuario. Los casos de Bangladesh,
Camboya, Isla Mauricio, Guatemala y la República Dominicana
se examinan detalladamente a través de encuestas realizadas
sobre el terreno, pero sólo representan algunos ejemplos
de una situación que despierta gran inquietud en todos los
rincones del mundo. Los países industrializados también
se ven afectados: el sector del textil y el vestuario emplea a más
de 2,5 millones de personas en la Unión Europea y la extinción
fin de los cupos podría provocar la desaparición del
15% de los puestos de trabajo en el Reino Unido y el 13% en Alemania.
En EE.UU., en los últimos 4 años se han perdido 350.000
empleos en este sector, y la perspectiva de la expiración
del sistema de cupos corre el riesgo de provocar otras pérdidas
de empleo, al igual que en Canadá.
Creado en la década de los años 1970 por los países
industrializados, el sistema de cupos contuvo durante mucho tiempo
las exportaciones de vestuario y textiles de los países productores
hacia mercados mundiales más grandes (principalmente los
Estados Unidos y la Unión Europea). Sin embargo, desde 2005,
los grandes compradores de vestuario, especialmente las grandes
marcas multinacionales, ya no tendrán que dispersar sus pedidos
entre varios países, a menudo los más pobres del mundo,
como debían hacerlo hasta ahora para no superar los contingentes
de exportación asignados a cada país. No cabe duda
alguna que esta supresión de los contingentes de exportación
beneficiará a China, que resulta sumamente competitiva gracias
a su mano de obra barata y a la que puede explotar todo lo que desee
debido a la total ausencia de derechos sindicales. Numerosos países
temen que los productos chinos lleguen a suplantar (¿o eliminar?)
a todos los demás en las tiendas de ropa. Un informe publicado
por la OMC este verano estima que tras la eliminación de
los cupos la participación china en las importaciones de
vestuario de EE.UU. podía representar el 50% (de un 16% en
2002), y para Europa el 29% (frente al 20% en 2002). El Banco Mundial
estima que la mitad de las exportaciones mundiales de vestuario
provendrán de China en 2010, cuando actualmente apenas representan
la cuarta parte.
La explotación de los trabajadores y trabajadoras activos
para la exportación, que es la regla en China, contribuye
a la caída de los precios que se pagan a los proveedores
del mundo entero, empujándolos a reducir a su vez los derechos
de sus trabajadores y trabajadoras para intentar seguir siendo competitivos.
La CIOSL condena esta situación, tanto por solidaridad hacia
los trabajadores y trabajadoras chinas como debido al efecto de
incitación que tiene en otros países. Este efecto
negativo resulta ya patente en algunos países. Así
pues, el gobierno de Filipinas ha indicado que la ley sobre el salario
mínimo no se aplicará al sector de la confección.
El gobierno de Bangladesh indicó recientemente que tenía
previsto aumentar el número de horas extraordinarias autorizadas
y suavizar los límites impuestos al trabajo nocturno para
las mujeres, preparándose para el período que vendrá
después de 2005. Una oficina de consultas encargada de estudiar
lo que ocurrirá a partir de 2005 en Bangladesh ha citado
las medidas de "protección" de los trabajadores/as
entre los obstáculos a la competitividad, pese a que los
trabajadores y trabajadoras de Bangladesh figuran ya entre los menos
protegidos del mundo en la práctica.
La CIOSL hace un llamamiento a todos los interesados (proveedores,
compradores, distribuidores, gobiernos nacionales e instancias internacionales)
para que desarrollen con toda urgencia una política integrada
a fin de evitar esta dramática pérdida de millones
de puestos de trabajo en el sector textil, la que sólo va
a incrementar aún más la miseria en los países
pobres, privados brutalmente de la protección que ofrece
el sistema de cupos.
La CIOSL representa a 148 millones de trabajadores y trabajadoras
de 234 organizaciones afiliadas, repartidas en 152 países
y territorios. La CIOSL es asimismo miembro de la agrupación
Global Unions (Sindicatos Mundiales): http://www.global-unions.org.
Para mayor información, favor de ponerse en contacto con
la Oficina de Prensa de la CIOSL a los teléfonos: +32 2 224
0206 ó +32 476 621 018.
La CIOSL representa a 158 millones de trabajadores y trabajadoras
de 231 organizaciones afiliadas, repartidas en 150 países
y territorios. La CIOSL es asimismo miembro de la agrupación
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