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GM reducirá 10.000 empleos
en Alemania y 600 en Zaragoza
General Motors Europa ha confirmado hoy su plan de reestructuración
que supone la eliminación de 12.000 puestos de trabajo en
Europa, de los que 600 pertenecerían a la planta de Figueruelas
en Zaragoza.
El Mundo, España, 15 de Octubre de 2004
ZURICH (SUIZA).- Unos 600 trabajadores de la factoría de
Figueruelas (Zaragoza) se verán afectados por el plan de
saneamiento anunciado hoy por General Motors para todas sus plantas
europeas, según indicó Fernando Bolea, miembro del
comité de empresa. Esta medida supone además la reducción
de otros 10.000 empleos en Alemania.
Estos 600 despidos supondrían más del 7,5% de la
plantilla que General Motors dispone en la planta zaragozana. En
total, General Motors España cuenta con 8.000 trabajadores,
la mayoría de ellos de la planta de Figueruelas.
En la factoría zaragozana trabajan 7.400 personas en la
producción del Opel Corsa y Opel Meriva. El pasado año,
Figueruelas produjo un total de 460.000 unidades, con unos costes
laborales, en 2003, de 17,8 euros por hora.
Bolea por su parte emplazó a la empresa a mantener el "plan
Olympia", un acuerdo marco que se aceptó para todos
los centros de trabajo en Europa, en el que se recoge que no habría
cierre de factorías ni despidos forzosos.
Nada más anunciar los sindicatos la repercusión que
tendrá esta medida en Figueruelas el presidente de Aragón,
Marcelino Iglesias, ha asegurado que su Gobierno ha comenzado una
ronda de negociaciones con la dirección de Opel en España
para tratar de minimizar el impacto de los ajustes de plantilla
anunciados por la multinacional en todas sus plantas, entre las
que se encuentra la factoría de Figueruelas (Zaragoza).
Plan de saneamiento
En los últimos cuatro años el grupo automovilístico
estadounidense ha perdido unos 3.000 millones de dólares
(2.440 millones de euros) en el Viejo Continente, incluyendo su
marca principal, la alemana Opel.
El plan de austeridad de GM prevé recortar la plantilla
de 62.000 empleados en Europa en casi una quinta parte, reducir
los costes anuales en 500 millones de euros (615 millones de dólares)
y replegar la producción de sus tres marcas (Opel, Saab y
Vauxhall) para hacerla más eficiente.
En seis años, la filial Opel ha tenido cinco presidentes
sin que pudiera volver a la zona de beneficios, debido a una gama
de modelos desfasada, una producción descoordinada y cargada
de duplicidades y una competencia cada vez más dura de sus
rivales europeos y asiáticos.
En Alemania, su principal cliente, la cuota de mercado de esta
marca ha bajado del 17 por ciento en 1995 al 10,2 por ciento en
septiembre pasado, lo que explica por sí solo la lamentable
evolución de ventas de un constructor que juega en casa.
Modelos lanzados bajo el mandato del último presidente de
Opel, Carl-Peter Forster, como el Vectra y el Astra, ya no adolecían
de los defectos de calidad y diseño de anteriores generaciones,
pero el agujero en las cuentas no pudo ser remediado.
Opel cerró 2003 con unas pérdidas operativas de 384
millones de euros (472 millones de dólares), pese a las profundas
medidas de saneamiento aplicadas con el llamado plan Olympia.
Uno de los males que achacan a dos de las cuatro plantas de Opel
en Alemania, país que deberá soportar en gran parte
el peso del plan de saneamiento, son los altos costes laborales,
los más elevados de Europa dentro del consorcio.
La fábrica sueca de Saab en Trollhattan tiene una mano de
obra que sólo cuesta el 56 por ciento de Bochum (noroeste
alemán) y Rüsselsheim (oeste), por debajo incluso del
centro de producción zaragozano de Figueruelas, con un 64
por ciento, según cifras de la revista "Der Spiegel".
Pero ha sido, quizás, la falta de rumbo en la política
de modelos y del control de costes lo que más mella ha hecho
en la estructura de la red de General Motors en Europa. Tras el
anuncio del plan de saneamiento hecho hoy por la central de Detroit
ha cundido la alarma entre trabajadores, sindicatos y políticos,
tanto regionales como del gobierno de Berlín, que están
dispuestos a oponerse a los planes del fabricante estadounidense
en Europa.
A pesar de este recorte de gastos el calendario de nuevos modelos
previsto para 2005 y 2006 no sufrirá ninguna variación.
Así, GM ha confirmado los nuevos Opel GTC y Zafira y el Saab
9-3 Sport Hatch para 2005 y la introducción de vehículos
SUV en Opel y de la nueva generación del corsa, así
como de un nuevo roadster de dos asientos.
Incrementa el beneficio
El grupo estadounidense General Motors, primer fabricante mundial
de automóviles, obtuvo un beneficio neto de 440 millones
de dólares (358 millones de euros) en el tercer trimestre
del año, lo que supone un incremento del 3,5% respecto al
mismo período de 2003, informó la compañía.
La evolución de las ganancias de General Motors se vio afectada
por las pérdidas de la filial europea, que se elevaron a
236 millones de dólares (192 millones de euros) en el tercer
trimestre, con un aumento del 55% sobre los 'números rojos'
contabilizados en el mismo período del año anterior.
El presidente del grupo, Rick Wagoner, explicó que la presión
sobre los precios se ha intensificado en Europa, al tiempo que sus
principales mercados se caracterizan por la debilidad. "Teniendo
en cuenta estos factores, necesitamos ser más agresivos y
reducir los costes estructurales en Europa", añadió.
Sin embargo, Europa no fue la única región en la
que General Motors registró pérdidas en el tercer
trimestre, puesto que la división de automoción perdió
globalmente 130 millones de dólares (105,7 millones de euros)
en el tercer trimestre, frente a un beneficio de 34 millones de
dólares (27,6 millones de euros) en el mismo período
del ejercicio precedente.
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se edita en Madrid (España, UE)
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