17 de enero de 2005
 

 

GM reducirá 10.000 empleos en Alemania y 600 en Zaragoza

General Motors Europa ha confirmado hoy su plan de reestructuración que supone la eliminación de 12.000 puestos de trabajo en Europa, de los que 600 pertenecerían a la planta de Figueruelas en Zaragoza.

El Mundo, España, 15 de Octubre de 2004

ZURICH (SUIZA).- Unos 600 trabajadores de la factoría de Figueruelas (Zaragoza) se verán afectados por el plan de saneamiento anunciado hoy por General Motors para todas sus plantas europeas, según indicó Fernando Bolea, miembro del comité de empresa. Esta medida supone además la reducción de otros 10.000 empleos en Alemania.

Estos 600 despidos supondrían más del 7,5% de la plantilla que General Motors dispone en la planta zaragozana. En total, General Motors España cuenta con 8.000 trabajadores, la mayoría de ellos de la planta de Figueruelas.

En la factoría zaragozana trabajan 7.400 personas en la producción del Opel Corsa y Opel Meriva. El pasado año, Figueruelas produjo un total de 460.000 unidades, con unos costes laborales, en 2003, de 17,8 euros por hora.

Bolea por su parte emplazó a la empresa a mantener el "plan Olympia", un acuerdo marco que se aceptó para todos los centros de trabajo en Europa, en el que se recoge que no habría cierre de factorías ni despidos forzosos.

Nada más anunciar los sindicatos la repercusión que tendrá esta medida en Figueruelas el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, ha asegurado que su Gobierno ha comenzado una ronda de negociaciones con la dirección de Opel en España para tratar de minimizar el impacto de los ajustes de plantilla anunciados por la multinacional en todas sus plantas, entre las que se encuentra la factoría de Figueruelas (Zaragoza).

Plan de saneamiento

En los últimos cuatro años el grupo automovilístico estadounidense ha perdido unos 3.000 millones de dólares (2.440 millones de euros) en el Viejo Continente, incluyendo su marca principal, la alemana Opel.

El plan de austeridad de GM prevé recortar la plantilla de 62.000 empleados en Europa en casi una quinta parte, reducir los costes anuales en 500 millones de euros (615 millones de dólares) y replegar la producción de sus tres marcas (Opel, Saab y Vauxhall) para hacerla más eficiente.

En seis años, la filial Opel ha tenido cinco presidentes sin que pudiera volver a la zona de beneficios, debido a una gama de modelos desfasada, una producción descoordinada y cargada de duplicidades y una competencia cada vez más dura de sus rivales europeos y asiáticos.

En Alemania, su principal cliente, la cuota de mercado de esta marca ha bajado del 17 por ciento en 1995 al 10,2 por ciento en septiembre pasado, lo que explica por sí solo la lamentable evolución de ventas de un constructor que juega en casa.

Modelos lanzados bajo el mandato del último presidente de Opel, Carl-Peter Forster, como el Vectra y el Astra, ya no adolecían de los defectos de calidad y diseño de anteriores generaciones, pero el agujero en las cuentas no pudo ser remediado.

Opel cerró 2003 con unas pérdidas operativas de 384 millones de euros (472 millones de dólares), pese a las profundas medidas de saneamiento aplicadas con el llamado plan Olympia.

Uno de los males que achacan a dos de las cuatro plantas de Opel en Alemania, país que deberá soportar en gran parte el peso del plan de saneamiento, son los altos costes laborales, los más elevados de Europa dentro del consorcio.

La fábrica sueca de Saab en Trollhattan tiene una mano de obra que sólo cuesta el 56 por ciento de Bochum (noroeste alemán) y Rüsselsheim (oeste), por debajo incluso del centro de producción zaragozano de Figueruelas, con un 64 por ciento, según cifras de la revista "Der Spiegel".

Pero ha sido, quizás, la falta de rumbo en la política de modelos y del control de costes lo que más mella ha hecho en la estructura de la red de General Motors en Europa. Tras el anuncio del plan de saneamiento hecho hoy por la central de Detroit ha cundido la alarma entre trabajadores, sindicatos y políticos, tanto regionales como del gobierno de Berlín, que están dispuestos a oponerse a los planes del fabricante estadounidense en Europa.

A pesar de este recorte de gastos el calendario de nuevos modelos previsto para 2005 y 2006 no sufrirá ninguna variación. Así, GM ha confirmado los nuevos Opel GTC y Zafira y el Saab 9-3 Sport Hatch para 2005 y la introducción de vehículos SUV en Opel y de la nueva generación del corsa, así como de un nuevo roadster de dos asientos.

Incrementa el beneficio

El grupo estadounidense General Motors, primer fabricante mundial de automóviles, obtuvo un beneficio neto de 440 millones de dólares (358 millones de euros) en el tercer trimestre del año, lo que supone un incremento del 3,5% respecto al mismo período de 2003, informó la compañía.

La evolución de las ganancias de General Motors se vio afectada por las pérdidas de la filial europea, que se elevaron a 236 millones de dólares (192 millones de euros) en el tercer trimestre, con un aumento del 55% sobre los 'números rojos' contabilizados en el mismo período del año anterior.

El presidente del grupo, Rick Wagoner, explicó que la presión sobre los precios se ha intensificado en Europa, al tiempo que sus principales mercados se caracterizan por la debilidad. "Teniendo en cuenta estos factores, necesitamos ser más agresivos y reducir los costes estructurales en Europa", añadió.

Sin embargo, Europa no fue la única región en la que General Motors registró pérdidas en el tercer trimestre, puesto que la división de automoción perdió globalmente 130 millones de dólares (105,7 millones de euros) en el tercer trimestre, frente a un beneficio de 34 millones de dólares (27,6 millones de euros) en el mismo período del ejercicio precedente.

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