19 de enero de 2005
 

 

Putin eleva la jubilación para calmar protestas

Vladimir Isachenkov / Ap , Moscú. El Nuevo Herald, 18 de enero de 2005.

El presidente Vladimir Putin prometió ayer un aumento moderado en las jubilaciones y responsabilizó a funcionarios nacionales y regionales por no implementar de manera correcta una reforma social que recortó los beneficios que recibían millones de rusos.

Con su decisión, Putin buscó calmar un creciente descontento popular por las medidas avaladas por el Kremlin e implementadas desde el 1 de enero.

''El gabinete y las regiones han fracasado en la implementación de una tarea que habíamos discutido: no empeorar la posición de aquellos que necesitan la ayuda estatal'', expresó Putin a los miembros de su gabinete.

Fueron las primeras declaraciones del Presidente que trascendieron desde que entró en vigor la reforma.

La ley que da estipendios de dinero en efectivo en lugar de beneficios como medicinas y transporte gratuito a jubilados, discapacitados y veteranos de guerra, comenzó a regir el 1 de enero, y causó las mayores protestas que ha tenido que enfrentar Putin en sus cinco años en el poder.

Las manifestaciones se extendieron por numerosas poblaciones de todo el país, entre ellas San Petersburgo, la ciudad de Putin.

Las primeras declaraciones sobre el tema efectuadas por Putin este año tuvieron lugar horas después que la policía impidió a cientos de manifestantes interrumpir el tránsito en una importante esquina del centro de San Petersburgo que miles de jubilados habían ocupado el sábado y el domingo.

Los manifestantes sostienen que los nuevos pagos mensuales de unos $10 valen mucho menos que los beneficios que ellos recibían, obligándolos a elegir entre alimentos, transporte y medicina.

El Kremlin ha descrito la reforma social como un esfuerzo para hacer más eficiente y moderna la economía, pero muchos analistas vaticinan que ahora Putin deberá responder a la crisis despidiendo a sus ministros.

Putin defendió la reforma, al considerar que su concepto general era correcto y que el estado no puede mantener el ineficiente sistema social existente. Sin mencionar a su antecesor Boris Yeltsin, Putin responsabilizó a ese gobierno por incrementar la cantidad de personas elegibles para los beneficios sociales en la década de 1990, mientras carecía de fondos para hacer frente a la situación.

Los manifestantes han demandado un aumento mayor ya que sostienen que el promedio mensual de una jubilación, de unos $80, no cubre los crecientes costos de la vida.