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Las muertes en accidente laboral
caen a menos de mil
Periodista Digital,
España. 27 de enero de 2005. Por L.A.H, El País.
El número de muertos en el trabajo se ha situado por debajo
del millar por primera vez desde 1996. Los 946 trabajadores que
el año pasado perdieron la vida en el desempeño de
su función laboral suponen una caída del 8,4% respecto
a 2003. Se trata de la segunda disminución anual consecutiva,
según datos avanzados por Comisiones Obreras.
La reducción fue menos intensa (3,2%) en la cifra total
de accidentes. El sindicato pide al Gobierno un "esfuerzo adicional"
para acercar la realidad española a Europa, donde el impacto
de la siniestralidad representa la mitad.
Los fallecidos en accidente laboral han quedado por debajo de 1.000
por primera vez desde 1996. La caída del 8,4% registrada
en 2004 supone la segunda reducción anual consecutiva tras
encadenar varios años (a partir de 1997) en que, salvo alguna
excepción, las muertes en el puesto de trabajo no dejaban
de crecer. El descenso contabilizado en 2004 es incluso superior
al que se produjo en 2003 respecto a 2002 (6,2%).
Con la cifra total de accidentes (leves, graves y mortales) ha
ocurrido lo contrario. La reducción en 2004 ha sido algo
menos significativa que en 2003, con 871.064 trabajadores accidentados.
Esta cifra no incluye los siniestros in itínere, los ocurridos
durante el desplazamiento del trabajador a su puesto o de vuelta
de él. El año pasado, 510 personas perdieron la vida
de ese modo. Sí se incluyen, sin embargo, los llamados accidentes
in misión (los registrados durante desplazamientos por motivo
laboral).
Los datos, avanzados ayer por Comisiones Obreras, recogen información
del Ministerio de Trabajo, así como de las comunidades y
provincias. Son las primeras cifras conocidas del cierre del año,
pues Trabajo tarda más tiempo en elaborarlas. El motivo es
que tiene que recopilar los datos de todas las administraciones
regionales, que tienen transferidas las competencias de empleo,
según explican en este departamento.
La principal mejora se ha registrado en el sector de la construcción.
Las muertes cayeron un 14%, hasta situarse en 257 víctimas.
También en industria se redujeron un 10,8%. En servicios,
el sector que acumula la mayor parte de los accidentes en general
y también de las muertes, la caída fue del 7,1%. Sorprendentemente
fue agricultura, uno de los sectores a los que se atribuye menos
riesgo laboral, el único con un incremento de las muertes,
el 15,4%.
Economía sumergida
Como posible explicación a este fenómeno, el secretario
de salud laboral de Comisiones Obreras, Joaquín Nieto, indicó
ayer que la agricultura es un sector donde ha florecido notablemente
la economía sumergida, por lo que las condiciones de trabajo
son más proclives a la siniestralidad.
No obstante, Nieto aseguró que el sindicato estudiará
las cifras con más detenimiento. De momento, los datos disponibles
son sólo un avance.
CC OO ha incluido por primera vez una comparación entre
el índice de incidencia español (muertos por cada
100.000 trabajadores ocupados) y el europeo. En 2002, último
año para el que existen datos comunitarios, fallecieron 4,9
trabajadores por cada 100.000 ocupados, la mitad que en España
(9,8). En 2004 ese nivel descendió a 7,7 en España,
aunque es previsible que también se haya reducido en el entorno
comunitario.
Del total de los accidentes de trabajo, alrededor de dos tercios
los sufre el colectivo de temporales, que suponen un tercio de los
ocupados. La incidencia en este colectivo es, por tanto, mucho más
elevada que en los empleados fijos.
"El número de muertes en España sigue siendo
absolutamente intolerable", destacó Joaquín Nieto,
que reclamó una búsqueda de la convergencia con las
cifras europeas. Para lograrlo, pidió al Gobierno un impulso
en tres áreas: mayor esfuerzo en la inspección de
trabajo, un aumento en la calidad de la prevención de riesgos
laborales y mejoras en la representación de los trabajadores
allí donde es más deficiente. El responsable de salud
laboral cree también necesario un cambio en el enfoque empresarial
que fomente la caída de siniestros.
El impacto del 11-M
Las estadísticas laborales también han acusado el
impacto del 11-M. El peor atentado ocurrido en la historia de España
se ha dejado sentir en el recuento de trabajadores fallecidos cuando
realizaban el trayecto desde su domicilio al lugar de trabajo o
viceversa. El año pasado murieron 510 personas de esa manera.
De ellas, 111 perdieron la vida en los atentados del 11-M, casi
el 60% del total de muertos en el atentado y el 22% de los fallecidos
cuando se dirigían o regresaban del trabajo.
Con la inclusión de las víctimas del 11-M, el número
de fallecidos cuando iban al trabajo experimenta un incremento del
12,8% respecto a 2003. De no haberse producido este atentado, la
evolución habría sido opuesta, pues las víctimas
mortales en esta categoría habrían descendido un 11,72%,
según Joaquín Nieto, responsable de salud laboral
de Comisiones Obreras.
Más allá de las muertes, el número total de
accidentados en ese tipo de desplazamientos ascendió a 82.777.
Esta cifra representa un aumento del 7,1% respecto a 2003. Con fallecimiento
o sin él, estos siniestros no han dejado de crecer desde
1994, sobre todo la cifra total.
Los accidentes en el trayecto al trabajo representan una categoría
que se contabiliza aparte del resto de siniestros laborales. Sacarlos
del cómputo global permite que los datos sean homogéneos
con el resto de la UE, donde estos siniestros reciben un tratamiento
diferente según la prestación prevista en cada país.
En España, tienen reconocida una prestación económica
igual a la del resto. No ocurre lo mismo en todos los países
europeos.
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