|
Primer plano de Hakeima Ahmad
Al-Rukhmiu (Yemen- GFWTUY)
CIOSL en Línea,
"La educación es la máxima prioridad para las
mujeres yemenitas"
Bruselas, 3 de marzo de 2005 (La CIOSL EnLínea): Hakima
Ahmad Al-Rekhemi, de 32 años de edad, es asistente médica,
especializada como partera ayudante. Trabaja en un servicio de salud
pública y en una clínica privada. Está a cargo
de la sección de mujeres de su sindicato, con sede en Thama
(localidad situada a un centenar de kilómetros al sur de
Sanaa). Subraya la importancia que tienen los programas sindicales
de formación en la lucha contra la pobreza y en la emancipación
de las mujeres.
¿En qué situación están las trabajadoras
en el sector de salud de Yemen?
Tienen que hacer frente a muchas discriminaciones. Es frecuente
que haya desigualdades de remuneración y, sobre todo, en
lo concerniente a ascensos porque se da prioridad a los hombres.
Inclusive cuando las mujeres cuentan con altas calificaciones, se
encuentran con que no pueden ascender. En los sindicatos sucede
lo mismo. Actualmente, gracias a la labor de sensibilización
para hacer comprender a los hombres que las mujeres tienen tanta
capacidad como ellos, en mi región conseguimos que 35 mujeres
fueran elegidas para ocupar cargos de responsabilidad en los sindicatos,
representando a un total de 1.500 trabajadoras sindicalizadas de
esa misma región.
¿Cómo comenzó usted a trabajar en el sindicato?
Desde 1992 estoy afiliada al sindicato del sector de salud. Hace
dos años, en las primeras elecciones que se celebraron en
mi sindicato (antes los cargos se otorgaban por nominación)
fui elegida para encabezar la sección de mujeres, cargo para
el que fui reelecta hace algunos meses. Desde 1992 hasta 1997 participé
en la instauración de un programa de formación respaldado
por nuestra central nacional, programa que consiste en brindar capacitación
a las mujeres yemenitas en el ámbito de la salud, buscando
reforzar la posición de las mujeres de nuestro país.
Con el diploma que se les entrega al finalizar el programa, las
mujeres reciben asimismo garantía del gobierno de obtener
un empleo.
¿Cuáles son los principales obstáculos para
que las mujeres tengan una mayor participación en el mercado
laboral y en los sindicatos?
El problema general realmente fundamental es el nivel de educación,
que es verdaderamente bajísimo. El índice de analfabetismo
de las mujeres es terrible (más del 70 por ciento en las
zonas rurales). La extrema pobreza hace que a las chicas de las
regiones menos desarrolladas les resulte muy difícil poder
acceder a la educación. La mentalidad tradicional también
frena a las mujeres. La educación es realmente nuestra principal
preocupación. En 2003 y 2004, junto con organizaciones cooperantes,
llevamos a cabo nueve seminarios para desarrollar la capacidad profesional
de las mujeres y de los hombres en toda una serie de sectores.
Esa enorme pobreza es también la causa de que haya trabajo
infantil, que es un problema muy difundido en Yemen. En ocasiones
esos chicos realizan tareas muy peligrosas, principalmente utilizando
productos químicos. Hay también chicos víctimas
de trata de niños hacia Arabia Saudita, donde se los somete
a toda una serie de malos tratos.
Volviendo al lugar que ocupan las mujeres en la sociedad, es algo
que comienza a evolucionar un poco positivamente. Por ejemplo, hay
más mujeres que participan principalmente en el plano político
pero todavía estamos hablando de una pequeñísima
minoría. Tenemos tres millones de mujeres en Yemen ¡y
una sola ministra!
¿Realiza su sindicato actividades específicas para
las mujeres que trabajan en la economía informal?
Sí, en mi región se crearon comités que se
ocupan de las mujeres de la economía informal, buscando motivarlas
a afiliarse a un sindicato. Esos comités llevan a cabo programas
de sensibilización de esas trabajadoras con respecto a sus
derechos. Por ejemplo, basándose en los pedidos de las mismas
mujeres, se las ayuda a organizar mejor su producción de
artesanías y posterior comercialización. Es una manera
de motivarlas que está teniendo mucho éxito.
Concretamente, ¿cómo hacen las mujeres para participar
en las actividades sindicales al tiempo que cumplen con las responsabilidades
familiares que tienen que asumir prácticamente en su totalidad?
Yo soy viuda y tengo nada más que una hija. Por lo tanto,
no me resulta demasiado difícil llevar a cabo mis actividades
sindicales paralelamente a mis actividades familiares y laborales.
Pero es verdad que a muchas mujeres eso les resulta muy difícil.
Por eso hacemos nuestros seminarios por la tarde temprano. De esa
manera, a las mujeres les resulta más fácil organizar
las cosas para trabajar por la mañana y realizar sus tareas
familiares. Consideramos muy importante tomar en cuenta los problemas
de las mujeres a fin de facilitarles al máximo las posibilidades
de participar. La mayoría de ellas organizan las cosas con
mucha antelación a fin de poder asistir y se preparan para
nuestras reuniones como si fueran a una fiesta. No obstante, solamente
participa un puñado de mujeres. Todavía tenemos mucho
camino por recorrer... Sería necesario asimismo brindar las
mismas oportunidades en todas las regiones. Las actividades de la
central sindical se concentran demasiado en Sanaa y se deja un poco
de lado a las demás regiones.
Entrevista
realizada por Natacha David.
La CIOSL representa
a 158 millones de trabajadores y trabajadoras de 231 organizaciones afiliadas,
repartidas en 150 países y territorios. La CIOSL es asimismo miembro de
la agrupación Global Unions (Sindicatos
Mundiales): http://www.global-unions.org. Para mayor información,
favor de ponerse en contacto con la Oficina de Prensa de la CIOSL al teléfono:
+32 2 224 0206. Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales
Libres(CIOSL) Boulevard du Roi Albert II, B1, B-1210 Bruselas, Bélgica.
Para obtener mayores detalles, sírvase ponerse en contacto con la Oficina
de Prensa de la CIOSL a los teléfonos: +32 (2) 224 0232 - press@icftu.org |