12 de julio de 2005
 

 

Gestos de apoyo a Lula divide a los sindicatos en Brasil

Yahoo! News.

BRASILIA, 11 (AFP) - El sindicalismo brasileño, cuna política del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, está dividido ante la crisis y las denuncias de corrupción que acosan al gobierno y sólo una de las dos grandes centrales obreras acudió a una reunión con el mandatario este lunes.

"Boicoteamos el encuentro entre el presidente Lula y las centrales sindicales", anunció Fuerza Sindical, la segunda central obrera del país, opositora del gobierno.

Otras dos centrales menores -la Social Democracia Sindical y la Central Autónoma de los Trabajadores- se sumaron al boicot.

El presidente de Fuerza Sindical, Paulo Pereira da Silva, explicó a la AFP que decidieron boicotear la reunión porque sintieron que ésta había sido convocada apenas para "ir a aplaudir al presidente, para decir que los trabajadores lo apoyan en este momento de crisis".

"Nosotros queríamos una reunión seria, para discutir los compromisos con los que Lula fue elegido presidente. Si eso no es lo que quiere discutir, puede salir de la crisis solo", denunció el presidente de Fuerza Sindical.

La coalición aliada y, especialmente el gobernante Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), enfrentan serias denuncias de haber montado un esquema de pago de sobornos a parlamentarios a cambio de apoyo político al Ejecutivo, y también de uso de las empresas públicas como fuente de financiación de partidos.

Varios centenares de sindicalistas, principalmente vinculados a la Central Unica dos Trabalhadores (CUT, histórica aliada de Lula), viajaron este lunes a Brasilia para reunirse con el presidente, quien llamó al PT a "dar el ejemplo" en la investigación de las denuncias de corrupción.

"Si alguien cometió un error dentro de un partido, tiene que pagar", afirmó Lula, que fundó el PT en 1980, bajo la bandera de la lucha contra la corrupción.

Los sindicalistas prepararon una carta de apoyo a Lula y denunciaron que con la presente crisis "hay una estrategia para desestabilizar al gobierno e impedir la reelección (en 2006) del compañero Lula", dijo a la AFP el secretario de Comunicación de la CUT, Antonio Carlos Spis.

También le reclaman al presidente un cambio en la política económica, que el sindicalismo considera demasiado austera.

En cambio, el presidente de Fuerza Sindical afirmó que "si Lula quiere convocar a una reunión seria (y) discutir con las centrales los rumbos del gobierno, volviendo a su pasado (de sindicalista), iremos con gusto".

Y también que "el presidente Lula fue elegido por su compromiso con los trabajadores y los más pobres, nuestro punto de vista es que traicionó esos compromisos y creó un gobierno volcado al sector financiero".

La pasada semana Lula nombró ministro de Trabajo al presidente de la CUT, Luiz Marinho, quien también fue presidente del Sindicato de Metalúrgicos de Sao Paulo en el que Lula se inició en el sindicalismo y la política.

Las centrales sindicales, incluso la opositora Fuerza Sindical, aprueban el nombramiento, por considerar que tener a un sindicalista en el gobierno "ayudará en las luchas de los trabajadores".

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