31 de agosto de 2005
 

 

Gremio polaco encomiado por llevar democracia a Europa oriental

GDANSK, Polonia, 31 (AP) - Prominentes líderes europeos congregados aquí encomiaron al movimiento Solidaridad por allanar el camino a la democracia en Europa oriental, desde la caída del muro de Berlín hasta los recientes levantamientos de Georgia y Ucrania, al celebrarse el 25 aniversario de la fundación del gremio polaco.

"El hecho de que Polonia se deshizo del yugo del comunismo condujo a la unificación de Europa y a la reunificación de Alemania", dijo el presidente alemán Horst Koehler ante una reunión de estadistas congregados en el puerto de Gdansk, en el Báltico, que fue cuna del movimiento.

"Los polacos no sólo se liberaron a sí mismos, sino que iniciaron un proceso que persiste hasta hoy", dijo Koehler. "Los presidentes de Ucrania y Georgia pueden confirmar esto".

El presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, dijo considerar que el movimiento que lo llevó al poder en el 2003, y la "revolución anaranjada" del año pasado en Ucrania son "una segunda oleada de Solidaridad".

El 31 de agosto de 1980, una huelga de 18 días de los astilleros Lenin de Gdansk y otros puntos del país concluyó cuando el gobierno comunista otorgó concesiones sin precedente a los obreros, entre ellas el primer sindicato libre del bloque soviético: Solidaridad.

El gremio sufrió reveses, pero siguió adelante y logró poner fin pacíficamente al comunismo en Polonia en 1989, lo cual a su vez aceleró el desmantelamiento de la Unión Soviética en 1991.

Entre los asistentes a la ceremonia figuraron el fundador de Solidaridad, Lech Walesa, y el ex presidente checo Vaclav Havel.

Walesa, que fue electricista de los astilleros, reflexionó acerca de cómo él y otros huelguistas arriesgaron sus vidas para desafiar al gobierno comunista, una empresa en que no tenían la menor garantía de éxito.

"¿Por qué lo hicimos?", se preguntó Walesa. "Para lanzar una nueva época sin divisiones. Nuestra generación pudo hacerlo sin un solo disparo".

Las ceremonias y los conciertos concluirán con una misa en honor del papa Juan Pablo II, nacido en Polonia, a quien se atribuye haber servido de inspiración a los polacos para resistir al gobierno comunista.

En el Vaticano, el papa Benedicto XVI encomió a Solidaridad como "el aliento de un nuevo espíritu", y en Washington el presidente George W. Bush envió un mensaje de reconocimiento a las "contribuciones vitales e importantes (del movimiento polaco) en la propagación de la libertad".