|
Estudio revela contaminación
en obreros
Por José Javier Pérez, end.jperez1@elnuevodia.com.
El Nuevo Día. Puerto Rico,
11 de septiembre de 2005.
Cicatrices en sus pulmones causadas por asbesto. Problemas renales
fatales como consecuencia del contacto con mercurio. Ingesta de
sustancias tóxicas en el lugar de trabajo por falta de información
y rotulación adecuada.
Éstas no son las quejas de un sindicato en protesta. Son
las conclusiones de un estudio epidemiológico completado
en 2003 en el que se evaluaron 1,162 empleados y jubilados de la
Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).
El estudio fue realizado por Stephen Levín, director médico
del Centro para Medicina Ocupacional y Ambiental del Hospital Monte
Sinaí de Nueva York, y Rosa Pérez Perdomo, ex decana
de la Escuela graduada de Salud Pública y actual secretaria
de Salud.
Se completó tras 17 años de incesantes gestiones,
a veces infructuosas, para que la AEE costeara el estudio, dijo
Ricardo Santos, presidente de la Unión de Trabajadores de
la Industria Eléctrica y Riego (UTIER).
Sus resultados se dieron a conocer ayer a la matrícula de
la UTIER en una reunión que se efectuó en el edificio
de Estudios Generales de la Universidad de Puerto Rico, Recinto
de Río Piedras.
El estudio evaluó la exposición de los empleados
a mercurio, asbesto e hidracina.
El mercurio es un metal líquido que se utiliza en equipos
eléctricos y que al evaporarse puede ser inhalado o absorbido
por la piel. Por muchos años, trabajadores de la UTIER manejaron
esta sustancia sin utilizar ningún tipo de protección,
dijo Santos. Incluso, en una época, los trabajadores hasta
cocinaban, comían y bebían en el mismo lugar donde
se manejaba mercurio sin que la AEE les advirtiera sobre el efecto
acumulativo que esa sustancia podría tener en la salud, como
le ocurrió Conrado "Cayayo" Dávila.
"Cayayo" murió a consecuencia de un paro renal
y una autopsia reveló mercurio en su cuerpo. Pero los médicos
de la AEE alegaron que el mercurio llegó al cuerpo del trabajador
porque comía mucho pescado, hacía demasiado ejercicio
y porque tenía varias muelas platificadas con una amalgama
que tiene mercurio entre sus componentes, narró Santos. El
Hospital Monte Sinaí vinculó la muerte de "Cayayo"
al mercurio en su taller de trabajo.
Sin embargo, el estudio epidemiólogo reveló que ninguno
de los empleados examinados tenía niveles de mercurio más
allá de los límites normales.
De otra parte, se encontró que el 11% de los empleados tenían
cicatrices en sus pulmones compatibles con la exposición
al asbesto, según el estudio. Otro 46% mostró problemas
en su sistema respiratorio, dijo Santos.
El asbesto es un mineral muy resistente al calor que se usa como
material de aislamiento en las calderas de las plantas eléctricas.
La inhalación de fibras de asbesto puede provocar serias
enfermedades en los pulmones y otros órganos, padecimientos
que pueden aparecer años después de ocurrir la exposición
inicial.
Al igual que ocurrió con el mercurio, empleados de la AEE
trabajaron muchos años en lugares donde había asbesto
expuesto y hasta realizaron tareas de remoción de este material
sin utilizar protección.
La AEE ha estado implementando un proyecto para remover asbesto
de sus instalaciones. En la actualidad falta remover cerca de un
20% de la sustancia, indicó Santos.
Otros trabajadores estuvieron expuestos y hasta ingirieron accidentalmente
una sustancia llamada hidracina creyendo que era agua potable. La
hidracina es un producto que se añade al sistema de vapor
de agua de las plantas eléctricas para remover el oxígeno
y prevenir la corrosión en sus tuberías. Es un carcinógeno.
El estudio recomendó que la hidracina sea sustituida por
un producto inofensivo, pero no se han concretado acuerdos formales
para ello, explicó Santos en un aparte con El Nuevo Día.
Recomienda además que aquellos empleados que mostraron problemas
de salud sean evaluados nuevamente en el Hospital Monte Sinaí.
La AEE acordó sufragar todos los gastos, recordó el
líder sindical.
Copyright © 2004
Yahoo! Inc. Todos los derechos reservados.
|