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La huelga en Francia pone
a prueba las reformas de Villepin
Yahoo! News.
PARÍS, 4 (AFP) - Francia amaneció este martes con
una huelga nacional, sobre todo de transportes, que supone una prueba
para la capacidad del gobierno de Dominique de Villepin de aplicar
reformas económicas y laborales ante la alta tasa de desempleo.
El transporte colectivo estaba fuertemente perturbado en las grandes
ciudades francesas durante esta jornada de huelga en favor del empleo
y de una mejora de los salarios.
La dirección general de la aviación civil indicó
que se había previsto la anulación de 175 vuelos en
los aeropuertos parisinos de Orly y de 212 en el de Roissy Charles-de-Gaulle,
y la amplia participación de los controladores aéreos.
Además, los transportes colectivos estaban perturbados en
París y en las grandes ciudades de Francia, en particular
en Rennes, Rouen, Nantes, en Marsella o Lyon.
En lo que se refiere al tráfico ferroviario, el servicio
funcionaba en un 60% en los trenes de alta velocidad (TGV), en un
40% en los trenes interregionales y en un 35% para los de la región
parisina.
En las escuelas, la mitad de los profesores, según los sindicatos,
y cerca de un tercio, según el ministerio de Educación,
no trabajó, mientras que la mayoría de las oficinas
de correos y edificios del Gobierno y algunos bancos estaban cerrados.
En el sector de la prensa, los grandes diarios nacionales no aparecieron
este martes.
Cinco confederaciones sindicales llamaron conjuntamente a una huelga
por la "defensa del empleo y de los salarios", lo que
recibió el apoyo de todos los partidos de izquierda y de
la extrema izquierda.
Según una encuesta, el 74% de los franceses, sin distinción
de nivel social o de pertenencia política, ven esta jornada
con "simpatía", y según otro estudio de
opinión, un 72% la considera "justificada".
Los franceses ya expresaron en mayo su descontento con el presidente
francés, Jacques Chirac, rechazando la Constitución
europea en referéndum.
Tras este revés, Chirac nombró primer ministro al
ex ministro de Asuntos Exteriores Dominique de Villepin, conocido
sobre todo por defender la posición francesa en contra de
la guerra de Irak en los foros internacionales.
Ante la dura tarea de reducir la alta tasa de desempleo del 10%,
Villepin fue objeto enseguida de las críticas de los sindicatos
y los partidos de la izquierda por decidir una serie de medidas
para flexibilizar el flaco mercado laboral francés.
Una de ellas, un nuevo contrato de trabajo que da a los pequeños
empresarios más libertad para despedir a los empleados, concentra
el enfado de muchos huelguistas de este martes por el temor a que
termine con la tradición francesa de un empleo para toda
la vida.
La huelga se produce en un contexto de fuerte tensión social
en la costa sureste de Francia y en un momento difícil para
Villepin, que al mismo tiempo lidia con la crisis provocada por
el proyecto de privatización de la compañía
marítima estatal SNCM, que une la costa mediterránea
francesa con la isla de Córcega y el norte de Africa.
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