|
CHAD: grave violencia contra
los trabajadores del sector petrolero 28/9/2005
CIOSL en Línea.
Bruselas, 28 de septiembre de 2005 (La CIOSL EnLínea): En
una carta enviada ayer al Presidente de Chad, el Secretario General
de la CIOSL protestaba enérgicamente por la violencia inflingida
durante una concentración a los empleados de la empresa Subsahara
Tchad-Cameroun Constructors (Subsahara TCC), violencia que dejó
como saldo dos muertos, tres heridos graves y unas treinta personas
detenidas.
La empresa Subsahara TCC, subcontratista de ESSO, que representa
al consorcio petrolero encabezado por EXXONMOBILE, ilegalmente,
había hecho hacer a sus empleados horas extraordinarias,
lo que le permitió terminar un año antes de lo previsto
un proyecto de construcción de oleoducto (desde Komé
hasta el puerto de Kribi, en Camerún). No obstante, la empresa
se niega ahora a pagar las horas extraordinarias que hicieron los
4.000 trabajadores de la obra. El 23 de mayo de 2005, un arbitraje
condenó a la empresa Subsahara TCC a pagar a sus empleados
la suma de seis mil millones de francos CFA. Pero la empresa se
negó a pagar dicha suma y consiguió que se le suspendiera
la sentencia, recurriendo a la corrupción, según nuestras
fuentes de información.
El domingo 18 de septiembre de 2005, cuando los ex empleados habían
organizado una concentración para obligar a su empleador
a aplicar el fallo del arbitraje, el Gobernador de Logone Oriental
ordenó a unidades de gendarmería nacional llevadas
especialmente desde la capital -N'Djaména- que dispersaran
y persiguieran a los ex empleados en cuestión, todos ellos
afiliados a la Unión de Sindicatos de Chad (UST), a su vez
afiliada a la CIOSL.
Esta dura intervención de la gendarmería dejó
un saldo de dos personas muertas, tres heridos graves y unas treinta
personas detenidas. Los malos tratos que se inflingen a los detenidos
son tales que una tercera persona murió a causa de los golpes
recibidos. La CIOSL supo asimismo que se está buscando a
diversos trabajadores sindicalizados, inclusive dentro de sus propios
domicilios.
Considerando que "esos trabajadores no hacían sino
ejercer su legítimo derecho de tomar medidas para que se
les paguen las numerosas horas extraordinarias que hicieron, pago
que, por otra parte, le había sido reconocido por el fallo
de un arbitraje", Guy Ryder estima que "la intervención
de las fuerzas del orden y la detención y los malos tratos
que se dan a los trabajadores no pueden justificarse bajo ningún
pretexto" y exhorta al Presidente de Chad "a ordenar a
la brevedad posible que se libere a los detenidos y que convenza
a la empresa Subsahara TCC a indemnizar a los 4.000 trabajadores
que tan duramente trabajaron en la obra".
|