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CIOSL envia una carta al presidente
colombiano condenando la "horrenda tortura" de un dirigente
sindical
MADRID, 21 (EUROPA PRESS) - La Confederación Internacional
de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) han enviado una carta
dirigida al presidente de Colombia, Álvaro Uribe, en protesta
por la "horrenda tortura" y asesinato de un dirigente
sindical el pasado día 11, que ya había recibido amenazas
de muerte y que pidió al gobierno del país que lo
incluyera en el Programa de Protección de líderes
sindicales y militantes de Derechos Humanos. "Lo único
que hizo el gobierno fue proporcionarle dos teléfonos móviLes",
denuncia la misiva.
En una carta, fechada el pasado día 13 en Bogotá,
la CIOSL recuerda a Uribe la tortura que sufrió antes de
su muerte Luciano Enrique Romero Molina, dirigente del sindicato
de trabajadores de la alimentación SINALTRAINAL, que fue
encontrado muerto, atado de pies y manos "y con claras huellas
de haber sido cruelmente torturado".
Su cuerpo, que mostraba las señales de al menos medio centenar
de golpes, fue encontrado en Las Palmas, distrito de La Nevada,
un área que controlan los paramilitares. El sindicalista,
que estaba empleado en CICOLAC (filial de NESTLÉ), fue despedido
el 22 de octubre de 2002 a raíz de un conflicto laboral.
La CIOSL reclama al Presidente de Colombia que lleve a cabo una
investigación completa de ese asesinato y que haga que se
aplique a los responsables "todo el rigor de la ley" y
critica la política del Presidente de "seguridad democrática",
que en la práctica "legaliza la actividad paramilitar
y hasta el momento solamente ha servido para que aumentara la cantidad
de militantes sindicales asesinados".
DESPIDO INJUSTO Y PERSECUCION
La víctima, que además era miembro de la Fundación
Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, desde
donde realizaba actividades de solidaridad y atención humanitaria,
desapreció oficialmente el pasado día 10, cuando su
esposa informó sobre su ausencia. "Su cuerpo sin vida
fue encontrado al día siguiente con signos evidentes de haber
sido torturado y sometido a un trato cruel e inhumano hasta su fallecimiento",
explica la CIOSL en su carta a Uribe.
A su juicio, el trabajador fue despedido injustamente después
de un conflicto colectivo de trabajo y de una "manipulación
confabulada" por la empresa y el Ministerio de Protección
Social. Debido a las amenazas contra su vida, el Comité de
Solidaridad con los Presos Políticos, había pedido
a su gobierno que se le incluyera en un Programa de Protección,
"pero la única protección que se le brindó
fue la entrega de dos telefonos móvil".
SINALTRAINAL, el Departamento de Derechos Humanos de la Central
Unitaria de Trabajadores (CUT) y el Comité de Solidaridad
con los Presos Políticos gestionaron la salida de su región
en más de una ocasión para protegerle, e incluso el
Principado de Asturias, gracias a un programa de solidaridad y protección
de la ONG Soldepaz, lo evacuó del país un tiempo prudencial
para proteger su vida. En el momento de su asesinato contaba con
medidas cautelares que le eran proporcionadas por la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de
Estados Americanos (OEA).
"La CIOSL, señor Presidente, le exige una investigación
exhaustiva para clarificar este abominable crimen que hiere la sensibilidad
humana y le pide que se proceda a una búsqueda sin cuartel
contra los responsables para ser juzgados con el rigor que impone
la ley en estos casos", continúa la carta. "Condenamos
una vez más su política de 'seguridad democrática'
y legalización del paramilitarismo que hasta ahora no ha
hecho sino aumentar el número de sindicalistas y dirigentes
sociales asesinados", concluye la misiva.
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