28 de noviembre de 2005
 

 

Italia paralizada por una huelga general de cuatro horas

Yahoo! News.

ROMA, 24 (AFP) - Italia vivió este viernes una jornada particular con congestiones de tráfico, marchas y hasta misas fúnebres por los paros escalonados de cuatro horas de todas las categorías de trabajadores en el país para protestar contra la política económica del gobierno de Silvio Berlusconi.

La huelga, convocada por las tres principales organizaciones sindicales italianas, CGIL (izquierda), CISL (católico) y UIL (moderado), trastornó el ritmo de la mayoría de las ciudades italianas y sobre todo de Roma, Milán y Palermo donde se celebraron también importantes manifestaciones.

Durante cuatro horas dejaron de trabajar los medios de transporte público, los hospitales, los bancos y correos.

Los empleados del sector público, entre los más afectados por los recortes de la ley de presupuestos para el 2006, no acudieron este viernes a sus puestos de trabajo.

Según fuentes sindicales más de 100.000 personas desfilaron por Milán, 80.000 por Roma, 30.000 por Palermo, mientras en Turín salieron a protestar unos 50.000 trabajadores en las plazas de la ciudad.

"Logramos un resultado extraordinario con la adhesión al paro de cerca del 80%-90% de los trabajadores", indicaron las mismas fuentes.

Para las centrales sindicales el paro fue respetado por la mayoría de los trabajadores de Fiat (80%), una cifra que difiere con la divulgada oficialmente del 18,2%.

Para protestar contra los fuertes recortes previstos para el sector de la cultura por el Gobierno, los más conocidos teatros líricos de Italia decidieron manifestar su contrariedad ejecutando simultáneamente una misa de Réquiem.

La quinta huelga general contra la política de Berlusconi, en el poder desde el 2001, no sólo movilizó a millones de trabajadores, jubilados, estudiantes y desempleados sino que también tendrá impacto político de cara a las elecciones legislativas de abril de 2006.

Los trabajadores italianos protestan contra la ley de presupuestos para el 2006 ya que prevé entre otras cosas la eliminación de unos 100.000 empleos en el sector público, el recorte de importantes fondos para la cultura y penaliza sobre todo a los sectores más débiles.

"Es una huelga inútil y no tendrá efecto alguno", afirmó Berlusconi, que intenta minimizar las consecuencias políticas de la movilización nacional.

Para el ministro de Trabajo, Roberto Maroni, se trata de una huelga "ideológica" y acusó a las centrales sindicales, que cuentan con 12 millones de inscritos, de comportarse como un partido político.

"Con este paro se protesta contra la desastrosa política económica y financiera del gobierno", comentó por su parte el líder de la oposición de centro izquierda Romano Prodi.

El líder del mayor sindicato italiano (CGIL), Guglielmo Epifani, denunció en Roma la actitud del gobierno de Berlusconi al no querer escuchar a los trabajadores y por "no querer asumir políticas que respondan a la necesidad de crecimiento y respalden losingresos de los trabajadores y los ancianos".

Para Epifani, Italia atraviesa desde hace cuatro años "una fase prolongada de recesión y bloqueo, la mayor y más larga fase de depresión económica en la vida del país", dijo.

La ley de presupuestos para el próximo año, que tiene que ser ratificada la próxima semana por la Cámara de Diputados, contiene ajustes por cerca de 20.000 millones de euros, la mayoría para corregir el alto déficit público, como exigen las autoridades de la Unión Europea (UE).

Según sus críticos, la ley carece de medidas para hacer frente a los graves problemas económicos que padece el país, en crisis por la falta de crecimiento.

 

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