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Italia paralizada por una
huelga general de cuatro horas
Yahoo! News.
ROMA, 24 (AFP) - Italia vivió este viernes una jornada particular
con congestiones de tráfico, marchas y hasta misas fúnebres
por los paros escalonados de cuatro horas de todas las categorías
de trabajadores en el país para protestar contra la política
económica del gobierno de Silvio Berlusconi.
La huelga, convocada por las tres principales organizaciones sindicales
italianas, CGIL (izquierda), CISL (católico) y UIL (moderado),
trastornó el ritmo de la mayoría de las ciudades italianas
y sobre todo de Roma, Milán y Palermo donde se celebraron
también importantes manifestaciones.
Durante cuatro horas dejaron de trabajar los medios de transporte
público, los hospitales, los bancos y correos.
Los empleados del sector público, entre los más afectados
por los recortes de la ley de presupuestos para el 2006, no acudieron
este viernes a sus puestos de trabajo.
Según fuentes sindicales más de 100.000 personas
desfilaron por Milán, 80.000 por Roma, 30.000 por Palermo,
mientras en Turín salieron a protestar unos 50.000 trabajadores
en las plazas de la ciudad.
"Logramos un resultado extraordinario con la adhesión
al paro de cerca del 80%-90% de los trabajadores", indicaron
las mismas fuentes.
Para las centrales sindicales el paro fue respetado por la mayoría
de los trabajadores de Fiat (80%), una cifra que difiere con la
divulgada oficialmente del 18,2%.
Para protestar contra los fuertes recortes previstos para el sector
de la cultura por el Gobierno, los más conocidos teatros
líricos de Italia decidieron manifestar su contrariedad ejecutando
simultáneamente una misa de Réquiem.
La quinta huelga general contra la política de Berlusconi,
en el poder desde el 2001, no sólo movilizó a millones
de trabajadores, jubilados, estudiantes y desempleados sino que
también tendrá impacto político de cara a las
elecciones legislativas de abril de 2006.
Los trabajadores italianos protestan contra la ley de presupuestos
para el 2006 ya que prevé entre otras cosas la eliminación
de unos 100.000 empleos en el sector público, el recorte
de importantes fondos para la cultura y penaliza sobre todo a los
sectores más débiles.
"Es una huelga inútil y no tendrá efecto alguno",
afirmó Berlusconi, que intenta minimizar las consecuencias
políticas de la movilización nacional.
Para el ministro de Trabajo, Roberto Maroni, se trata de una huelga
"ideológica" y acusó a las centrales sindicales,
que cuentan con 12 millones de inscritos, de comportarse como un
partido político.
"Con este paro se protesta contra la desastrosa política
económica y financiera del gobierno", comentó
por su parte el líder de la oposición de centro izquierda
Romano Prodi.
El líder del mayor sindicato italiano (CGIL), Guglielmo
Epifani, denunció en Roma la actitud del gobierno de Berlusconi
al no querer escuchar a los trabajadores y por "no querer asumir
políticas que respondan a la necesidad de crecimiento y respalden
losingresos de los trabajadores y los ancianos".
Para Epifani, Italia atraviesa desde hace cuatro años "una
fase prolongada de recesión y bloqueo, la mayor y más
larga fase de depresión económica en la vida del país",
dijo.
La ley de presupuestos para el próximo año, que tiene
que ser ratificada la próxima semana por la Cámara
de Diputados, contiene ajustes por cerca de 20.000 millones de euros,
la mayoría para corregir el alto déficit público,
como exigen las autoridades de la Unión Europea (UE).
Según sus críticos, la ley carece de medidas para
hacer frente a los graves problemas económicos que padece
el país, en crisis por la falta de crecimiento.
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