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Protestas, huelgas presionan
a gobierno francés
PARIS, 29 (AP) _ Cientos de miles de manifestantes _millones según
los organizadores_ salieron a las calles en Francia y una huelga
nacional paralizó los transportes para reclamar la anulación
de la controvertida ley de contratos laborales del primer ministro
Dominique de Villepin.
La presión sin precedentes de las protestas abrió
grietas en el gobierno. El ministro del Interior, Nicolas Sarkosy,
se distanció de Villepin el martes al pedir la suspensión
de la nueva ley para que haya negociaciones con los sindicatos.
Poderosos sindicatos y organizaciones estudiantiles participaron
de huelgas nacionales y las mayores manifestaciones hasta la fecha
contra el nuevo contrato, que facilitaría el despido de trabajadores
jóvenes. La huelga obligó a cerrar la Torre Eiffel,
dijeron empleados del monumento que simboliza a París.
Los organizadores calcularon en 3 millones la asistencia a las
manifestaciones en todo el país, y 700.000 en París
solamente. Los cálculos policiales eran mucho más
bajos.
Algunos revoltosos buscaron pelea con los manifestantes, trataron
de entrar en una tienda de ropa interior femenina y arrojaron piedras
y otros proyectiles a la policía antimotines, que en varias
ocasiones irrumpió en la marcha para detener personas.
Pero la presencia de unos 4.000 agentes en las calles, así
como las patrullas en las estaciones, aparentemente impidió
la repetición de actos de violencia como los de días
anteriores.
Unas 31.000 personas manifestaron en Burdeos, 28.000 en el puerto
sureño de Marsella, 26.000 en la ciudad alpina de Grenoble,
17.000 en Lyon y más de 120.000 en una decena de ciudades,
según la policía. Los organizadores dieron cifras
mucho más altas.
"Debemos defender los derechos conquistados por nuestros antepasados
y que el gobierno actual trata de quitar", dijo Maxime Ourly,
un estudiante de literatura que marchaba con otros miles en la Margen
Izquierda, el barrio universitario de París.
Organizaciones estudiantiles y sindicatos dicen que la ley eliminará
la estabilidad laboral. El llamado Contrato de Primer Empleo, que
debe entrar en vigencia el mes próximo, permite despedir
sin causa a empleados menores de 26 años durante los dos
primeros años.
A pesar de las protestas, Villepin se mantuvo firme. Dijo al parlamento
que estaba dispuesto a discutir el tema del empleo y enmiendas a
la ley, pero no dijo que la anularía.
"Sólo en la acción convenceremos a todos los
franceses que el mañana puede ser mejor que hoy", dijo
entre los abucheos de la oposición.
Villepin sostiene que la mayor flexibilidad alentará a las
empresas a contratar jóvenes. El desempleo juvenil es del
22%, el más alto en Europa occidental. Pero ante las protestas,
su gobierno _y sus posibilidades de ser candidato a presidente el
año próximo_ parecen cada vez más frágiles.
Sarkozy, que también aspira a la candidatura presidencial
conservadora, dijo en una conferencia de su partido que no se debe
aplicar el contrato mientras exista la posibilidad de conversaciones
para resolver la crisis, dijeron sus colaboradores.
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