Septiembre 20, 2006
Agence France Presse. El Nuevo Herald, 18 de septiembre de 2006.
LA PAZ'- El presidente de Bolivia, Evo Morales, afronta una semana en la que se multiplican las amenazas de huelga de organizaciones cívico-regionales y de gobernadores de seis provincias, además de protestas del poderoso sindicato de choferes, que advierte sobre un nuevo paro del transporte.
Estas organizaciones regionales y seis prefectos (gobernadores), leales al partido de derecha Podemos, del ex presidente Jorge Quiroga, definirán hoy medidas contra la pretensión de Morales de que la Asamblea Constituyente -trabada hace más de un mes en la redacción de su reglamento de debates-, apruebe resoluciones por mayoría absoluta.
El bloque opositor, que se reunirá en la ciudad de Tarija (sur del país), es adverso a que los asuntos de la Constituyente, citada para redactar una nueva Carta Magna, sean validados por la mayoría absoluta (50 por ciento+1) con que cuenta de antemano el oficialismo, sino que pide por los dos tercios de los votos.
Según el vocero presidencial, Alex Contreras, esta situación significaría un ''entrampamiento'' del órgano deliberativo y, en el fondo, desnuda la intención de la oposición de ``hacer fracasar la Asamblea Constituyente a la que se opusieron desde siempre''.
El gobernante izquierdista pretende hacer uso de la mayoría absoluta que su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS) dispone en la Asamblea Constituyente para que este órgano deliberativo se declare ''originario'', es decir que tenga facultades para ''refundar'' el país.
La reunión de hoy, articulada por el poderoso Comité Cívico Pro-Santa Cruz, una organización cívico empresarial de la región más rica del país, congregará a ocho de nueve comités cívicos y seis prefectos abiertamente opositores a Morales.
Una huelga realizada el 8 de septiembre por organizaciones cívicas y prefecturales de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, que se autodenomina 'media luna' por el espacio geográfico que ocupa, más de la mitad de Bolivia, fue tildada por Morales de ``política''.
A esa línea se adscribieron la pasada semana los prefectos de Cochabamba, Manfred Reyes-Villa, y de La Paz, José Luis Paredes, regiones donde Morales dispone de una aplastante mayoría.
El epicentro de la resistencia a Morales está radicado en Santa Cruz, al punto que en una decisión inédita los organizadores de una feria internacional, Fexpocruz, que congrega a más de 2,000 expositores de 20 países y mueve unos $150 millones, no invitaron a Morales a inaugurar el evento que se realiza hace tres décadas.