Septiembre 29, 2006
La Habana, 27 sep (EFE).- El presidente provisional de Cuba, Raúl Castro, pidió hoy a los trabajadores mayores esfuerzos ante la coyuntura que vive el país, y atacó a EEUU, en su primer discurso desde que asumió temporalmente el poder.
Castro, que dio el discurso de cierre en el XIX Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), sólo había intervenido públicamente ante las delegaciones internacionales que asistieron a la XIV Cumbre de los Países No Alineados, celebrada en La Habana la semana pasada.
Además, sus únicas declaraciones se habían producido al diario oficial "Granma", el pasado 18 de agosto.
En su discurso, Raúl Castro trasladó a los trabajadores el saludo del líder cubano, Fidel Castro, y recordó que éste ha sido el primer congreso obrero al que ha faltado desde el triunfo de la revolución, pero, dijo, "aquí han estado sus ideas y sus enseñanzas".
Raúl Castro es presidente provisional desde que el pasado 31 de julio su hermano Fidel anunciara en una proclama al pueblo cubano que delegaba sus funciones de gobierno en su hermano y seis hombres de su confianza tras ser sometido a una operación intestinal.
En su discurso, Raúl Castro acusó a EEUU de querer una transición en la isla para devolver a Cuba a la "basura del capitalismo neocolonial" y de actuar como "si nada hubiera cambiado en este mundo desde que en 1898 frustraron nuestra independencia y nos impusieron varios interventores".
"Dentro de esa misma lógica absurda actúa el presidente de EEUU (George W. Bush), cuando dice que en Cuba tiene que haber transición, es decir, un vergonzoso retorno a la basura del capitalismo neocolonial que impusieron en este país exactamente durante 60 años", afirmó.
El presidente temporal dedicó amplio espacio a analizar la situación del movimiento sindical en Cuba con varias referencias a discursos de Fidel Castro.
Expresó su convencimiento de que los trabajadores estarán "a la altura de retos cada vez mayores" y que harán "una importante contribución al esfuerzo por aprovechar al máximo en beneficio de todo el pueblo las perspectivas que poco a poco se van abriendo al desarrollo económico y social del país".
Destacó que los sindicatos, en el socialismo, son los "dueños de los medios colectivos de producción" y afirmó que no se puede "exonerar de su gran responsabilidad a los únicos dueños de la riqueza del país que no son otros que ustedes mismos (los sindicalistas) y el resto del pueblo".
Llamó a la CTC a "meditar con profundidad acerca de la utilidad real de cuanto hace nuestro movimiento obrero, a eliminar lo superfluo y concentrarse en lo realmente decisivo", y pidió que actúe con el "máximo de creatividad e inteligencia".
En ese sentido, pidió a los sindicalistas que busquen "conversar con la gente, pero, ¡de verdad!, para conocer qué piensa; no contentarse con hablar, sino también oír aunque no agrade lo que nos digan".
"Reconocer cuando nos equivocamos y, si es el caso, decirle al otro que no tiene razón o criticar cara a cara las actitudes que no son correctas", agregó.
Raúl Castro aseguró que hoy el pueblo cubano "es mucho más aguerrido y consciente", como demostró "con creces en estos últimos meses tras conocer la proclama del comandante en jefe con la contundente prueba que ha dado y continúa dando de conciencia en su partido, y sus dirigentes, y sobre todo de su confianza en sí mismo".
El Congreso de la CTC aprobó hoy la renovación de su cúpula directiva en un acto en el que también estuvieron presentes el vicepresidente Carlos Lage, y otros altos representantes del Gobierno.
Salvador Valdés fue designado nuevo secretario general de la CTC en sustitución de Pedro Ross, quien ejerció el cargo durante los últimos 17 años, un cambio que Raúl Castro atribuyó a la "lógica renovación de los dirigentes".