Septiembre 25, 2007
Toronto (Canadá), 25 sep (EFE).- Cerca de 4.300 trabajadores de dos factorías de General Motors (GM) en Canadá se vieron forzados hoy a suspender sus labores a consecuencia de la falta de componentes para automóviles, como fruto de la huelga que empezó ayer en las factorías estadounidenses de la compañía.
Las factorías afectadas son la planta de montaje de vehículos número 1 de Oshawa, a unos 50 kilómetros al este de Toronto, y la planta de transmisiones en Windsor, unos 330 kilómetros al suroeste de Toronto.
El presidente del sindicato Canadian Auto Workers (CAW), Buzz Hargrove, advirtió que si la huelga en EE.UU. continua, la planta número 2 de Oshawa, dedicada al montaje de camionetas, tendrá que dejar de producir el jueves lo que dejaría en paro a otros 3.000 trabajadores.
Hargrove señaló que entre 80.000 y 100.000 puestos de trabajo de General Motors, proveedores independientes de componentes y empresas de servicios están en peligro en Canadá si la huelga se prolonga.
El líder sindical canadiense se mostró comprensivo con la decisión del sindicato estadounidense United Auto Workers (UAW) que ayer declaró la primera huelga nacional contra GM en 30 años ante el bloqueo de las negociaciones para la firma de un convenio colectivo.
"GM parece decidida a hacer que sus trabajadores y comunidades paguen por los problemas causados por el comercio injusto y la invasión de importaciones", afirmó Hargrove.
Hargrove también advirtió que GM puede intentar el mismo planteamiento el año que viene cuando negocie con CAW un nuevo convenio colectivo.
"En Canadá tenemos los mismos problemas que en EE.UU.: comercio injusto y la pérdida de cuota de mercado en favor de los productores de Japón, Corea del Sur y la Unión Europea. Aquí se combina con un elevado dólar canadiense y la negativa del gobierno conservador para lidiar con ello", añadió Hargrove.
La planta número 1 de Oshawa dejó de montar los automóviles Chevrolet Impala y Montecarlo a primeras horas del martes cuando se terminó el suministro de motores, que se producen en Estados Unidos.
CAW advirtió que los trabajadores no podrán montar los automóviles Pontiac Grand Prix y Buick Allure al final del día por la misma razón y que el montaje de las camionetas Silverado y Sierra terminará probablemente el jueves.
Hargrove también dijo que la planta de producción de motores y transmisiones de St. Catharines, que emplea a 3.000 personas, tendrá que cerrar a finales de esta semana.