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Noviembre 2, 2007

Los principales aeropuertos brasileņos se congestionan en medio del descontento sindical

Brasilia, 2 nov (EFE).- Los principales aeropuertos brasileños amanecieron hoy totalmente congestionados a raíz del descontento de los sindicatos del sector aéreo, que hicieron una huelga de celo durante la madrugada en demanda de mejoras salariales.

Brasilia, 2 nov (EFE).- Los principales aeropuertos brasileños amanecieron hoy totalmente congestionados a raíz del descontento de los sindicatos del sector aéreo, que hicieron una huelga de celo durante la madrugada en demanda de mejoras salariales.

La estatal Infraero, que administra los aeropuertos del país, informó de que el 31,8 por ciento de los vuelos programados hasta las 10.00 hora local (12.00 GMT) de hoy habían sido cancelados o tenían atrasos superiores a dos horas.

La situación fue atribuida al "efecto dominó" causado por una "operación tortuga" convocada por el Sindicato de Trabajadores Aeroportuarios, que fue cumplida durante la noche del jueves y concluyó durante la mañana de hoy.

Los sindicatos exigen un aumento salarial del 6,5 por ciento, que Infraero se niega a otorgar con el alegato de que su presupuesto para este año está totalmente comprometido.

En las terminales de Congonhas y Guarulhos, en Sao Paulo, y en el Antonio Carlos Jobim, de Río de Janeiro, que concentran la mayor parte del tráfico aéreo del país, quedaron varados durante la noche miles de pasajeros que reclamaron airadamente por los retrasos.

El caos se agravó por el elevado número de pasajeros, que superó al de días normales, pues hoy en Brasil es festivo por el Día de los Difuntos.

Las escenas recordaron el caos que sufrieron los aeropuertos de Brasil entre septiembre y julio pasados, un período marcado por las huelgas, las congestiones y dos gravísimos accidentes aéreos.

En el primero, ocurrido en septiembre del 2006, en vísperas de las últimas elecciones presidenciales, las 154 personas que iban a bordo de un avión de la aerolínea GOL murieron cuando el aparato se estrelló en una densa región amazónica.

En julio pasado un Airbus A320 de la línea TAM colisionó contra un depósito de la misma empresa en el aeropuerto de Congonhas, en un desastre que causó la muerte de otras 200 personas.

Tras ese último accidente, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva destituyó al entonces ministro de Defensa, Valdir Pires, y nombró para el cargo a Nelson Jobim, un jurista que asumió con "carta blanca" para ponerle coto a la crisis.

Jobimn adoptó diversas medidas, entre ellas algunas dirigidas a descentralizar las operaciones aéreas, que tuvieron resultado y poco a poco fueron normalizando la situación en los aeropuertos, aunque no atenuaron los reclamos que los sindicatos mantienen desde hace meses.

Según dijo hoy el director de los sindicatos aeroportuarios, Francisco Lemos, Infraero tiene 18.000 empleados, pero necesita aún de otros 1.800, que la empresa se niega a contratar.

Lemos sostuvo que esas plazas se cubren con horas extras que los trabajadores son obligados a cumplir, sin que se escuchen sus demandas salariales.

El líder sindical explicó que el próximo lunes se reunirá en Brasilia con directivos de Infraero para continuar la negociación, aunque advirtió de que si hay una respuesta sobre salarios la medida de fuerza adoptada hoy podría repetirse.

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